Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

jueves, 21 de febrero de 2019

Encuentro de Cultura, Arte y Arquitectura Indígena en la Biblioteca Nacional


Se trata de una grata noticia, que tendrá por escenario la Biblioteca Nacional Mariano, la realización del primer Coloquio de Arquitectura Indígena de las Américas, los días 18 al 22 de marzo, un ciclo de debate sobre temas de educación y formación, con oradores de Argentina, Canadá, Bolivia, Chile y Paraguay.
En dicho escenario habrá un ciclo de talleres que incluye cine indígena, muestras de artes visuales, danza, música y artesanías. Estas actividades son organizadas por la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano APL de la Secretaría de Cultura de la Nación, la Asociación Mapuche Futa Traw, ARQA, el Consejo Nacional de la Mujer Indigena CAMI y el Encuentro Continental de Mujeres Indígenas ECMIA.
El comité organizador lo integra, entre otros, la antropóloga Leonor Slavsky (APL); el presidente de la Asociación Mapuche Futa Traw, Jorge Cayuqueo y el artista visual indígena Emilio Morena Chavarria.

Los Ejes temáticos del encuentro son los siguientes:
  • -          I Coloquio de nueva arquitectura indígena en las Américas, reunirá a arquitectos y otros especialistas en el área de la construcción y el diseño, de Canadá y Sudamérica.
  • -          Ciclo de cine y documentales, con proyección de películas, presentación de documentales indígenas, taller de cine y debates.
  • -          Arte y cultura, incluye exposición de obras de arte, Fotografía, Artes plásticas, Música, danza y poesía, Libros antiguos sobre indígenas de Argentina y América del patrimonio de la Biblioteca Nacional.
  • -          Educación comunitaria, con lecturas, Charlas y Mesas de debate con diferentes personalidades.

Los invitados internacionales son los siguientes:
-         - Douglas Cardinal, arquitecto canadiense cuyo método surge de su observación de la naturaleza y su comprensión de que todo funciona en armonía. Su obra ha definido la arquitectura contemporánea canadiense, indígena y orgánica. 
-         -  Eliseo Huencho Morales, arquitecto chileno, quien lideró en el MOP la formulación de las Guías de Diseño Arquitectónico Mapuche y Aymara. A su vez participó en proyectos que enfrentaron el desafío de incluir la visión del mundo mapuche en su conceptualización. 
-         -  Freddy Mamani, arquitecto boliviano, quien cuenta con más de 100 obras construidas en marco de la Arquitectura Neo-Andina. 
-          - Gerónimo Ayala Benitez, arquitecto paraguayo, reconocido como el primer arquitecto indígena del Paraguay, miembro de la Comunidad Pindó del Pueblo Mbya Guaraní. Fue fiscal de obras del Programa “Pueblos Originarios” (SENAVITAT). Trabaja actualmente en la Entidad Binacional Yacyretá.

       Asimismo el evento incluye presentaciones de artistas y referentes de pueblos originarios como Jorge Cayuqueo, Norma Acosta, Tomás Caro, Emilio Moreno, Luisa Calcumil y Juan Namuncurá entre otros.



Se comparte el programa definitivo del evento:
http://www.ecyai.com/cronograma-general/

Se agradece a la Directora de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Elsa Barber, por compartir esta información.
Fuente consultada:

sábado, 9 de febrero de 2019

Biblioteca Nativa del Pueblo Aborigen de Uquía

Antigua Biblioteca Nativa de Uquía
En Uquía, pueblo de artesanos y agricultores ubicado en el departamento de Humahuaca,  provincia de Jujuy, estuve buscando recientemente las huellas de la autodenominada “Biblioteca Nativa del Pueblo Aborígen de Uquía", de la que tenía escasas referencias, se trataba de una biblioteca fantasma de la que no se sabía que servicios ofrecía, que colecciones formaban parte de su acervo, que representación tenía en la comunidad. Se tiene conocimiento que en este pueblo del norte argentino viven cerca de 500 paisanos, descendientes directos de la cultura indígena, cuyos antepasados confrontaron con los Incas hasta quedar sometidos al vasto imperio naciente, recorrer sus calles de tierra sigue provocando un embrujo muy particular, allí ciertamente el tiempo no pasa, en un barrio inmerso entre coloridos cerros que pareciera estar esperando siempre la llegada del carnaval.

Encontrar la biblioteca fue producto de la causalidad, cuando llegué a la calle Viltipoco, a pocas cuadras de la legendaria iglesia de San Francisco de Paula, me encontré con la biblioteca sin el cartel tal como figuraba en la fotografía de un blog, el cambio de color en la pared a la altura del cartel dejaba en claro que la biblioteca había sido mudada, bastó una leve consulta a las personas del barrio para dar con la persona que estuvo detrás de este proyecto, un hombre llamado Leonides Guzmán, agricultor, con intereses en filosofía, metafísica, parapsicología, electrónica, energías renovables, que se hizo famoso en la zona por producir frambuesas en la altura de excelente calidad, fue este señor quien me indicó donde estaba la nueva biblioteca, aunque aclarándome que no estaba accesible al público. De mi parte pensaba simplemente recabar información para posteriormente intentar conocer la biblioteca por dentro, pero lo conversado con Leonides me hizo dejar todo a un lado, por el asombro que me generó su historia de vida. Se trata de un verdadero libro viviente, con conocimientos profundos de cuestiones que podríamos clasificar dentro del contexto de la espiritualidad, que lo llevó a viajar al Tibet y trabar relación con guías sherpas, y conocer a personas como el Dalai Lama e Indra Devi, además de haber conocido maestros en Japón, y de tener relación con chamanes y curanderos de diferentes países latinoamericanos, recuerdo incluso haber escuchado sobre la visita de un brujo de Nueva Guinea, que lo quiso conocer por su entendimiento sobre viajes astrales y experiencias extracorporales, en especial lo que implica el tomar conciencia del poder que representa el controlar y dominar energías.

Leonides Guzmán, libro viviente del pueblo de Uquía
Estas personas se cruzaron en su camino por distintos motivos, pero hubo uno que lo llevo a investigar en el propio territorio, la existencia, dentro del sendero de la Quebrada de las señoritas, de un campo energético que conforma la llamada “Serpiente de luz", que se extiende hasta la provincia de San Juan y cuya cabeza se encuentra en Uquía, en este punto Leonides relató que si bien se conocen muchos centros energéticos en el mundo, en nuestro país solo dos espacios han sido avalados por mediciones científicas: el conocido “bosque energético de Miramar” y el ubicado en Uquía (incluso desde la NASA algunos geólogos han visitado esta parte del norte argentino corroborando mediciones llamativas en relación al magnetismo terrestre). Leonides, consciente de las particularidades del territorio, consultó e invitó a chamanes mexicanos, maestros tupi guaraníes de Brasil y hasta una experta alemana en el manejo de energías con las manos, quienes coincidieron que lo vivenciado en Uquía refleja un caudal de energía pocas veces experimentado.

A esta altura la biblioteca pasaba a ser un tema secundario, sin embargo pudimos cruzar algunas reflexiones sobre la poca importancia que tiene en el pueblo, no tanto la desvalorización del espacio, sino el poco uso que le dan, aún siendo conscientes que cuentan con una colección de libros que superan los 500 volúmenes.

Biblioteca Nativa del Pueblo Aborigen de Uquía
 Decía Leonides que a nadie la importan estas cosas, incluso el entendimiento de los vocablos en lengua materna es ajeno a buena parte de la población, por referencias que pocos se han puesto a analizar, la palabra “Uquía" tiene diversos significados, proviene de la lengua quichua, de la palabra "Okhuyay", que significa “ponerse profundo o tener hondura” pero también: “bebida potable”, otras interpretaciones lo especifican como “ángulo”, “rincón” o “sitio muy estrecho”, según algunos pobladores el término significa en quechua “oveja”, sin embargo para Leonides tiene un significado más profundo: “cueva", que remite al tipo de vivienda que los antepasados uqueños tenían entre los cerros, con el tiempo estas excavaciones en la tierra fueron reemplazadas por casas de piedras al estilo andino, del cual se conservan algunos restos. Da la impresión que son pocos los que entienden y valoran estas cuestiones que hacen a la identidad local.

En cuanto a la biblioteca, los datos que tenía recabados (gentileza de Mirta Pérez Díaz), me llevaban a una bibliotecaria, Sandra Benedetti, quien en 2007 crea la casa Intiwatana, incorporando más tarde una pequeña colección de libros dentro de un hostal, Leónides Guzmán reconoce la ayuda de Sandra con el material librario, que le permitió formar en 2012 la llamada “Biblioteca Nativa”, se trata de la biblioteca de un pueblo indígena sin historia registrada, en donde los libros, propios de cualquier biblioteca pública o popular, son para el acceso a los vecinos y especialmente los alumnos de las escuelas rurales, que se encuentran bordeando las rutas, pero solo eso, por el momento no cuenta con fondos orales ni documentos de la propia comunidad, no se registran servicios bibliotecarios específicos de la cultura o participación en redes comunitarias, lo que hay en los estantes, exceptuando pocos libros de escritores locales, no es diferente al acervo bibliográfico que pueblan las diferentes bibliotecas de la quebrada humahuaqueña.

Marcos Calapeña, Biblioteca de Uquía
La actual biblioteca comunitaria queda enfrente de la cancha de fútbol perteneciente al Club Defensores de River Plate de la localidad de Uquía, allí su presidente, Marcos Calapeña, se encuentra tramitando junto con la comisión directiva la habilitación correspondiente, aún no cuentan con electricidad, pero tienen computadoras que les han donado, y un espacio amplio que requerirá la atención de un bibliotecario, en este sentido anhelan poder abrir las puertas de la biblioteca entre marzo y abril, lo importante es la buena voluntad que expresan para poder ofrecer un servicio al pueblo de Uquía.

No deja de ser una buena noticia, ojalá la nueva biblioteca logre representar la identidad de su gente.

Fuentes consultadas:

Vidas consagradas: Leonides Guzmán

Leónidas Guzmán
Productor de frambuesas en la altura

Periódico El Apogeo
Uquía y el secreto de la Quebrada de Humahuaca

Casa Intiwatana en Uquía

Bosque energético Miramar

Flickr Hive Mind
https://hiveminer.com/Tags/aborigen%2Cargentina/Recent

Versión para El Orejiverde:
http://www.elorejiverde.com/el-don-de-la-palabra/4785-biblioteca-nativa-del-pueblo-aborigen-de-uquia

miércoles, 30 de enero de 2019

Sobre las mujeres medicina de los Andes


Me interesa iniciar el año con una entrevista llevada adelante por una frecuente colaboradora del Orejiverde, Amalia Vargas, quien estuvo con Mamá Elena, una Mujer amawta (mujer medicina), quien realiza ceremonias junto a otras hermanas y hermanos durante grandes festividades como el Intiraymi y el Qapaqraymi, considerando a Bolivia como una tierra de riqueza cultural viva.

En tiempos tan inciertos como los actuales, no debemos descuidar las antiguas formas de conocimiento, heredadas de tiempos fecundos, donde los equilibrios se completaban desde el entendimiento espiritual y la reciprocidad con el contexto.

Valen estas respuestas para seguir hilvanando nuevos entendimientos.

¿Imaynalla kashanki Mama Elena?
- Allyn punchay cachun kampaq panay, Ñoqa kany Amawta Elena Martínez Quespy, Abya Yala Runa.

¿Cuál es el camino de la mujer amauta?
- El camino de la mujer amauta primero es dar vida, después, sabiduría y curación, eso es lo que somos, lo que decimos, mujeres que hemos podido equilibrar el ajayu antiguo en estos tiempos, en estos cuerpos que hemos nacido. Somos dadoras de vida, dadoras de sabiduría mujeres curanderas, no solo para el ser humano, sino para la naturaleza, para el cosmos, para la pachamama y el ajayu.

¿Mamá Elena, cuáles son las responsabilidades de una mujer Medicina?
- Lo importante es curarse uno mismo primero, para luego curar el entorno y luego recién salir a la pacha, ya sea hombre o mujer somos uno solo, somos chacha-warmi, o sea somos dualidad hombre –mujer. La igualdad en el conocimiento y en la curación tiene que ser para los dos, por ejemplo: los hombres y las mujeres debemos curarnos de las enfermedades de estos tiempos como el alcoholismo, drogadicción, debilidades, las enfermedades de la colonización como las que nos traen hoy el cáncer.

¿Cómo está compuesto el cuerpo desde la cosmovisión andina?
- Para nosotros es importante el ajayu, es el que regresa al teximuyo, para nosotros no hay muerte, este cuerpo muere, éste cerebro muere, a él le vas a llorar. Pero tu espíritu va volver al teximuyu y ese ajayu va volver a nacer en este tiempo, va volver según como haya caminado. El cuerpo es abono para la madre tierra según como te portes, el cuerpo es toxico si no lo cuidamos y es malo para la tierra, es como los productos transgénicos. Hoy en día es difícil ser amautas, pero no vamos a dejar de existir, es tiempo de los guerreros del arco iris, es tiempo que los mismos curanderos se junten, van a seguir naciendo niños que van a sanar.

¿Cómo sabemos quiénes son los guerreros del arco iris?
- Nosotros como pachamamistas, decimos no somos los cuidadores solo de la tierra sino del cosmos mismo de todas las pachas, hanan pacha, kay pacha, uku pacha y chaupi.

¿Cómo te vas a dar cuenta? 
- Solo tienes que ver el ajayu de los hermanos de otros países que tienen ese sentimiento de regresar al Abya Yala sin ser hijos de aymaras y quechuas hablan nuestras lenguas esos son los guerreros del arco iris. Esos son los guerreros que están regresando a curar con nuestras lenguas materna a la pachamama, aquellos que podamos regresar a nuestras lenguas maternas, es muy fácil hablar inglés, pero hablar nuestras lenguas está realmente en el sentir porque no está todo en los libros es tradición oral.

¿Hermana Elena qué opina de las personas que no son amawta y se hacen llamar Amawta?
- Nosotros vemos en nuestro propio país que llegan hermanos y dicen ser amautas. Pero nosotros sabemos que los apus van a trillar a los que mienten, el apu chijllana es el encargado de trillar a los mentirosos. No estamos para jugar con la madre tierra. Tenemos que ser amawta para el equilibrio del cosmos. La pacha misma cobra a esos hermanos, lamentablemente están malogrando el camino de la curación del cosmos.

¿Porque se enferma el hombre y la mujer?
- El miedo es la peor enfermedad, por ejemplo tenemos gente que dice al hijo si no haces caso vamos a llamar a cuco. Nadie sabe que es el cuco, porque estamos en un paraíso donde no hay cuco. ¿Cómo vas a curar eso que le inculcas, ese miedo? Para mi es importante curar desde que nace al niño con la kirunta- faja, debemos fajar a los niños para cuidar su ajayu. El ajayu es importante para nosotros debemos seguir atrapando nuestro ajayu, por eso debemos fajar al niño para que no se salga del cuerpo. Tu ajayu puede ser tan sabio que a veces no puede estar en el cuerpo y se puede ir. El ajayu viene cuando él bebe se mueve y luego se va. Después vuelve cuando está por nacer él bebe porque ahí se acomoda para siempre el ajayu.

¿Cómo están las mujeres hoy en La Paz?
- Las mujeres acá en La Paz estamos prácticamente siendo empujadas, los hermanos varones a veces piensan que tienen el derecho de decir que tenemos que hacer y que no podemos hacer, lamentablemente. Pienso que si haríamos un recuento o tatantachawi de mujeres seriamos 75%. La mayoría somos mujeres eso es lo que yo veo en mi transitar por varias comunidades y ciudades en mi país. Estamos pensando en un Concejo de Mujeres amautas del Abya Yala Marka a nivel Latinoamericanos. Las mujeres debemos seguir siendo mujeres jampis, mujeres chaskis. No se trata solamente de que somos solo mujeres. No estamos haciendo a un lado al hombre, simplemente que como mujeres muchas veces nos vemos que somos más responsable del cuidado de la tierra incluso yo como mujer amawta estuve en muchos encuentros de la defensa de la madre tierra. No queremos que se desforeste, no queremos que se contamine al medio ambiente, como siempre digo esta es mi única casa, este planeta es la única casa para todos.

- Me siento tan segura en mi única casa, aunque pago alquileres vivo tranquila, pero la casa de la pacha debemos cuidarla, nadie me la puede quitar, ella debe estar con sus aguas claras, dulces, con sus frutas, nuestros alimentos y plantas. Entonces esa es la preocupación de una mujer amawta, de una jampi warmi. Es por eso que las mujeres del abyayala debemos unirnos, solamente ser un corazón, un pensamiento y el sentimiento único de la mujer del abyayala, debemos tener un solo pensamiento, y así vamos a irradiar a las mujeres de la Pacha del cosmos, no importa aquí el color de la piel se trata de nuestra única casa hermana Amalia, debemos cuidarla.

¿Cómo podemos estar en armonía con la naturaleza?
- Debemos seguir conversando con ella, hablar con la abuela piedra, con el abuelo árbol. Nosotros somos el último en esta Pacha. Como decimos siempre primero está la pacha después, luego está el agua que es la sangre de la pachamama. Después están los árboles, después los animales, los iwas y después nosotros. ¿Quiénes son los más antiguos? Por eso debemos saludar a las flores, debemos dar nuestros respeto al abuelo árbol. Saludemos de esta manera: -buen día abuelo árbol, mis respeto abuelas flores-. Miremos con respeto al abuelo orqo, abuela montaña. Nuestra curación es estar en armonía con el cosmos. Porque la enfermedad ¿qué es? es debilidad, en este tiempo solo pensamos en el cerebro y no en el sentir. Debemos pensar en la armonía del ajayu para que cuando vuelva este en armonía en este nuevo plano.

Cuanta sabiduría de las mujeres quechuas hijas de la tierra, hijas del agua, del viento, de la Pachamama. Como dijo Mamá Elena, solo debemos sentir, la pacha vive en nosotros, esta en todo lo que nos rodea. Está en ti hermano, está en ti hermana, está en mí, así nos debemos ver como pacha (cosmos-tiempo).

Muchas gracias por esta entrevista Amalia.

Glosario
Ajayu: espíritu
Teximuyu: equilibrio del cuerpo, mente en este tiempo.
Apus: deidades de las montañas

Versión El Orejiverde
http://www.elorejiverde.com/buen-vivir/4765-mujeres-amautas-de-los-andes-mujeres-medicina

jueves, 27 de diciembre de 2018

Tejiendo oralituras de norte a sur, por los caminos de Aminta Peláez Guariyu


Hay algo que descubre Aminta Peláez Guariyu, Etnoeducadora y escritora wayuu, ni más ni menos que la hilatura de un concepto que se ha tornado visible en distintas comunidades indígenas latinoamericanas, lo ha podido analizar en su reciente trabajo aún no publicado -producto de una residencia artística entre Colombia y Argentina, y que tituló “Tejiendo oralituras de norte a sur: Un cruce de caminos entre las narrativas de los pueblos originarios de Argentina y el pueblo Wayuu de Colombia”- una investigación que probablemente podamos consustanciar con la simbólica imagen de un tejido que se va hilando a sí mismo, acaso un modo de hilvanar el complejo proceso de la oralidad, que atraviesa el plano de los pueblos originarios, aquello que es preciso documentar para que los andares no se pierdan, más allá de las junturas trazadas con piedras en los caminos, más allá de esa memoria perpetua que nos une a pesar de las diferencias.

No ha sido fácil para Aminta desandar esos territorios, investigó lo más que pudo, encontrándose con silencios pero también con interpretaciones de interpretaciones, y corroboró con su inquietud que los proyectos son posibles y realizables cuando se cuenta con el apoyo de “conspiradores de sueños que se van tejiendo en el camino”, de ese sentido y esa construcción resulta su reciente aporte al necesario concepto de la oralitura.

En la investigación se desprenden diferentes abordajes, centrados en la tradición oral e iconografía, donde pone de manifiesto la necesidad de estudiar símbolos y significados a partir de la escritura, este abordaje la llevó a entender que cuando los individuos construyen el significado de las cosas, en algún punto tienen la necesidad de ponerle un nombre a algo que ya tiene existencia y significación, esta situación es propia de quienes investigan conceptos, la necesidad de nombrarlos confiere límites a un territorio en gestación, en donde las ideas se van entrelazando con el contexto, todo lo que allí ocurre precisará ser dirimido, en ese escenario Aminta consultó a diferentes autores para poder construir sus ideas, en relación a un entendimiento que fue generando un sentido de arborescencia entre la oralidad y la escritura.

La autora revisa términos relativamente recientes como el de las “textualidades oralitegráficas” trazados en su momento por el investigador colombiano Miguel Rocha, que vincula el amplio conjunto de símbolos existentes en el arte rupestre, visibles en los tejidos y en el maquillaje facial-corporal, y cuya comprensión atraviesa el campo de la semiología en su estudio del signo y su significado social.

Así también aborda el papel de los palabreros wayuu como sistema normativo dentro del contexto intercultural colombiano, y el valor que refiere al uso de la palabra entre estos intermediarios en situaciones de conflicto, un contexto que como lectores ajenos al territorio nos otorga elementos para vincular el entendimiento de la tradición oral en bibliotecas indígenas, la idea de  bibliotecario-puente que propicia diferentes construcciones sociales trabajando documentos en forma bilingüe, aprovechando el inmenso caudal que generan las prácticas de conocimiento desde la educación familiar indígena.


Otro de los aportes sustanciales del documento son los que refieren a la literatura indígena generada tanto en Argentina como en Colombia, en donde la investigadora ha recogido experiencias registradas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (desde la cátedra de Etnolingüística, donde se presentaron relatos narrados en lengua materna de diferentes pueblos indígenas), pasando por lo ocurrido en la Universidad Tres de Febrero (UNTREF), donde a instancias del antropólogo Carlos Martínez Sarasola se impulsó la Especialización en Estudios Indoamericanos, proponiendo una mirada endógena desde una perspectiva antropológica, etnohistórica y transcultural. Así también se recuperaron experiencias de escritores bilingües como los casos del docente colla Zixto Zuleta (Toqo), o el maestro wichí Laureano Segovia, o testimonios recuperados desde entrevistas realizadas por el Orejiverde, difundiendo expresiones artísticas, culturales y sociales de las distintas comunidades del país.

En lo que se refiere al concepto de oralitura es posible entender un vínculo con la memoria histórica de los pueblos, el “renacer de la palabra antigua”, allí muchos poetas y narradores indígenas se han nutrido de construcciones orales trazando un devenir hacia distintas formas de escritura, en donde no está ausente el carácter interrogativo con el cual se forjaron variadas adscripciones, propias de un patrimonio cultural en situación vulnerable. En este sentido Aminta ofrece un gran aporte en cuanto al entendimiento de la poesía entre ambos mundos, lo que para el paisano se puede comprender bajo el plano del conocimiento étnico, para la sociedad occidental no deja de ser la expresión de un género literario.

Para llegar a estos abordajes Aminta Pelaez centró su atención en las experiencias registradas en comunidades wayuu (ofreciendo muchos datos de autores originarios), así como el recorrido que realiza por nuestro país, donde pudo conversar con escritores y cantantes de diferentes culturas, estudiando la vinculación de la espiritualidad, la dualidad y la reciprocidad con la oralidad indígena, dentro de los escenarios musicales, artísticos y literarios. Finalmente se pregunta si es posible una educación intercultural en Abya Yala (Tierra en plena madurez, tierra de sangre vital. Continente americano en lengua Kuna), y las respuestas, arbóreas, múltiples, dinámicas, las encuentra en varios contextos, ya sea en los programas de la educación intercultural bilingüe, en la modificación de ciertas leyes que habilitan nuevos escenarios jurídicos, en la organización de becas para estudiantes indígenas o en las nuevas expresiones artísticas que cada vez son más frecuentes en el mundo aborigen, por citar solo algunas, todo esto la llevó a comprender que en Argentina la etnoliteratura es un espacio poco trabajado pero con posibilidades de crecimiento continuo, he allí el desafío, integrar diferentes construcciones Interculturales que contemplen los valores, creencias y conocimientos de los pueblos originarios, que el saber de los chamanes, ancianos y caciques se integre a la escuela pública, algo tan simple y a la vez necesario como eso, que permita recuperar parte de lo que como sociedad ya hemos perdido.

La diversidad cultural indígena que observa Aminta se advierte en ambos territorios, tal como lo señaló Carlos Martínez Sarasola la República Argentina no es solamente la confrontación de dos matrices culturales antagónicas como lo han sido los pueblos originarios y los conquistadores españoles, sino también se entremezclan complejos factores socioculturales como los inmigrantes europeos, la conformación de núcleos "cerrados" de colonias extranjeras en distintos puntos del país (los turcos en el noroeste, los galeses en el sur, los alemanes y polacos de Misiones, los ingleses de Santa Fe, los inmigrantes del sudeste asiático en Buenos Aires), a lo que hay que sumarle los permanentes procesos migratorios de los países limítrofes, toda una dinámica que hace a la conformación de un sentido de pertenencia, y lo que implica en dicho entendimiento la noción de identidad, en Colombia la investigadora nos recuerda que los grupos étnicos en La Guajira no se limitan a los indígenas wayuu, sino que también coexisten wiwas, koguis, afrodescendientes así como también colonias turco-libanesas, sociedades que conforman una rica heterogeneidad cultural, cuyo permanente entrelazamiento resulta, en palabras de Aminta Peláez “una invitación al diálogo intercultural e intergeneracional, a la revitalización de las lenguas originarias, a la creación y re-creación de nuevas narrativas”.

Alguna vez, el gran arqueólogo argentino Horacio Rex González, encontró en sus trabajos de campo una similitud entre unas vasijas descubiertas en el Noroeste argentino y unas de Belén (Palestina), cuyos orígenes se remontaban en algunos casos a dos mil años de diferencia, en ambos tipos de urnas el fondo del recipiente estaba salpicado en forma muy similar con pintura negra, para el arqueólogo esto era un misterio, porque si bien había 2000 años de distancia entre ambas culturas la probabilidad de un contacto era algo para lo cual solo cabe el asombro.


Aminta recuperó una situación similar entre los wayuu del norte y los pilagá del sur, que dado la gran distancia geográfica que separaban ambas culturas, resultaría complicado pensar en las posibilidades de una comunicación entre estos pueblos en tiempos ancestrales, sin embargo se encontraron similitudes entre algunos tambores del pueblo qom, utilizado a orillas del Río Pilcomayo, con la kaasha, instrumento musical wayuu que acompaña distintos acontecimientos comunitarios como la yonna (baile tradicional que a su vez representa un rito simbólico entre el cosmos y los seres humanos), tanto la forma como los materiales usados en su elaboración tienen un significado simbólico a partir de las narrativas ancestrales, hasta el momento no es posible aseverar una coincidencia basada en hechos comunicativos concretos, pero la sola advertencia plantea un ejercicio de apertura a seguir investigando en la profundidad de esas posibles relaciones.

Dejo para el final mi agradecimiento a la autora por haber tenido la gentileza de mencionarme en su trabajo, hecho que me gratifica y que me hace dar cuenta de la empatía que se advierte en los caminos recorridos, la simple ofrenda de una pequeña piedra sobre una apacheta que sabe a memoria.

Fuente consultada:

Tejiendo oralituras de norte a sur: Un cruce de caminos entre las narrativas de los pueblos originarios de Argentina y el pueblo Wayuu de Colombia (Proyecto ganador de la convocatoria Residencias artísticas Colombia - Argentina).
Aminta Peláez Guariyu. Etnoeducadora y escritora wayuu. Residente artística Colombia – Argentina. Informe presentado a:  Programa Nacional de Estímulos. 
Ministerio de Cultura del gobierno de Colombia, Septiembre de 2018.

Versión para El Orejiverde:

A modo de epílogo:
Quería enviar un saludo para quienes han acompañado estos andares por los caminos de la bibliotecología, esperando que nuevas inquietudes pueblen sus anhelos, que lo compartido sirva para construir conocimiento, que las ideas nos complementen, y que aquello denominado pensamiento crítico sea algo más que una frase bien intencionada.

Feliz año amigos, y hasta la próxima.
Daniel Canosa

lunes, 24 de diciembre de 2018

Una vida ética que marchó en silencio



A vísperas de la noche buena, se fue a los 91 años el gran Osvaldo Bayer.

En momentos tan inciertos como este largo anochecer que como país estamos transitando, lo que menos necesitamos es que hombres como Osvaldo se vayan en silencio, bien sabemos que su obra hablará por el, pero nos hacía falta el historiador, nos hacía falta el investigador, nos hacía falta el periodista.

Pocas veces un andar tan respetable estuvo acompañando de una actitud recta, con principios éticos, diciendo con palabras medidas simplemente lo que como sociedad necesitábamos escuchar, así ha sido siempre con Osvaldo Bayer, el argumento incuestionable, consustanciado por la búsqueda de verdad, por el rigor periodístico, por el deseo de justicia.

Ese “rebelde esperanzado” como lo describieron sus contemporáneos, ya no estará para representar la lucha por los derechos humanos y la defensa de los pueblos originarios, con cariño se lo recuerda en este video, donde como un niño con razones de adulto, tuvo el gesto de cambiar el nombre a la calle Coronel Rauch por “Arbolito": https://www.youtube.com/watch?v=gtk74270s80

Acaso un rasgo de justicia poética, y bien sabemos que ese tipo de actitudes, en su larga trayectoria, no deja de ser una mínima anécdota, pero que nos hace dar cuenta, al menos por un momento –en este esfuerzo por intentar medir lo que construyó con su escritura– que algunos derrotados finalmente alcanzan la victoria.

Gracias maestro por tanta lucha, por no haber aflojado hasta el final, por darnos motivos para seguir resistiendo.