Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

lunes, 13 de julio de 2015

El Orejiverde: Diario de los pueblos indígenas


A partir de hoy un nuevo diario se publica en Argentina:

Este proyecto, largamente anhelado por el antropólogo Carlos Martínez Sarasola, pretende ofrecer la más completa información sobre pueblos originarios, en donde tendré el honor de participar como bibliotecario, con responsabilidad en una sección estática subdividida en 4 espacios:

-Bibliotecas indígenas
-Libros vivientes (archivos orales)
-Libros digitalizados
-Bibliografía (bibliotecas indígenas y cultura indígena)

Asimismo reportaré, junto a Ana Medrano (Biblioteca Qomllalaqpi), las noticias que surjan en la comunidad qom del barrio de Derqui, redactando notas y eventuales entrevistas.

Como bien saben, el proyecto se inició con el programa de radio "El Orejiverde: donde resuenael origen", conformando actualmente una plataforma digital que incluye página facebook, un canal de noticias, 29 secciones estáticas y el diario que publicará noticias todos los días de la semana. Habrá un espacio dedicado a los niños "hombres y mujeres pequeños", temas de actualidad social, etnogénesis personal, historia, cosmovisión y espiritualidad, arte, un apartado sobre el concepto filosófico "buen vivir", un calendario de las culturas indígenas y un sitio dedicado especialmente a los "otros inquietantes" (comunidades de otros grupos étnicos y/o religiosos).

Bajo la idea de creación de un territorio de encuentro, focalizando en el respeto a la diversidad cultural y en la búsqueda de entendimientos, lo que caracterizará al Orejiverde es que intentará representar no solo la dura realidad de los pueblos originarios, mediante la difusión de sus problemáticas, sino también sus valores, cosmovisión, conocimiento y todo aquello que tenga relación con el patrimonio tangible e intangible de las diferentes comunidades de nuestro país.


De todos los corresponsales, asesores y columnistas que forman el equipo del Orejiverde, 15 corresponden a la sección La Biblioteca: reconocidos profesionales de la información, bibliotecarios, investigadores y representantes de pueblos indígenas que colaborarán con informes, artículos de opinión y noticias relativas al rol social y cultural de los pueblos y comunidades, buscaremos entre todos otorgar visibilidad a quienes históricamente fueron ignorados por los grandes medios de comunicación, es este el desafío.

Agradezco la ayuda y colaboración de quienes aceptaron sumarse al proyecto, entre ellos Dalila Gómez Baos, Fernando Báez, Ignacio Epinayú Pushaina, Luis Oporto Ordoñez, Marcela Valdata, Ruperta Pérez, Andrés Honeri, Agustín López, Lucas Curapil, Ana Medrano, Robert Endean Gamboa, Ser Jatun Inti, Jesús Natividad Pérez Palomino, José Bessa Freire y Alfredo Mires Ortiz.

Espero nos puedan acompañar en esta aventura.

El Orejiverde: Diario de los pueblos indígenas
http://www.elorejiverde.com/



jueves, 9 de julio de 2015

La casa del saber palenquero


Singular experiencia ubicada en Palenque San Basilio, Departamento de Bolívar, Colombia. Se trata de la casa del saber palenquero "Rafael Cassiani Cassiani" (en homenaje a una leyenda viva del son palenquero) en donde sus bibliotecarios brindan servicios de lecto-escritura con materiales bilingües palenquero-español producido por investigadores y etnoeducadores a comunidades afrodescendientes.

Cuenta con el apoyo de la Corporación Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque (que forma parte del Proceso de Comunidades Negras, Palenque Ku suto Karibe). Desde el espacio de la biblioteca se han traducido textos, recopilando costumbres ancestrales de los llamados “abuelos y abuelas bibliotecas vivas”, como la ceremonia del lumbalú (considerada como la última costumbre de profunda raigambre cultural Africana entre los pobladores cimarrones) y documentos sobre esclavitud, incluyendo la enorme incidencia histórico cultural de los tambores en la comunidad.

San Basilio del Palenque fue fundada por esclavos que se fugaron encontrando refugio en los palenques de la Costa norte de Colombia desde el siglo XV, las crónicas históricas atestiguan que esta tierra ha significado para los palenqueros una forma de resistencia cultural.


La lengua palenquera (que según algunos documentos es criolla con base léxica española, incluyendo características morfosintácticas de lenguas autóctonas del continente africano, en especial la familia lingüistica Bantú), es hablada especialmente por los ancianos, pero desde hace unos años jóvenes investigadores como Jesús NatividadPérez Palomino intentan resistir aspectos básicos de la cultura desde el espacio bibliotecario.

Históricamente se afirma que los palenqueros han conservado los rituales de sus antepasados mediante la ejecución de tambores, es realmente valioso que desde la experiencia de una biblioteca se pueda atesorar la memoria ancestral mediante la organización de eventos musicales que buscan fortalecer un verdadero patrimonio viviente.

Se trata de un feliz modo de conservar y promover un conocimiento. 


sábado, 27 de junio de 2015

Las nuevas páginas de la Enciclopedia Campesina...


No es la primera vez que difundo un trabajo de la Red deBibliotecas Rurales de Cajamarca, percibo que tampoco será la última. Esta vez me motiva compartir una feliz noticia, que habla de algo que valoro en profundidad, que es cuando un proyecto no solo se continúa sino que se va actualizando a medida que la complejidad va creciendo. Se trata del viejo proyecto Enciclopedia Campesina, creado para construir un sentido de identidad entre los paisanos que habitan los contextos rurales del Perú -que muchos medios suelen invisibilizar- pero cuya vocación y ética a logrado generar un proyecto de singular valía dentro del conocimiento andino tradicional: la conformación de un diccionario que recupera el vocabulario y el conocimiento de la comunidad.

Como bien lo expresan en el blog "La ecuación es muy sencilla: esta es nuestra habla y con ella queremos seguir expresándonos. Si nos enajenamos, dejamos de ser nosotros mismos".

En el encuentro, el infatigable Alfredo Mires Ortiz, director del Proyecto, profundizó ante su gente algunas estrategias fruto de su experiencia en el trabajo con tradiciones orales, brindando elementos para poder rescatar la memoria de los ancianos.

Esta vez el encuentro permitió, mediante conversaciones, compartir conocimientos acerca del agua y de los Apus (montañas sagradas que para los incas implica el entendimiento de dos conceptos en una sola palabra: el significado de "Montaña" y de "Dios", para estas antiguas culturas el Apu era el dios protector de cada pueblo en el Imperio de los Incas).

Se trata de un feliz ejercicio: todos hablan en círculo, todos aportan, lo que se sabe se transcribe y luego se publica, aquellos "decires" ya llevan años de encuentros fraternos y construcciones identitarias, han instalado la idea de enciclopedia como elemento que les permite no olvidar lo que sus ancestros aprendieron, pero también como modo de dinamizar los alcances y desarrollos de la propia cultura, un verdadero patrimonio viviente.

En breve estarán los cajamarquinos publicando los libros, para encontrarse en ellos y sentirse una vez más representados.



sábado, 13 de junio de 2015

Bibliotecas rurales en Jamaica


Según estudios llevados adelante por la bibliotecóloga Alice Miranda (relativos al rescate documental de/sobre grupos étnicos indígenas centroamericanos, donde corroboró mediante un diagnóstico la carencia de al menos una biblioteca especializada sobre/de grupos indígenas en Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá), y de Susan Freiband (estudio exploratorio realizado en bibliotecas de Costa Rica, Panamá y Nicaragua), los resultados dejaban en evidencia la ausencia de espacios de análisis, tareas de rescate de tradición oral y modos de documentar culturas ágrafas en poblaciones indígenas centroamericanas.

En esos trabajos, ambas autoras propusieron recomendaciones complementarias, una de ellas era incluir al sector indígena en el desarrollo de las colecciones locales de información sobre las comunidades, con lo cual se necesitaba una mayor colaboración entre las bibliotecas públicas y organizaciones culturales con el objeto de brindar un mejor servicio. Otro punto de acuerdo lo constituía el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para documentar la cultura de las etnias trabajando con materiales en forma electrónica.

Incluyendo eventualmente estos estudios hacia la región del Caribe, y si bien no comprende particularmente a las minorías étnicas existentes, de los países del continente americano cuya lengua oficial es el inglés: Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Dominica, EEUU, Granada, Guyana, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Trinidad y Tobago -sin contar otras variantes de lenguas no españolas que se dan en Surinam (neerlandés) y Haití (francés y criollo haitiano)- se destacan particularmente los servicios de bibliotecas rurales en Jamaica, cuya población (conformada por descendientes de africanos, mulatos, blancos, asiáticos y minorías indígenas taínos), recibe desde 1949 un programa nacional de desarrollo de las bibliotecas rurales, mediante la promulgación del Jamaica Library Service (autoridad bibliotecaria central), que incluye servicios bibliotecarios a poblados de pescadores y parroquias en contextos rurales, insertando filiales de bibliotecas, centros de libros, paradas de bibliobuses y servicios postales gratuitos para préstamos de material bibliográfico en comunidades alejadas. El servicio cuenta con una sede en Kignston, la capital, que tiene a su cargo la supervisión general del desarrollo de las bibliotecas, de las compras para el fondo bibliográfico y del tratamiento técnico de los libros para toda la isla.

Se trata de una experiencia significativa, en cuyo contexto se destaca especialmente la utilización de los bibliobluses, unidades de mucho valor considerando la diversificación de los terrenos y variedad de climas, en donde hay períodos extensos tanto de sequías como de inundaciones, con lo cual su conectividad se ve dificultada por el poco transito disponible. Desde 1964 prestan servicios en zonas escarpadas de difícil acceso, donde se encuentran numerosas escuelas, siendo prioridad la población escolar.


Actualmente la biblioteca se ha convertido en el centro de las actividades sociales y culturales de las comunidades rurales, contando con el voluntariado para acercar sus servicios al resto de las aldeas. Uno de los aspectos que más ha focalizado el Jamaica Library Service ha sido la provisión de TIC's y acceso a internet desde las computadoras a cada biblioteca. Estos servicios cuentan con el apoyo del Ministerio de Educación, coordinando una red de 923 bibliotecas escolares a través de trece parroquias, que a su vez se encuentran divididas en seis regiones.

Interesante labor en un país cuyos primeros pobladores fueron grupos indígenas arahuacos y tainos, y que luego de sucesivas invasiones españolas e inglesas, ha sido Nación independiente desde 1962.

Bibliografía consultada:

Freiband, Susan (2003). Servicios para adultos en las bibliotecas públicas de Costa Rica, Panamá y Nicaragua, un estudio exploratorio. La autora. 2002-2003. p. 1-4.

Miranda, Alice (2001). Centro de Conocimiento sobre/de grupos Étnicos Indígenas Centroamericanos. En: 67th IFLA Council and General Conference. Agosto 16-25, 2001. p.1-18.

UNESCO (1973). Bibliotecas rurales en Jamaica. Boletín de la UNESCO para las bibliotecas. vol. XXVII, n°4, julio-agosto. 

sábado, 6 de junio de 2015

Biblioteca Mariamulata Lectora


La misión de esta particular biblioteca es la de “Educar en pro de la vida, brindando espacios libres para la formación de seres autónomos, quienes mediante las experiencias vitales y creativas que ofrece el arte, se conviertan en sujetos activos, desarrollen la capacidad de reconocer su realidad y habilidades para construir individual y colectivamente un mundo mejor”.

Se trata de una biblioteca-ludoteca ubicada en el municipio de San Onofre, departamento de Sucre, Costa Norte de Colombia, un espacio educativo-recreativo que busca recuperar la memoria histórica y la sabiduría ancestral de la comunidad Rincón del Mar. Brinda servicios de lecto-escritura a comunidades afrodescendientes, apoyando tareas escolares e investigaciones locales, logrando recuperar conocimientos sobre medicina botánica, pesca, cultivos y expresiones artísticas.

Según se puede ver en el sitio Web la Biblioteca Mariamulata Lectora empezó siendo un patio con hamacas para leer. Al tiempo surgió la idea de crear un espacio que respondiera a la necesidad de la población escolar, de contar con recursos idóneos para su crecimiento académico y humano. De este modo la gente de Rincón del Mar tuvo la posibilidad de acercarse, desde su cultura, al mundo del saber depositado en los libros.


Actualmente la Biblioteca es el proyecto bandera de Mariamulata y la lectoescritura es la columna vertebral que nutre todas las prácticas. Se brinda asistencia personalizada a usuarios de la comunidad, apoyando las tareas escolares y trabajos de investigación. Cuentan con varios proyectos paralelos:

-“Mi Rincón”, proyecto de Autorretrato Documental, destinado a los niños, quienes incursionan en la producción audiovisual para mejorar sus habilidades comunicativas. Cuentan con materiales apropiados, logrando participar en la elaboración de documentales caseros sobre el medio ambiente y la vida social de la comunidad.

-Proyecto "Tierra de Niñxs", brindando asistencia sobre educación ambiental, huertas y cuidado de los recursos naturales. Algunos talleres focalizaron en áreas representativas como por ejemplo agricultura, recetas culinarias, salidas de campo para reconocimiento de flora, fauna y problemas ambientales, la realización de notas audiovisuales sobre ecología, compostaje, ecoladrillos, elaboración de papel reciclado, moldeado de papel maché, el taller de formación integral para promotores ambientales, el amparo a los huevos de tortuga durante sus periodos de desove, las acciones cívicas y de participación ciudadana, como la exigencia de gestión a autoridades medioambientales por la recuperación del Ecosistema de Manglar de la zona, o jornadas de recolección de basuras, el fomento del reciclaje y la reutilización de material usualmente de desecho.

-Proyecto “Rincón digital”, con acceso a las Tic´s. Permite a los jóvenes acceder a programas de Alfabetización Digital y Educación para los Medios, cuyo fin es potenciar las competencias comunicativas, culturales, artísticas y ciudadanas de los participantes, abriendo posibilidades de conocimiento, intercambio, vínculos, diversión, expresión, que ofrecen los recursos y herramientas tecnológicas, informáticas y comunicativas. Este proyecto surge a partir de la conexión satelital y la capacitación técnica que el Ministerio de Comunicaciones otorgó a Mariamulata en marzo de 2011, para ofrecer el servicio de Internet  en Rincón del Mar, lo cual acompaño un proceso formativo para aprovechar de la manera más apropiada los recursos tecnológicos. 

-“Rincón del cine”, interesante emprendimiento que cuenta con proyección de películas al aire libre, producciones locales y cineforos, desde 2011 organizan una programación semanal que incluye video-conciertos, documentales, películas familiares y una periódica producción local. Además se implementa el “Cine al Patio”, que son cine-foros internos en el patio de la Biblioteca y otros patios vecinos, cuyos formatos y contenidos sirven al mismo tiempo para aprender del lenguaje audiovisual y debatir distintas temáticas.

-“El vuelo de la mariamulata”, iniciativa artístico-educativa que hace foco en el conocimiento local, cuentan con el apoyo del Grupo Transdisciplinar El Deseo Colectivo, logrando el montaje de espectáculos de Artes Vivas o Performances y consolidando la apuesta por la recuperación de la memoria local del Rincón del Mar. Una de sus obras -el espectáculo de artes vivas El Mito del Tambor- fue presentado en el XXV Festival de Tambores y Expresiones Culturales de San Basilio de Palenque (Octubre, 2010).


Como se ve, las actividades son múltiples y representativas, y suelen contar con el aporte de numerosos voluntarios quienes colaboran con la biblioteca en tareas de extensión bibliotecaria, se trata de un verdadero ejemplo de espacio genuino donde la cultura, la memoria y la identidad resultan fortalecidas desde la vocación y el trabajo permanente.

domingo, 10 de mayo de 2015

Riqsichikustin


Desde hace tiempo que los responsables del Centro de Culturas Indígenas del Perú (CHIRAPAQ) vienen desarrollando propuestas relativas a la construcción social de conocimiento en vinculación con  la identidad cultural de las comunidades indígenas del país. Desde Vilcas Huamán, Ayacucho, iniciaron un proyecto audiovisual denominado Riqsichikustin, con participación de jóvenes quechuas, buscando articular un espacio de comunicación audiovisual con participación de las comunidades andinas y amazónicas.

Es innegable que para los pueblos originarios el componente auditivo y visual forma parte sustancial de la cultura. Resulta saludable la producción documental existente en América Latina con respecto a los contenidos cinematográficos, radiofónicos y televisivos, con documentales de variada tipología, entrevistas, cortometrajes, películas y producciones literarias resaltando la oralidad y los trabajos de edición. En ese proceso, acompañado por los comunicadores radiales de la  Coordinadora Nacional de Comunicación Indígena del Perú, diversas organizaciones han encontrado en los medios de comunicación un modo de fortalecer la identidad cultural de los pueblos.

Como bien lo expresan los responsables del proyecto “Nuestras sociedades se estructuran en torno a códigos visuales complejos contenidos en nuestra vestimenta y arte de todo tipo. Símbolos y signos que expresan historias, condición y estados sociales o anímicos, desde los abstractos diseños kené del pueblo amazónico shipibo hasta los tejidos cusqueños con sus representaciones míticas, pasando por las estrías de los bastones de cargo en las comunidades de Huarochirí, en la sierra de Lima, que indican si se es autoridad de aguas, tierra o pasturas, la decodificación de símbolos y la construcción de los mismos en series complejas no nos es ajeno. Somos también una cultura eminentemente oral, con todo lo que ello implica y acarrea, pues no solo se trata de hablar, sino del arte de transmitir y representar en el aire y en la mente mundos naturales e inmateriales,de hacer presente realidades que muchas veces se escapan a lo que se denomina común y estérilmente realidad concreta”.

Símbolos que se leen desde otras formas de conocimiento, prescindiendo de alfabetos, como también cobra importancia la utilización de instrumentos musicales que vienen a significar una cultura de resistencia. A lo largo de los siglos los tambores han representado para las comunidades un modo de comunicación, que en algunas culturas cobró un papel dramáticamente crucial, como lo fueron las épocas de esclavitud en donde los sonidos producidos desde los parches permitían un entendimiento entre comunidades alejadas, alertando sobre peligros sin necesidad de palabras.

En el ejemplo del Manguaré (un tambor utilizado por algunos pueblos de la Amazonía) se puede leer la complejidad de sentido atravesada por planos tanto artísticos como socioculturales:  el instrumento, ejecutado entre otros por la comunidad Bora, “esta compuesto de dos troncos —macho y hembra— que percutidos de manera combinada transmiten mensajes cifrados, hasta una distancia de veinte kilómetros. Igual sucede en el mundo andino, antaño con tambores e instrumentos de viento de todo tipo y ahora mediante las cada vez menos campanas de las iglesias rurales y de otros instrumentos”.

El trabajo de Chirapaq pretende dar valor desde la propia mirada, produciendo contenidos bajo un carácter endógeno. Es bueno saber que los paisanos tienen sus propias herramientas para mostrarnos otra lectura de la realidad, para que entendamos, desde la apertura consciente y sincera, que hay otros modos de representar el visible mundo de lo cotidiano.

El proyecto se encuentra en marcha, las producciones locales muestran imágenes propias, “películas indígenas” que forman parte de festivales de cine en distintas partes del mundo, donde por primera vez se pueden acceder a problemáticas relatadas en lengua materna, motivando la denuncia social de temas como la violencia, la pobreza y el olvido. Hay saberes contados desde quienes siempre estuvieron condenados al silencio, allí reside en parte el valor de la propuesta, la necesidad de tornar visible una antigua problemática, y lo importante es la conjunción entre los ancianos y los jóvenes. Son los jovenes quechuas los que se apropian de una técnica, y son los ancianos –libros vivientes de la comunidad–  los que participan contando lo que saben.

Apreciable manera de sostener la identidad de un pueblo.



miércoles, 29 de abril de 2015

Moira Millán en El Orejiverde


Personalmente siempre me ha inquietado aquella instancia en donde una idea termina originando un movimiento colectivo, o tal vez no se trate de una idea, sino más bien de una necesidad, lo que termina provocando una representación genuina. Moira Millán, la líder mapuche entrevistada hace poco por Carlos Martínez Sarasola en El Orejiverde, lo simplifica de manera clara: “hacernos visibles” fue la consigna de la primer Marcha de Mujeres Originarias por el Buen Vivir, en donde Millán tuvo a su cargo el rol de coordinadora nacional, llevando al Congreso una serie de propuestas educativas, que incluyeron temas como desarrollo económico, política carcelaria y administración de la justicia entre otros aspectos.

La entrevista gira en torno a la vida de quien ha sido considerada una representante genuina de las culturas indígenas del sur argentino. Ha sido guionista de la película “Pupila de mujer, mirada de la tierra" que llevó al Estado Argentino ha incluir la categoría “guionista indígena” como reconocimiento a quienes aportan desde la cultura de los pueblos originarios al patrimonio cultural del país.

Moira Millán menciona sobre las mujeres originarias en la actualidad, consideradas como emergentes políticos y sociales, hay en su figura, según sus propias palabras, una conciencia no solo cultural sino también política y “militar” (en el sentido de usar las palabras como armas). Su compromiso torna visibles antiguas problemáticas (marchas que incluyen denuncias de las mujeres, donde se sumaron entre otros los qom de Rosario) mostrando las penurias de los jóvenes indígenas (bajo un frecuente racismo que se institucionaliza) y una sentencia: “los hombres blancos no nos ven”. De allí surgió la necesidad de hacer una marcha para que las mujeres se tornen “visibles” (por el tipo de propuesta –sin relación con lo que se entiende como protesta– se trata de un caso inédito en la historia argentina) y la consigna detrás del movimiento fue mostrar al resto de la sociedad el alcance del concepto “el buen vivir”, como un modo de mostrar aspectos positivos de las culturas de los pueblos originarios. Se trata de un concepto que año a año va cobrando mucha fuerza, siendo objeto de análisis en numerosos artículos de investigación, congresos y debates. Tiene relación con los consejos familiares compartidos de generación en generación, pero a la vez implica un profundo reconocimiento al contacto armónico con la naturaleza –los hermanos animales y plantas – el vivir una vida sana, espiritual y en comunión con los semejantes.

Con respecto a la película es interesante el enfoque, que parte de una realidad que es contada desde la participación comunitaria de las mujeres originarias, y no desde la visión europea u occidental, por ende la película le otorga una imagen pero sobre todo una voz a quienes nunca tuvieron la oportunidad de expresar sus propias carencias. Millán logra que la mujer indígena no sea una construcción folclórica ni una pieza de museo, frecuentemente estigmatizada como un ser harapiento, analfabeto y pobre. En el filme aparecen las “machi” de la cultura mapuche, ancianas que tienen la autoridad para ejecutar el kultrún en las rogativas, pero que sobre su conocimiento descansa buena parte del patrimonio cultural intangible de su comunidad.

Moira Millán tiene una vida de compromiso con su cultura, donde ha logrado ponerle el cuerpo a las ideas, luchando por el reconocimiento del cine indígena, que tantas muestras de talento ha generado en numerosos filmes y documentales. Estuvo en la marcha de las 36 Naciones Originarias de Argentina, y desde allí propició la presentación, ante el Congreso de la Nación, de una propuesta de ley que permita crear el Consejo de Mujeres del Buen Vivir. Se puede decir que la marcha ha sido la culminación de una serie de encuentros previos donde la representante mapuche tomó registro de los diagnósticos realizados por los paisanos en cada comunidad, mediante testimonios que incluían demandas y propuestas, entre ellas el derecho al acceso de una medicina intercultural como actualmente ocurre en la provincia de Misiones con los hermanos guaraníes. Allí, ante la consulta médica, el médico no solo debe ofrecer la medicina que elabora la farmacéutica, sino también la que hacen los chamanes guaraníes, que vienen en formato de comprimidos o de hierbas medicinales, dicha práctica cuenta con el permiso y la participación de las comunidades. Lo que esta mujer propone no es ni más ni menos que ver aplicada en la sociedad argentina una verdadera interculturalidad propiciada desde el Estado, y en ese sentido, la sabiduría del “Buen vivir” va camino ha convertirse en un puente donde poder compartir otras formas de conocimiento, porque como dice Moira “entendemos que el buen vivir es ante todo un derecho”.

 

Clasificación: Moira Millán / Cultura Mapuche / Espiritualidad / Documentos radiofónicos
Lugar / Fecha: Radio FM Mantra 91.9. Buenos Aires - 26/03/2015.
Número de programa: 43
Entrevista: Carlos Martínez Sarasola
Duración: 23’ 12’