El pueblo kankuamo representa, junto a los Kogui, Arhuacos y Wiwas, uno de los cuatro grupos indígenas que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia, allí la lectura es un ejercicio que va más allá del entendimiento de las palabras escritas. Se trata, en algún punto, de un cruce de caminos entre las “dos educaciones”, tal como fue conceptualizado en algún momento por los referentes comunitarios del Centro Daviaxaiqui de Derqui (provincia de Buenos Aires), esto es, la educación familiar indígena y la educación escolar. En el caso de la cultura kankuama (aquellos guardianes que equilibran el mundo), la lectura refiere a la comprensión de un espacio vital en sincronía con la espiritualidad indígena y el conocimiento del territorio, una forma de discernimiento que tiene arraigo en el entendimiento endógeno de la cultura, que habilita la interacción con respecto al concepto de identidad cultural.
Mucho se ha hablado, dentro y
fuera de la comunidad, de lo que representa la Biblioteca Pública Kankuaka, un
espacio social y educativo ubicado en la comunidad de Atánquez, dentro del
Resguardo Indígena Kankuamo, en la ladera sur de la Sierra, desde donde se
guarda “el código de la memoria” vinculado profundamente con la pervivencia
cultural. Entre los caminos recorridos por los referentes de la biblioteca, se
destaca la creación de la Red de Bibliotecas del Pueblo Indígena Kankuamo,
constituido oficialmente a través de las autoridades del Cabildo Indígena del
Resguardo Kankuamo, por intermedio del Consejo General de Mayores, mediante la
Resolución No. 1 publicada el 24 de octubre de 2025. Esta decisión responde a
los mandatos del Quinto Congreso del Pueblo Kankuamo, organizado en diciembre
de 2022, que reafirma el compromiso colectivo con la protección, preservación y
proyección de la memoria histórica, cultural y ancestral del pueblo originario.
La Red de Bibliotecas nace
como un sistema comunitario y territorial orientado a salvaguardar el
conocimiento propio, fortalecer la oralidad, la lectura y la escritura en
lengua kankuama y en español, y garantizar el acceso comunitario a libros,
documentos y nuevas tecnologías. Su funcionamiento se articula con el Centro de
la Memoria y Documentación Histórica, el Modelo Educativo Propio (Maku Jogúki),
la Comisión de Comunicaciones y la Comisión de Educación Propia y Cultura,
teniendo como nodo central a la Biblioteca Pública Kankuaka.
El pensamiento puro de los
mamos
Resulta valioso el cruce de
caminos entre el conocimiento oral de los mamos (autoridades espirituales que
se preparan toda una vida aprendiendo a escuchar a la naturaleza, heredando el
silencio de la tierra) y las nuevas tecnologías, en donde los jóvenes de la
comunidad participan con escrituras de textos, utilización de micrófonos,
grabadoras y cámaras, para recuperar en otros formatos los rituales y
conocimientos del patrimonio intangible de la comunidad, resguardado en la
memoria de los sabios indígenas. El trabajo tiene sentido si se presta atención
al entendimiento ritual del origen de las cosas, tal como lo conciben los mamos,
vinculado con la concepción del pensamiento puro, como una energía preexistente
a la creación del universo.
En este territorio, la lectura
implica un intercambio intergeneracional orientado a preservar la música, los
saberes medicinales, los oficios tradicionales, todos elementos propios de un
concepto de cultura interpelado por el saber de las personas, en donde resulta
interesante analizar la asociación de esta casa de las palabras con lo que
representa, desde una perspectiva de carácter comunitario, el sentido de una
maloka, espacio donde la palabra cobra una relevancia de carácter ceremonial.
Es esencial para un mamo la
escucha atenta y el traspaso de conocimiento, en un contexto en el que muchos
jóvenes se encuentran apartados de la cultura ya sea por sentimientos de
vergüenza o desinterés en el uso de prendas tradicionales, así como expresiones
artísticas autóctonas que se van perdiendo al paso del tiempo. Esta situación
repercute directamente en la lengua materna, en donde cada vez resulta más difícil
encontrar hablantes puros por fuera de las zonas rurales donde están asentadas
la mayor parte de las comunidades, una problemática que evidencia las
dificultades de aprender un idioma que no tiene relación alguna con la lengua
castellana.
Se trata de una lucha que hace
tiempo lleva adelante la biblioteca, prácticamente desde su fundación en 2013,
con la intención de asociar la lengua como parte esencial de la identidad kankuama,
en donde también se resalta la función “psicocultural y emocional” producto de
los conflictos armados en el país durante las últimas décadas del siglo XX y
las primeras del XXI, en donde se registraron permanentes persecuciones y
asesinatos en interminables guerrillas, con presencia de paramilitares,
narcotraficantes y el Ejército, situación que aún persiste, incluyendo el
interés económico de empresas multinacionales en las tierras y en los recursos
geológicos.
Aprender en el hacer
Es por eso que cobra mucho
valor el trabajo que lleva adelante la biblioteca desde el año 2015, cuando
inauguraron un laboratorio creativo que, bajo la concepción “aprender en el
hacer”, han logrado recuperar conocimientos y destrezas cultivados por sus
mayores, se trata de una metodología que permite motivar la lectura del
territorio. En dicho espacio se aprenden recetas de cocina tradicional, se
conversa en fogones recreando historias guardadas en las memorias colectivas, y
se realizan trabajos de animación con técnicas de stop motion, utilizando las
historias relatadas por los abuelos y abuelas. También se incluye el
conocimiento de los tejidos con diseños gráficos y serigrafía para comprender
no solo su aspecto estético sino especialmente su funcionamiento y uso dentro de
las comunidades.
Lo que se aprecia es un
trabajo de documentación que recupera el conocimiento de los mamos a través de
nuevas tecnologías, con participación de los jóvenes, quienes de esta manera
registran información relacionada con petroglifos, calendarios de cosecha,
ciclos de los ríos y datos de antiguas terrazas agrícolas como tecnologías de
siembra, un verdadero archivo vivo del territorio, que requiere el espacio de
la biblioteca para debatir discusiones públicas y fomentar el pensamiento
crítico sobre el alcance de la cultura en la salvaguarda del territorio
kankuamo.
Fuente consultada:
Biblioteca Pública Kankuaka
(sitio Web). https://bibliotecakankuaka.org/
Ortíz, Andrés. El País.
(2026). La biblioteca comunitaria que preserva la memoria indígena en la Sierra
Nevada de Santa Marta. Disponible en: https://elpais.com/america-colombia/2026-02-01/la-biblioteca-comunitaria-que-preserva-la-memoria-indigena-en-la-sierra-nevada-de-santa-marta.html?ssm=TH_CM&utm_source=th&utm_medium=social
Comunicación PIL. Cabildo
Indígena del Resguardo Kamkuamo (2022). Declaración Ancestral del V Congreso
del Pueblo Indígena Kankuamo. Disponible en: https://cabildokankuamo.org/declaracion-ancestral-del-v-congreso-del-pueblo-indigena-kankuamo/
Kanduruma Lab. Aprender en el
hacer. Biblioteca Kankuaka. Disponible en: https://bibliotecakankuaka.org/project/kandurumalab/
Versión para El Orejiverde:

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