Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

lunes, 29 de enero de 2024

Hmunts’a Hem’i, la biblioteca Hñähñu en el Valle del Mezquital


A semanas del inicio de un nuevo año, me llegó la noticia, desde territorio mexicano, de la biblioteca Hmunts’a Hem’i, que busca preservar la identidad Hñähñu en Hidalgo, Valle del Mezquital, donde de algún modo se reaviva la discusión -hace tiempo apagada entre los bibliotecarios/as- del sentido que tienen estas prácticas vinculadas en un alto porcentaje a la recuperación lingüística de la cultura, un parámetro que nuclea buena parte de las experiencias latinoamericanas, donde se suele asociar la ausencia de esta presencia como una pérdida de la riqueza cultural dentro de una comunidad indígena, y esa importancia recae especialmente entre los libros vivientes de los pueblos originarios, porque el temor de perder el habla en lengua materna es visible al paso del tiempo en muchas comunidades aborígenes, acecha sin prisa sobre las actividades de los comuneros, y preocupa, invariablemente, en medio del desinterés general de la sociedad que los rodea.

Entonces se advierte un eje rector que atraviesa este proyecto, en el que resulta imprescindible comprender la necesidad de rescatar algo que se está perdiendo, acaso la oralidad en su conjunto como forma de comunicación de conocimiento y de fortalecimiento de la identidad, que a su vez habilita otras variables, comprobadas en la experiencia mexicana, cuya biblioteca especializada, como espacio de reunión e intercambio de saberes, ya lleva más de 30 años de historia. El tejido social, una vez consustanciado con la iniciativa, genera ideas que buscan entrelazar eventuales respuestas a la problemática. En este caso, los referentes de Hmunts’a Hem’i consiguen abrirse camino con diferentes propuestas.

Vale aclarar que el concepto Hmunts’a Hem’i remite al entendimiento Hñähñu sobre la biblioteca, se puede traducir como “muchos libros organizados”: Hmunts'a equivale a “muchos ordenados/ organizados” (se comprende como una gran cantidad de volúmenes), mientras que Hēm'i significa libros, hojas de papel o cuadernos, la conjunción de los vocablos interpreta el sentido de una biblioteca. Tal como lo señalan sus responsables, es importante hacer uso de las grafías correspondiemtes en dicha lengua originaria, ya que en el término "Hēm'i" es muy importante la vocal "ē".

Este espacio colectivo es un centro de intercambio, documentación y archivo, investigación y asesoría cultural especializada, dedicado al fortalecimiento y la difusión de la cultura hñähñu. Cabe señalar que el gentilicio remite a los habitantes del Valle del Mezquital, quienes son calificados bajo el etnónimo “otomíes” (de origen náhuatl, considerado despectivo por los originarios de esta zona geográfica, generalmente utilizado por personas ajenas a la cultura). La biblioteca aborda temáticas de antropología, arqueología, historia y lingüística de México, con un énfasis particular en el estado de Hidalgo, el Valle del Mezquital y los ñähñus: reúne documentación sobre este pueblo ancestral, las regiones que habita y las problemáticas que lo conciernen. Es también interesante la tipología documental que conservan, desde libros hasta grabaciones de audio y video, material fotográfico, microfilm, diapositivas, negativos y películas super8, entre otros.

Resulta sorprendente las múltiples actividades de la biblioteca, el Centro de Documentación es aliado de la Asociación Mexicana de Archivos y Bibliotecas Privados A. C., de la cual forman parte más de 30 instituciones que tienen bibliotecas y archivos accesibles al público en el ámbito, y la Red Mexicana Cartas de la Tierra, documento internacional que suscribe a instituciones académicas en estados y municipios. Hmunts’a Hem’i es el único dedicado al tema de las culturas indígenas. Se destacan cursos de lecto-escritura sobre la lengua materna, servicios de digitalización de documentos e imágenes de interés histórico y cultural, información sobre paleografía, y asesoría para su correcta conservación. La cofundadora de Hmunts’a Hem’i, Verónica Kugel, indicó que la vocación principal del Centro de documentación es de servicio para difundir información sobre el pueblo hñähñu, su cultura, tradiciones y principalmente el fortalecimiento y preservación del idioma, afirma que “desde hace muchos años formamos parte de Coloquios Internacionales de Otopames, y del Seminario sobre Cultura Otopame que organiza la Universidad Nacional Autónoma de México y en 2024 participaremos por tercera ocasión en el Coloquio La Casa de los Abuelos que trata de las capillas de linaje en los pueblos otomíes en Puebla, Querétaro, Guanajuato e Hidalgo”. Asimismo, tiene una vinculación clave con iniciativas locales como el grupo artesanal Domitzú de El Mejay, el Colectivo Juvenil Intercultural Nuestras Voces, MILPA, Jal’i hñähñu, Cine Móvil Pantera, Alidmex, MEMBDA, Ese Chikitin MX, Colectivo R’othi, Ximai Radio, Ndast’ oho, la Revista Cactus y la galería Rä ndähi ñena zoni.

Por otra parte es para destacar, por lo que implica el cruce entre tradición e información identitaria, la colección textil de la biblioteca, que incluye 300 bordados, 50 tejidos y otros textiles desde el año 1971, ciertamente resulta infrecuente, en bibliotecas indígenas, este tipo de acervo, cuyas prácticas ancestrales fueron pasando de generación en generación, situación que ha llevado al Centro de Documentación a establecer alianzas con organizaciones vinculadas con el mundo textil, como el grupo artesanal Domitzú y Jal’i hñähñu,  quienes han brindado apoyo para revisar y clasificar la colección de piezas textiles. Otro capítulo de interés es el criterio editorial que llevó a la comunidad a publicar, de forma independiente y también en coedición, más de 50 libros a lo largo de 30 años, resaltándose la producción de 18 libros publicados en los últimos tres años. Los responsables del proyecto suelen dar apoyo a quienes quieren publicar textos comunitarios o históricos bilingües, sobre la propia cultura, un sistema que retroalimenta la producción editorial y el fortalecimiento de la identidad local.

Recientemente, un elemento impensado ha obligado a la comunidad a considerar alternativas para salvaguardar el patrimonio documental, ya que en los últimos tiempos la crecida del del río Tula en Ixmiquilpan ha puesto en riesgo el acervo de Hmunts’a Hem’i, por ello se buscará el apoyo de asociaciones y de la propia comunidad. Sin embargo, continúan las publicaciones de libros, destacándose la participación en los Cuadernos Municipales Hidalguenses, iniciativa que nació en la Secretaría de Cultura en el estado hace cuatro años -cuya serie es coordinada por Verónica Kugel y José Eduardo Cruz Beltrán- y que concluyó en su fase digital en la administración pasada. Los responsables de la biblioteca están buscando imprimir esos trabajos.

Como novedad, en abril de 2024 el Centro de Documentación Hmunts’a Hem’i participará en los coloquios de la Casa de los Abuelos (cuyas reuniones cuentan con gran difusión en redes sociales), y el de Otopames en Xilotepec, para el mes de octubre, que suele tener presencia en jornadas y seminarios permanentes. Asimismo, ofrecerán el registro del encuentro de tejedoras y bordadoras, calendario que se compartirá en sus redes sociales. Se trata de ideas que sostienen un sentido de pertenencia que une a las personas en defensa de su cultura, un ciclo que se renueva con el inicio de cada jornada.

Agradezco la gentileza de los responsables de la biblioteca por compartir datos.

Versión para El Orejiverde:

https://www.elorejiverde.com/el-don-de-la-palabra/6840-hmunts-a-hem-i-la-biblioteca-hnaehnu-en-el-valle-del-mezquital

Fuentes consultadas:

Hmunts’a Hem’i, la biblioteca que busca preservar la identidad Hñähñu en Hidalgo. En: La silla rota Hidalgo

https://lasillarota.com/hidalgo/reportajes/2023/12/27/hmuntsa-hemi-la-biblioteca-que-busca-preservar-la-identidad-hnhnu-en-hidalgo-462884.html

Hmunts’a Hēm’i – Centro de Documentación y Asesoría Hñähñu

https://www.amabpac.org.mx/wp/miembros/hmuntsa-hemi-centro-de-documentacion-y-asesoria-hnahnu/ 

Hmunts'a He̱m'i - Facebook

https://www.facebook.com/HmuntsaHem1/

miércoles, 20 de diciembre de 2023

La abnegada tarea de Ana Medrano en la comunidad qom de Derqui

Se comparte una solicitud de parte de Ana Medrano, Presidenta del Centro Comunitario Daviaxaiqui, ubicado dentro de la comunidad qom de Derqui, quien desde hace años lleva adelante un trabajo de asistencia social con los niños y niñas del “barrio toba”. Se trata del merendero Qomi Qompi, cuyo nombre evoca al grupo musical conformado por adolescentes del barrio, del cual Ana es una de las organizadoras que recrean las antiguas costumbres de la cultura.

En este caso, la comunidad qom ha contado con el apoyo de la asociación civil Proyecto Raiz https://www.proyectoraiz.ar/ desde donde se habilitó un vínculo para quienes puedan colaborar con el proyecto: https://donaronline.org/proyecto-raiz/campana-qomi-qompi

El merendero no solo implica compartir la merienda tres veces por semana a más de cien chicos y sus familias, sino que también funciona como un espacio de encuentro, aprendizaje y contención. A este contexto, se le suma el agravante del clima que ha perjudicado recientemente el normal funcionamiento del barrio, con cortes de luz y caída de árboles en la zona, lo que dificulta las actividades del merendero ubicado dentro del Centro Daviaxaiqui.

Cabe señalar, tal como lo expresa María Clara Olmedo, presidenta de Proyecto Raíz, que el centro comunitario sigue desplegando varias actividades culturales, entre ellas canto en lengua qom, taller de lengua materna y taller de costura y telar. Uno de los anhelos del barrio es poder crear una Red de Mujeres Artesanas, en donde sea posible comerciar sus productos sin intermediarios. Entre los testimonios compartidos, se destaca el de Estela Acosta, profesora de telar qom, quien busca que los más jóvenes aprendan las tradicionales técnicas de hilado y tejido.

Asimismo, a través de la asociación civil, se busca crear un espacio de primera infancia para favorecer que las mujeres puedan trabajar. Por lo tanto, es para resaltar la persistencia, abnegación y empatía de Ana Medrano, quien junto a Roque López y los diferentes referentes comunitarios, siguen brindando ayuda en estos tiempos tan complicados. Las meriendas que se sirven establecen un profundo vínculo con la salud de los más vulnerables, lo que deja en evidencia la importancia de la colaboración.

Se agradece difusión.

domingo, 10 de diciembre de 2023

La resistencia

 


Alguna vez, Jesús Quintero había dicho que “los analfabetos de hoy son los peores porque en la mayoría de los casos han tenido acceso a la educación. Saben leer y escribir, pero no ejercen. Cada día son más y cada día el mercado los cuida más y piensa más en ellos", esto enojaba al loco de la colina, y tenía razón. El problema es que esa inmensa multitud es necesaria para evitar razonamientos vinculados con el rol ciudadano. El mercado los cuida porque sin ellos, toda esa estructura de consumo no tendría razón de ser. Pero no se trata solo del redituable consumo. Invariablemente, la estructura incide en el entendimiento de las decisiones políticas. Una cosa lleva a la otra.

 

Esa noción de la ignorancia, como concepto que indica ausencia de conocimiento -y en este añadido plano, la no necesidad de ejercer el pensamiento crítico- es primordial para el poder político, sobre todo en países cuyas desigualdades son imposibles de disimular. Ese discernimiento no practicado, va hilvanando una inmensa red bajo la cual una masa amorfa obtiene beneficios mientras cree tomar decisiones. No cabe en ese tránsito comprender la inequívoca sensación de inercia en el que las cosas a veces parecen moverse, otorgando la ilusión del movimiento, cuando en realidad están atascados en medio de la frustración y la falta de autocrítica. Es como la caverna de Platón, pero sin ningún tipo de cadenas que impida a las personas girar sus cabezas.  

 

Para lograr esa atención alcanza con algunos elementos básicos: un control remoto, una pantalla, un celular. Lo demás se logra sin esfuerzo: posverdad, fake news, trols, y una lista profusa de medios que impactarán en la opinión pública en el corto o largo plazo, con resultados impredecibles. Valdrá la pena analizar, de aquí en más, el derrotero -probablemente acrítico- de la palabra Libertad vinculada con los derechos que cada ciudadano tiene. Qué se hará en nombre de este concepto, a quienes perjudicará la doble vara del eventual discurso.

 

Tiempos inciertos estos que corren. Como será así que una vez más, ciertas concepciones que creíamos a salvo de ser dañadas, corren riesgo de ser arbitrariamente revisadas y descalificadas. Acaso el más paradigmático de los ejemplos: el concepto 30.000 desaparecidos. Parece mentira que aún hoy, sigue siendo necesario reiterar que la cifra, la simbólica cifra, indica con claridad lo que no sabemos en cuanto al número real de personas desaparecidas por la última dictadura cívico-militar. Tal como lo expresó Martín Kohan, el número representa nuestro desconocimiento por el simple y cruel motivo de que fue el propio Estado, con todas sus herramientas al alcance, el que ocultó y destruyó información, esa noción no puede ser arrebatada bajo la descarada interposición del concepto “memoria completa”. Sería como borrar, por mero decreto, algunas páginas de la historia, justamente aquellas que costaron víctimas civiles, que forjaron la idea de memoria y justicia por las cuales, como argentinos, nos hizo reconocidos en el mundo, y por lo que valdrá la pena seguir luchando.

El mismo criterio se extiende a la importancia de la educación pública, la salud pública, las conquistas obreras, los avances científicos, los derechos de las minorías, las luchas de las mujeres, los reclamos históricos de las comunidades indígenas y campesinas. Los nadies, los marginados, los olvidados.

A veces, basta revisar la historia para darnos cuenta cómo algunos mecanismos se reiteran, lo grave no es presenciar ese espectáculo, lo grave es no haber aprendido de los errores. Vuelvo al inefable conductor del perro verde, cuando dijo lo siguiente: "Me interesa más hablar para diez personas atentas que para diez millones de distraídos". Un poco es ese el problema actual, son muchos más los distraídos que los atentos, una distracción que a su vez tiene algo de indiferencia, y que, en ocasiones como estas, cuesta explicar o entender.

Por lo pronto, esbozo sin pena la misma respuesta ante el contexto: tratar de hacer bien mi trabajo, y saber que la resistencia, cuando se la conjetura con criterio, resulta la más luminosa de las acciones, el más enriquecedor de los andares.

Hasta ese día.

Fuentes consultadas:

Murió el periodista Jesús Quintero: adiós a El loco de la colina que brilló en El perro verde

https://www.clarin.com/espectaculos/tv/murio-periodista-jesus-quintero-adios-loco-colina-brillo-perro-verde_0_JBao738cVX.html

Por qué los desaparecidos son 30.000: la mejor explicación

https://infonews.com/desaparecidos/por-que-los-desaparecidos-son-30000-la-mejor-explicacion-n264103.html

domingo, 5 de noviembre de 2023

El movimiento cartonero

Se ha realizado una nueva actualización del Directorio de Editoriales Cartoneras, que hasta el momento arroja un listado de 371 editoriales cartoneras (28 países a nivel mundial), de los cuales 10 son latinoamericanos (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela), 4 de América Central (Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá), 3 de Islas del Caribe (Cuba, Puerto Rico y República Dominicana), 2 de América del Norte (EEUU y México), 7 europeos (Alemania, España, Finlandia, Francia, Italia, Portugal y Suecia), 1 de África (Mozambique) y 1 de Asia (China).

Muchos de los nuevos registros se deben a la consulta de la red social Instagram, vale señalar que este listado no pretende, ni podría, ser completo y/o exhaustivo. Los datos del directorio incluyen nombre de país, cantidad de editoriales, denominación de la cartonera, y enlace al sitio de las respectivas redes sociales. Finalmente, se incluye un cuadro estadístico con la cantidad de cartoneras por país. 

En dicho registro continúa la tendencia con respecto a México, Chile y Brasil como los países con mayor cantidad de editoriales cartoneras (59, 56 y 55 respectivamente), seguidas por Perú y Argentina (39 y 31 cartoneras). Más abajo se encuentra España con 25 editoriales cartoneras, y después un grupo de países entre 8 y 12 cartoneras (Colombia, Ecuador, Francia, Bolivia, Estados Unidos y Paraguay). El resto de los países cuentan con menos de 5 cartoneras: Guatemala, Portugal, Costa Rica, Italia, Uruguay, Venezuela, Cuba, Alemania, Puerto Rico, El Salvador, Mozambique, Panamá, China, Finlandia, República Dominicana y Suecia.

Se trata de un movimiento que ya lleva 20 años, y que continúa sumando experiencias colaborativas y comunitarias, tomando al libro cartonero como puente que une la cultura popular con la noción de arte y reciclado.

domingo, 8 de octubre de 2023

Una radio cerca de las Malvinas

 

He aquí el ejercicio de la serendipia, cuando una búsqueda conduce a un hallazgo que invariablemente genera curiosidad. Me interesó un documento publicado en el repositorio digital de SEGEMAR, vinculado con las Islas Malvinas, donde se hacía referencia a las once islas del archipiélago de las Sandwich del Sur, descriptas como un “terruño de pingüinos, petreles, focas, gaviotas y cormoranes que, frecuentemente, se constituyen en testigos presenciales de derrames lávicos, actividad fumarólica, importantes terremotos, grandes olas y extensos campos de hielo”.

De allí pasé a la revisión de algunos mapas geológicos que me interesaron inspeccionar, hasta que apareció una nota que detalla, bajo el arco temporal que va de diciembre del año 1955 a enero de 1956, la anécdota de una radio casera ubicada dentro del refugio Teniente Esquivel en la isla Morrell (también conocida como "Thule"), hogar de dos radioaficionados y un guardiamarina. Desde allí, a 2162 km de Malvinas, estos aventureros argentinos, únicos habitantes de las islas en esos tiempos, realizaron comunicaciones radiales al resto del mundo.

Lo increíble de esa propuesta, desarrollada en plena campaña antártica, fue haber logrado llevar a cabo la primera operación radial argentina desde el archipiélago Sandwich del Sur, un modo de mostrar al resto de los países que Argentina reconocía el archipiélago como propio, razón por la cual, en 1955, luego de establecer un puesto de vigilancia en dichas islas, el RCA (Radio Club Argentino) propuso a la Armada realizar comunicaciones desde allí. Los aventureros que aceptaron participar de semejante actividad fueron José Manuel Ahumada y Miguel Ángel Villafañe, quienes contaron con el acompañamiento y colaboración del guardiamarina Ricardo Hermelo, oficial experimentado, hijo y nieto de antárticos.

Desde allí, durante los 30 días que permanecieron en el Refugio Teniente Esquivel de la Isla Thule, emitieron varias señales radiofónicas. Es para reflexionar con qué elementos puede una comunidad establecer un argumento que permita sostener un derecho territorial, donde resulta posible dilucidar que, en medio de un territorio inhóspito, la radio comunitaria resulta un medio apropiado para otorgar visibilidad a un reclamo histórico. De algún modo tiene que ver con la naturaleza de este medio de comunicación, lo que implica en sí mismo la posibilidad de llevar lejos un conjunto de voces, en un contexto de incierta precariedad. Pasaron 68 años de esas transmisiones y lamentablemente no contamos con las grabaciones originales de todo lo que estos aventureros pudieron expresar en esas condiciones, no hubo registros, no hubo fondos orales ni archivos que pudieran registrar las bitácoras, no hubo museos que pudieran resguardar las herramientas con las que trabajaron, solo quedó la crónica tardía de algunos periodistas y la escasa documentación fotográfica como un antecedente para considerar situaciones similares entre las numerosas posibilidades que presenta el territorio nacional.

La isla Thule, Tule o Morrell, de unos 35 km2, es una de las más australes del archipiélago de las islas Sandwich del Sur. Se encuentra cerca de la isla Cook y de la isla de Bellingshausen, con quienes forma el grupo denominado islas Tule del Sur.1​2​, de las más cercanas al paralelo 60 que marca la frontera antártica. Se dice que fue el escenario del primer episodio que llevó al conflicto con Gran Bretaña, y el último bastión argentino luego de finalizada la guerra de Malvinas. A pesar de estar fuera del área regida por el Tratado Antártico, se encuentra dentro de la Convergencia Antártica y es parte de la Antártida vista como bloque continental. Su nombre (Thule o Tule) se debe a su ubicación remota, y refiere a la mítica tierra llamada Tule que los antiguos geógrafos consideraban como el extremo norte de la Tierra. En Argentina es también conocida bajo el nombre de Morrell, en homenaje a Benjamin Morrell, un explorador y capitán ballenero estadounidense.

Es posible pensar varias opciones para establecer un campamento humano que justifique con su presencia la posibilidad de un reclamo territorial: acaso la más sólida corresponda a la instalación de una base científica, donde sea posible investigar cuestiones ambientales, geológicas, mineras, algo de eso ocurrió a fines de 1976 con la instalación de la base Corbeta Uruguay, inaugurada el 18 de marzo de 1977. Se trató del primer izaje de una bandera argentina en un pedazo de tierra dominada por Gran Bretaña, en medio del atlántico sur, 5 años antes de una guerra innecesaria.

La otra opción bien puede ser una radio, establecer presencia, relatar lo que sucede, tomar conocimiento del territorio. La historia previa a dicho desembarco dice que el 23 de noviembre de 1955 zarpó el Rompehielos General San Martín, el que antes de llegar a las Sandwich, debe detenerse en algunas bases de la Antártida Argentina, Orcadas del Sur y Shetland del Sur. El transporte de los elementos desde el Rompehielos a la Isla se hizo con la ayuda de un pequeño bote de goma ya que, en esos momentos, la población de las Sandwich del Sur estaba constituida solamente por estos tres habitantes, los tres radioafícionados. El equipo estaba constituido por un transmisor Collins 32V2, un receptor Collins 75A2 y un receptor Hallicrafters SX 71. La antena era una direccional para 14 Mc y un alambre largo para el resto de las bandas. En total se realizaron 1664 contactos.

La brevedad de la experiencia tuvo su razón por las condiciones climáticas, las islas eran (son) de origen volcánico, y se habían podido apreciar gases sulfurosos de vez en cuando, pero jamás se penso en algo que pudiese tener serias complicaciones. Fue cuando los aventureros observaron como la lava comenzaba a brotar en varios puntos y caía pesadamente al mar, con inusitado ruido. Se emitió un SOS, el que atrajo rápidamente a la Armada. El rescate se hizo con helicópteros, hacia un buque de transportes navales, y luego en avión hasta Buenos Aires.

La breve experiencia habilita dimensionar el concepto de patria, a pesar de pertenecer a un proceso de emancipación ligado con la soberanía, termina sin embargo tornándose invisible, alejado de toda idea que permita reforzar con dicho aporte la noción de identidad. En ocasiones, la historia parece indicar que patria es también olvido, aún cuando bulle una memoria, sostenida entre fuertes vientos, para intentar un sentido de pertenencia en medio de una soledad abrumadora. Es para analizar entonces, en algún momento, el derrotero semántico de este concepto, probablemente interpretado en forma acrítica desde que surgiera en los albores de la Revolución de Mayo.

Tal vez, dando un brinco temporal, podamos afirmar que en nuestro país, esa idea de patria aparece con frecuencia ligada a imágenes icónicas: un tango que se baila en un callejón porteño, el gaucho a caballo cruzando el horizonte, el peón de la estancia abriendo el palenque para que los camiones salgan a la ruta, la mujer originaria que teje los ponchos multicolores, los encuentros multitudinarios que solo tienen su postal en el obelisco, pero también podemos extender la imagen con aquellos que plantan una bandera en el medio de una isla perdida en el océano, a miles de kilómetros del propio hogar, dimensionar, si es posible, el sentido de la ocupación humana, con todo lo que eso implica, sin otra razón que contar una experiencia que merezca figurar en los libros de historia, que otros sepan que en algún momento, unos aventureros estuvieron allí.

No puedo evitar pensar en la necesidad de la documentación en estos casos, ya que los entendimientos de las acciones, en ocasiones se limitan al testimonio de quienes tuvieron la necesidad de hacer preguntas, con el solo objeto de publicar un artículo, indudablemente es un aporte que esclarece una intervención muy particular, prácticamente desconocida en Argentina, pero aún así, el acto brinda elementos para tratar de entender nuestra visibilidad como profesionales de la información, esa ausencia podría ser motivo de interpelación, con resultados dispares, lo que no podemos, es alejar el tema de nuestro alcance, que haríamos en esos casos, que aportaríamos a la sociedad.

Desde la finalización de la guerra de Malvinas, no ha quedado nada en pie en la isla Thule, actualmente sigue deshabitada. La imagen que se conoce es la que ha perdurado a lo largo de los siglos, una tierra sin árboles y algunos mamíferos acuáticos como mudos testigos de los volcanes.

Fuentes consultadas:

Geología de las placas Scotia y Sandwich: revisión mapa geológico (Serie Contribuciones Técnicas. Geología N° 8 / Marcela G. Yamin y Gabriela Anselmi

https://repositorio.segemar.gov.ar/handle/308849217/4058

LU3ZY – Refugio Esquivel, Isla Thule / Radio Club Argentino. Sociedad Nacional.

https://www.lu4aa.org/wp/lu3zy-isla-thule/

Historia y Arqueología Marítima. LU2ZY - Expedición a las islas Sandwich del Sur.

https://www.histarmar.com.ar/Antartida/RefugioThule4-LU2ZY.htm

La primera ocupación de las Islas Sandwich del Sur y la historia del “Yeti de Thule” /  Ricardo Hermelo, junio de 1991.

http://www.gacw.org/historico/3zyes.html