Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

martes, 14 de noviembre de 2017

Entrevista a Felipe Quinteros, estudiante de bibliotecología de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Buenos Aires, Argentina


Noticia biográfica

Felipe Quinteros tiene 25 años, es estudiante avanzado de la carrera de Licenciatura en Biotecnología y Ciencias de la Información (BCI) de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de la Plata (FAHCE-UNLP). Ingresó a estudiar en el año 2012 y se encuentra terminando de escribir su tesina de Licenciatura. Previamente estudió un año de Licenciatura en Comunicación Social en la misma Universidad. Formó parte de un proyecto de extensión hasta principios del año 2017, coordinado entre el departamento y la CONABIP, encargado de realizar asistencia técnica a bibliotecas populares de todo el país en el Sistema Integrado de Gestión Bibliotecaria DIGIBEPE. Asimismo en 2016 fue ayudante del curso de Ingreso de la carrera de Bibliotecología y adscrito a la materia Administración de Unidades de Información. Actualmente, también como alumno, forma parte de la Junta Asesora Departamental y del Proyecto de Investigación "Entramados de la cultura impresa en Buenos Aires: Libros, Lectores, Bibliotecas (Siglos XIX-XX)".

Entrevistador: Daniel Canosa

- ¿Por qué la Bibliotecología?

Como muchas personas al salir del secundario, creía tener en claro la carrera que quería estudiar. No fue así, pues mi primera elección la abandoné al año de cursarla. Sin embargo si tenía en claro que quería estudiar algo, y al ser un sujeto curioso y al tener personas que conocían la carrera de antemano en mi círculo de relaciones, me inscribí en Bibliotecología. Pero esto no significa que yo supiera específicamente de que se trataba la carrera al inscribirme en ella. Sinceramente lo que más me atrajo fue la cantidad de cosas que hay por hacer en Bibliotecología y la apertura de posibilidades que ofrece.

- Antes de descubrir la profesión ¿ha frecuentado la consulta en bibliotecas? ¿Ha manifestado afición por la lectura, por alguna expresión artística, literaria o cultural en particular?

Mis visitas a bibliotecas no han sido tan asiduas como querría en el pasado. Quizás porque en mi casa paterna y materna siempre hubo una biblioteca propia y esto se relaciona con la segunda pregunta. Efectivamente, al tener tanto material de lectura y estar expuesto al mismo desde temprana edad, siempre fui de leer y mucho. La biblioteca, en mi mente, era una institución casi mítica durante la niñez y luego se volvió algo igual de respetable pero más a nivel conceptual, porque pocas fueron las veces que pisé una antes de estudiar la carrera.

- Dos preguntas en una ¿Cuál fue el libro que más lo influenció? y ¿Qué está leyendo actualmente?

Es una pregunta complicada de responder. Se me vienen a la cabeza dos libros que considero de gran importancia para mí y que, en gran parte, despertaron más mi curiosidad. Por un lado, del género literario-histórico, sería la serie de novelas de Masters of Rome de Colleen McCullough. En el género de divulgación científica, y sobre todo por su gran forma de escribir, diría que me influenció mucho El Mundo y sus demonios, de Carl Sagan. Actualmente estoy leyendo Una historia de la lectura, de Alberto Manguel.

- ¿Cómo definiría a un bibliotecario?

Un bibliotecario es un profesional que debe tener una gran vocación de servicio y un compromiso con la sociedad, la cultura y el conocimiento. Es el encargado de otorgar la información correspondiente a quien corresponde en el momento en que corresponde. También, y quizás aquí peco de poseer una visión romántica y algo desactualizada, creo que el bibliotecario es un guardián del conocimiento. Considérese esto último no como un guardián conservador, sino todo lo contrario: un custodio del conocimiento humano que permite a otros individuos acceder al mismo gracias a dicha tarea. Por esto estoy convencido que no toda persona trabajando en una biblioteca es un bibliotecario. La valoración del título académico es importante y si nosotros mismos no lo tenemos en cuenta no podemos pedir a la sociedad que lo haga por nosotros.

- ¿Qué opina del rol social del bibliotecario?

Esto está muy relacionado con mi respuesta anterior. Considero que el bibliotecario tiene un rol social de forma invariable. Quiero decir: Es un profesional que trabaja para otorgar un servicio a la sociedad. Eso por un lado. En otro plano habría que dimensionar la concientización de todo lo que un bibliotecario puede realizar dentro de la sociedad en donde está inserto y lo que la misma sociedad le permite realizar. En resumidas cuentas y para no divagar demasiado al respecto: La tarea del bibliotecario no puede desprenderse de su rol social. Sin embargo, todo depende de su propia iniciativa y de las barreras de la sociedad en donde se encuentre para determinar el nivel de alcance efectivo de dicho rol.

- Con respecto al plan de estudios de la carrera ¿Considera que sus contenidos favorecen la adquisición de conocimientos y desarrollo de habilidades vinculados al rol social del bibliotecario?

Considero que el plan de estudios cubre el aspecto referido a la vocación de servicio del bibliotecario, que es una de las dimensiones de su rol social. Creo que es posible profundizar los mismos para cubrir otros aspectos y posibilidades. El aporte que los bibliotecarios podemos hacer a la sociedad, potencialmente, es considerable.


- Se habla frecuentemente de un cambio de paradigma dentro de la profesión (pasando del paradigma de la información al de la comunicación), según su enfoque particular, ¿Percibe ese cambio en el tratamiento docente de cada materia?

La carrera tiene un alto contenido técnico debido a que debe sus orígenes en la práctica profesional. A pesar de esto existen materias, sobre todo en los últimos años de cursada, que fomentan contenidos de índole comunicativa y social, sí. No sabría decir si resulta suficiente o no, pero lo que está claro es que los docentes no son ajenos a los cambios de la disciplina ni lo ignoran. Es más, lo abrazan como algo que ocurre y a lo que los bibliotecarios deben acostumbrarse.

-En el caso que, promovido por el docente, haya realizado una práctica académica o pasantía en alguna unidad de información ¿Considera que los conocimientos adquiridos fueron suficientes para desempeñarse en tales prácticas? ¿Qué conocimientos tuvo que aplicar?

Depende de la pasantía y de la biblioteca en la que se realice. La verdad es que la carrera apunta a formar bibliotecarios de bibliotecas universitarias o públicas, y la realidad de estas es muy diferente de las, por ejemplo, populares o escolares. ¿Qué quiero decir con esto? Que si la pasantía se realizara en una biblioteca universitaria probablemente los contenidos y conocimientos impartidos en nuestra educación resultarían suficientes (De nuevo, no puedo afirmarlo con certeza). Pero de lo que si estoy seguro es que si la pasantía fuera en una biblioteca popular el egresado de la carrera se encontraría incómodo ante desafíos que solo una realidad como esa le presenta. Los conocimientos técnicos serían aplicados, obviamente. Los relacionados al contacto con el usuario serían de extrema utilidad y la formación alrededor de la búsqueda de la información en la web, imprescindible.

- ¿Considera que la bibliografía utilizada en materias relacionadas con tecnologías de comunicación e información se encuentra actualizada? ¿Considera válido el equilibrio entre teoría y práctica en relación a los conocimientos técnicos impartidos en la carrera?

La materia la cursé hace tres años creo, así que no sabría decir en este momento si está actualizada, aunque conociendo a los docentes a cargo estoy seguro que sí. Cuando la cursé si me pareció actualizada y los temas abordados de interés para el mundo contemporáneo y para la disciplina en particular. En mi visión personal hay contenidos técnicos que resultan obsoletos y que los espacios curriculares que ocupan podrían ser empleados en materias que apunten más a la parte teórica y/o práctica. Repito, es una apreciación personal.

-¿Suele participar en listas bibliotecarias? ¿Considera interesante el nivel de los debates? ¿Cómo percibe en dicho espacio la recepción de temas políticos?

No en listas bibliotecarias. Mis discusiones están en el ámbito académico con mis compañeros y docentes. Formo parte de la Comisión de Estudiantes de la carrera y de la Junta Asesora Departamental, como representante del claustro de alumnos. Siento que los temas políticos son abordados con cuidado, al menos en el ámbito donde me muevo yo. Los debates son interesantes, y no es que no existan. Simplemente se toman con cuidado. Personalmente prefiero la prudencia a que posiciones extremas jueguen en contra de los integrantes de la disciplina. Los extremos nunca son buenos.

-Como estudiante ¿Presenció en el aula un debate / clase/ conversación /comentario / reflexión y/o contenido sobre la necesidad o no de contar con sindicatos / gremios / asociaciones en temas relativos a derechos laborales? En caso que la respuesta resulte negativa ¿Considera de utilidad profesional que el docente favorezca espacios de discusión y debate sobre estas temáticas?

No tengo un recuerdo exacto de quien inició el tema en clase. Creo que fue una cuestión conjunta, probablemente surgida del papel de AGBRA como organización sindical o no y de lo que se puede realizar alrededor de la misma para que funcione como tal. Es un recuerdo muy vago que tengo, de principios de la carrera. De todas formas, si recuerdo que la idea fue desestimada casi en seguida, probablemente debido a lo que implica crear una organización sindical y los alcances que efectivamente tiene AGBRA.


- El concepto de neutralidad en la profesión ha dividido las aguas ante las problemáticas sociales y políticas que inciden en alguna medida en el contexto bibliotecario, según lo vivenciado como alumno de la carrera ¿desde el aula, recuerda si algún docente ha interpelado y/o analizado esta cuestión?

Si, también tengo recuerdos de situaciones referidas a este tema en las aulas. En un contexto donde las posiciones radicales están al orden del día, algo de neutralidad es completamente necesario y sano. Quizás “neutralidad” no es el término, sino objetividad… intentar ser parcial. Prefiero que veamos grises antes que blancos y negros. Por otro lado, obviamente que habrá posiciones enfrentadas o divididas… es algo normal de la academia. Lo importante es que, como profesionales y pertenecientes a una casa de estudios como la FAHCE sepamos hacer lo que la sociedad en donde estamos insertos parece no saber: consensuar de forma civilizada.

-¿Como percibe a la bibliotecología en contextos interdisciplinarios? ¿Resulta visible? ¿Siente que la carrera le otorga elementos para dar respuestas a problemáticas sociales que otras disciplinas sí ofrecen? (ejemplo inclusión social, problemáticas de minorías sociales, desastres ambientales, conflictos bélicos, problemáticas jurídicas, etc.)

La Bibliotecología es importante, pero es justamente la capacidad que tiene de relacionarse con otras disciplinas (y de tomar conceptos de estas últimas y acuñarlos para el conocimiento bibliotecario) lo que le da una perspectiva más general de problemáticas sociales. Los bibliotecarios se desempeñan para servir a la sociedad en sus necesidades de Información, y los bibliotecólogos investigan temas académicos que, en última instancia, contribuyen a la primera tarea.  La relación interdisciplinar enriquece a la bibliotecología y le permite contextualizar algunos fenómenos, sobre todo social, histórico y cultural desde un enfoque bibliotecario. Yo percibo que, al igual que muchas otras disciplinas, la Bibliotecología y Ciencias de la Información no puede responder a problemáticas sociales por sí misma, sino que requiere de otras áreas del conocimiento y, a su vez, puede aportar su visión particular. Sin embargo es cierto que nuestra disciplina no es tan visible como tal respecto a otras.

-¿Recuerda en alguna clase que el docente haya abordado cuestiones vinculadas a bibliotecas en contextos sociales vulnerables? (comunitarias, rurales, campesinas, indígenas, carcelarias o de temas relativos a minorías, desplazados sociales, multiculturalidad, comunidades sexuales, bibliotecas humanas, etc.)

Si, recuerdo que se hayan abordado situaciones de instituciones así, en cuanto a las bibliotecas insertas en comunidades vulnerables, recuerdo específicamente que en la materia Políticas de la Información y Tecnologías de la Información se trató el tema de biblioteca para presos y para comunidades aborígenes a nivel internacional. También recuerdo en el Seminario de Promoción de la Lectura hablar de conformar colecciones que apunten a públicos en particular, entre ellos poblaciones vulnerables. Estos casos fueron traídos por los respectivos docentes, pero siempre fue tratado como formación... "complementaria". La educación de los alumnos de la carrera busca que estemos capacitados para considerar que todo usuario de la biblioteca debe ser atendido de igual forma y con los mismos derechos, cosa que resulta algo obvio en el imaginario social hoy día pero que nunca esta de más resaltar. A pesar de esto hay cosas que quedan lejos del alcance de la currícula, como (para dar un ejemplo quizás crudo) el que nosotros como profesionales estemos formados para poder hablar mediante lenguaje de señas con gente incapaz de oír.
De nuevo, esto se relaciona mucho con el rol social del bibliotecario y de lo que su formación y la sociedad misma le permiten realizar y no tanto en donde se encuentre ubicada la biblioteca. Obviamente, el contexto determina los alcances de los objetivos y funciones de la unidad de información, pero si la misma cuenta con todos los recursos pero la formación del bibliotecario no apunta a llenar correctamente el papel que debe desempeñar en esta, entonces hay algo "trunco" en la relación bibliotecario-institución-publico de usuarios. De todas maneras es muy difícil pedir que la academia se encargue de formar profesionales capaces de cubrir todos y cada uno de los casos de bibliotecas en poblaciones vulnerables y lo que necesitan los bibliotecarios para poder atenderlas correctamente y, quizás, por esta misma razón es que se ve como algo complementario.

-Si le fuera dado proponer modificaciones en los planes de estudio de la carrera ¿En que aspectos técnicos y/o humanísticos focalizaría su atención? ¿Favorece la institución académica escenarios de discusión y debate que habiliten posteriormente la concreción de dichas propuestas por parte de los alumnos?

Personalmente pondría más atención en el aspecto teórico de la disciplina. La carrera ha evolucionado mucho en los últimos años sobre todo, y la madurez de los académicos que conforman su cuerpo docente, en su mayoría, es notable. Pero a pesar de esto creo que hay carencias en la formación de los alumnos concernientes a la parte investigativa y lo noto ahora que estoy escribiendo mi tesina de Licenciatura, por lo que sería interesante desarrollar un plan que otorgara más y mejores herramientas al futuro Licenciado para que en el momento de enfrentarse a la tesina no deba aprender todo el proceso investigativo desde cero. Igualmente, esto último no es una cuestión del todo desatendida, porque Investigaciones Bibliotecológicas y el Seminario General se encargan de otorgar algunos de los mencionados lineamientos, pero sostengo que la formación debería ser a lo largo de toda la carrera y no en los últimos años.
Creo que hay materias técnicas que ocupan demasiado tiempo del plan. No las desmerezco para nada, son tan importantes como cualquier otro aspecto de la Bibliotecología considerando que la disciplina le debe mucho a la parte técnica de la profesión justamente, pero se interioriza al alumno en la Clasificación y Catalogación, por ejemplo, con herramientas obsoletas que en lo personal, no encuentro un justificativo sólido respecto a su empleo más que a forma de interiorización. En cambio, otras materias con contenidos densos como Historia del Libro y de las Bibliotecas cuentan con solo un cuatrimestre para desarrollarse. Yo pondría el punto de atención en estos “desbalances”.En cuanto a los espacios de discusión, yo siempre sentí que estaban abiertos; así como los canales de diálogo. La conformación de la Comisión de Reforma de Plan de Estudios y la convocatoria al claustro de estudiantes para formar parte de la misma es una prueba tangible de esto.

-Se habla frecuentemente de la lenta desaparición del libro impreso, incluso en foros de bibliotecología, en su caso como estudiante ligado permanentemente a la utilización de dispositivos físicos, digitales y/o virtuales ¿Qué le provoca esta situación?

Me provoca pensar que es una afirmación apresurada, por decirlo de alguna forma. El libro físico es muy difícil que desaparezca del todo, según mi percepción, porque en última instancia en lo físico es donde se encuentra el último bastión de la preservación del conocimiento. No voy a ir en contra de las nuevas Tecnologías de la Información y mi afirmación no se encuentra en esta línea. Son importantísimos los avances que la Bibliotecología incorpora a sus quehaceres cotidianos y al desarrollo de sus tareas, y los Bibliotecarios y Bibliotecólogos debemos estar formados y capacitados para tratar estas incorporaciones de la misma forma que el material físico, pero si desde la Bibliotecología afirmamos que el libro desaparecerá en su formato impreso creo que cometemos un error de visión sobre el futuro y no por cuestiones sentimentales, sino por falta de practicidad. Quizás me arriesgo al hacer una afirmación de este estilo, pero pienso que el libro impreso seguirá perdurando aunque sea como respaldo a futuros formatos no físicos o dependientes de fuentes de energía y que los que estamos formados o formándonos en esta área del conocimiento debemos abogar por que no desaparezca.

Muchas gracias Felipe
Daniel Canosa

domingo, 12 de noviembre de 2017

Las bibliotecas en la Tierra de la Gran Nube Blanca


En un extenso trabajo titulado “Library Services to Indigenous Populations: Case Studies”, editado y compilado por Loriene Roy y Antonia Frydman, las autoras parten de un interrogante básico, muchas veces desestimado por quienes investigan sobre servicios bibliotecarios a comunidades indígenas: ¿quiénes son los indígenas?, pregunta que tiene múltiples aristas las cuales despliegan contextos insondables para quienes no frecuentan comunidades, de hecho las investigadoras son conscientes que la pregunta sobre quién y qué califica como indígena no es neutral, como tampoco la respuesta es sencilla.
A lo largo del tiempo muchos analistas han querido focalizar en el criterio de “descendencia, residencia, cultura, lazos sociales o combinaciones de tales criterios”, lo que no debe desconsiderarse en este análisis es la intencionalidad de quien formula la pregunta.
En tal sentido, y luego de analizar las posibilidades suscitadas desde el lenguaje y las etimologías, las editoras consideraron utilizar los términos “pueblos indígenas” y “pueblos nativos” para referirse a los originarios de la tierra, cabe señalar que una de las autoras (Lorine Roy) se declara perteneciente a la cultura anishinaabe (también conocidos como anishinaabeg o anishinabek, cuyas comunidades se encuentran desperdigadas al norte de EEUU y al sur de Canadá) lo cual otorga otro sentido a su trabajo.
Basándose en una descripción de los servicios, misión y visión de las bibliotecas, documentos y acervos generados, tipología de usuarios, y características de las comunidades en las cuales están insertas dichas unidades, las autoras han abordado las diferentes experiencias surgidas en países como EE.UU, Canadá, Guatemala, México, Etiopía, Sud África, Uganda, China, Pakistán, Australia y Nueva Zelanda. En relación a esta última se destacan varias experiencias que pueden ser útiles para analizar en cuanto a la probable replicación de algunas actividades y servicios en el contexto latinoamericano.
Entre los maoríes de Aotearoa

Uno de esos casos, ubicados en el norte de Nueva Zelanda (Aotearoa, la Tierra de la Gran Nube Blanca), corresponde a la cultura de los Ngāi Tahu y los Ngā Maata Waka (comunidades maoríes que residen mayormente en la ciudad de Christchurch, ubicada en la región de Canterbury), donde es posible encontrar colecciones específicas de la cultura maorí, incluyendo tratamiento lingüístico, artículos de publicaciones periódicas y libros.
En dicho documento su autora Ariana Tikao comenta que cada biblioteca cuenta con un Ngā Ratonga Māori (Servicio que remite a los servicios de salud maoríes existentes en hospitales, cuyo sentido es brindar asistencia a los pacientes apoyándolos en temas culturales, valores y creencias), el que está encabezado por el Kaiwhakahaere Ratonga Māori (coordinador), un pequeño equipo de Kaitakawaenga (personal de enlace) y un equipo más grande de Kaiawhina (personal de apoyo) conformando una red y propiciando apoyo educativo en cada comunidad.
Una característica particular de estas bibliotecas ha sido el adoptar principios filosóficos de la cultura y aplicación de políticas biculturales, buscando proporcionar acceso a todo tipo de información maorí. Algo para resaltar en este enfoque es que las bibliotecas, tanto en los nombres como en las señalizaciones, llevan términos bilingües (maorí-inglés).
Allí sus lectores pueden acceder libremente a colecciones de la cultura, incluyendo sector infantil, música regional, acceso a programas de televisión en lengua materna, y como rasgo distintivo consulta de fotografías de la llamada Ngāi Tahu (imágenes sobre reclamos de tierras de la tribu local). De hecho para enriquecer este recurso la biblioteca creó un índice en línea sobre materiales relacionados con esas reivindicaciones territoriales.
Por último cabe señalar un programa denominado Matariki (Año Nuevo maorí), en el que se realizaron una serie de eventos en 2011 en toda la ciudad, que involucraron la participación de bibliotecas, centros de aprendizaje, centros culturales tradicionales y escuelas primarias.
Este programa permitió ofrecer a las comunidades una serie de eventos y seminarios culturales en relación a la comprensión del Año Nuevo Maorí, festividad que tiene gran importancia en el ciclo de recolección de alimentos, celebraciones tribales que tienen un profundo significado cultural, y que son representadas por diferentes iwi (tribus).
Cada invierno, las estrellas de Matariki y Puanga (Rigel en Orion) señalan el final de un año y el comienzo del siguiente. Marca el comienzo del Año Nuevo Aotearoa / Pacífico según el calendario lunar. En 2017, esto tuvo lugar en Pipiri el 25 de junio.
Estas expresiones culturales son tan complejas y valiosas que las volveremos a tratar en sucesivas entregas.
Nota: el texto analizado corresponde a un extracto del documento “Library Services to Indigenous Populations: Case Studies”, caso número 33, elaborado por Ariana Tikao (Ngāi Tahu), Research Librarian, Māori at the Alexander.Turnbull Library. Wellington. Aotearoa/New Zealand. Disponible en: https://www.ifla.org/files/assets/indigenous-matters/publications/indigenous-librarianship-2013.pdf
Māori zone http://www.christchurchcitylibraries.com/Maori/

Nota: la imagen de Ariana Tikao corresponde al sitio Web “University of Otago” https://blogs.otago.ac.nz/crocc/tag/maori-history/
Versión El Orejiverde: http://www.elorejiverde.com/el-don-de-la-palabra/3463-las-bibliotecas-en-la-tierra-de-la-gran-nube-blanca

martes, 7 de noviembre de 2017

Entrevista a Jaime Julieta Ariadna, estudiante de Bibliotecología del ISFD yT N° 35 de Monte Grande, Buenos Aire Argentina



Noticia biográfica

Jaime Julieta Ariadna estudió la Tecnicatura Superior en Bibliotecología en el Instituto de Formación Docente y Técnica Nº 35, Profesor Vicente D’Abramo en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, Pcia, de Buenos Aires. Ingresó a la carrera en 2014. Participó en los Fogones de Bernal con el subgrupo Infinito, con éste llevaron a cabo la actividad lógica matemática acompañados del estudiante avanzado en Cs. Matemáticas (UBA) Daniel Grimaldi. En 2016 colaboró en el evento Biblioteca Humana, proyecto de Gestión dictado por la profesora Mirta Pérez Díaz y su ayudante de cátedra Sandra Caputi junto con los alumnos de segundo año de la carrera.
Entrevistador: Daniel Canosa

- ¿Por qué la Bibliotecología?
Cuando finalicé el nivel secundario, la orientación para seguir una carrera profesional era la de Ciencias Sociales y Humanidades. Intenté con dos carreras universitarias pero no estaba satisfecha, así que en la búsqueda de nuevas carreras opté por Bibliotecología, que la tenía en mente mientras iba a la Universidad.

- Antes de descubrir la profesión ¿ha frecuentado la consulta en bibliotecas? ¿Ha manifestado afición por la lectura, por alguna expresión artística, literaria o cultural en particular?
Desde pequeña me han gustado los libros y revistas. Recuerdo ir caminando por Av. Corrientes (Ciudad de Buenos Aires) y quedarme fascinada por la cantidad de libros que había en las librerías, disfrutaba mucho estar en aquel lugar. Luego en mi adolescencia retiraba libros de la biblioteca escolar.
- Dos preguntas en una ¿Cuál fue el libro que más lo influenció? y ¿Qué está leyendo actualmente?
No hay un libro en particular que me haya influenciado, siempre me gustó la lectura, pero podría mencionar Los vecinos mueren en las novelas de Sergio Aguirre, mi escritor favorito en la adolescencia. Actualmente estoy leyendo El bien común de Noam Chomsky.

- ¿Cómo definiría a un bibliotecario?
El bibliotecario es un profesional de la información que sabe dónde y cómo buscar.  Su función en la sociedad no solamente es mediar entre la información y el usuario, es un profesional que brinda servicios, crea productos que satisfagan las necesidades informacionales y culturales de sus usuarios.

- ¿Qué opina del rol social del bibliotecario?
Estupendo. El bibliotecario está inserto en la sociedad y por lo tanto debe estar en contacto con su entorno. Debe ser proactivo e innovador. Utilizar las tecnologías vigentes y cooperar con colegas.
- Con respecto al plan de estudios de la carrera ¿Considera que sus contenidos favorecen la adquisición de conocimientos y desarrollo de habilidades vinculados al rol social del bibliotecario?

El plan de estudios nos prepara para ser técnicos, pero algunas materias durante los tres años de carrera tienen una orientación para el desarrollo de habilidades que están vinculadas al rol social, este fue el caso de Gestión y Administración II dictada por la Prof. Mirta Pérez Díaz y su ayudante de Cátedra Sandra Caputi.


- Se habla frecuentemente de un cambio de paradigma dentro de la profesión (pasando del paradigma de la información al de la comunicación), según su enfoque particular, ¿Percibe ese cambio en el tratamiento docente de cada materia?

Sí. Más allá de la formación técnica que recibimos para llevar adelante la organización de los documentos, hay materias que nos permiten fomentar habilidades sociales.

-En el caso que, promovido por el docente, haya realizado una práctica académica o pasantía en alguna unidad de información ¿Considera que los conocimientos adquiridos fueron suficientes para desempeñarse en tales prácticas? ¿Qué conocimientos tuvo que aplicar?

Lo experimenté cuando participamos en el evento anual y cultural, denominado Fogones de Bernal. Allí participamos todos los alumnos de segundo año de la carrera y pusimos en práctica aptitudes, habilidades y talentos que fuimos descubriendo a medida que se desarrollaba el proyecto. Fue una experiencia muy importante, ya que aprendimos cómo se ejecutan los proyectos promovidos desde una biblioteca popular.

- ¿Considera que la bibliografía utilizada en materias relacionadas con tecnologías de comunicación e información se encuentra actualizada? ¿Considera válido el equilibrio entre teoría y práctica en relación a los conocimientos técnicos impartidos en la carrera?

Particularmente considero que se debe examinar la bibliografía referente a las TIC. Con respecto a la segunda pregunta si hay un equilibrio, porque por ejemplo, en nuestro instituto hemos practicado con Koha y Winisis, y anteriormente trabajamos la teoría.

-¿Suele participar en listas bibliotecarias? ¿Considera interesante el nivel de los debates? ¿Cómo percibe en dicho espacio la recepción de temas políticos?
Momentáneamente no, pero estoy incursionando sobre la participación. Esto permite el feedback sobre lo que opinan los profesionales.

-Como estudiante ¿Presenció en el aula un debate / clase/ conversación /comentario / reflexión y/o contenido sobre la necesidad o no de contar con sindicatos / gremios / asociaciones en temas relativos a derechos laborales? En caso que la respuesta resulte negativa ¿Considera de utilidad profesional que el docente favorezca espacios de discusión y debate sobre estas temáticas?

Sí. Podría mencionar que en una clase se trató el tema de incluir dentro de la formación profesional una asignatura sobre Política, ya que muy poco se habla entre compañeros sobre nuestros derechos laborales.

- El concepto de neutralidad en la profesión ha dividido las aguas ante las problemáticas sociales y políticas que inciden en alguna medida en el contexto bibliotecario, según lo vivenciado como alumno/a de la carrera ¿desde el aula, recuerda si algún docente ha interpelado y/o analizado esta cuestión?
El profesional bibliotecario no debe estar ajeno a las problemáticas sociales y políticas, es un individuo que está inserto en la sociedad y que además debe conocer el entorno. Esta cuestión si ha sido analizada en el aula, porque se ha tratado la profesión en relación a la proactividad y a la democratización de la información.

-¿Como percibe a la bibliotecología en contextos interdisciplinarios? ¿Resulta visible? ¿Siente que la carrera le otorga elementos para dar respuestas a problemáticas sociales que otras disciplinas sí ofrecen? (ejemplo inclusión social, problemáticas de minorías sociales, desastres ambientales, conflictos bélicos, problemáticas jurídicas, etc.)
La bibliotecología es una disciplina social y que está presente para dar respuestas a problemáticas sociales. Podría ejemplificarlo cuando participé como colaboradora en la biblioteca humana que se realizó en la ciudad de Luis Guillón, partido de Esteban Echeverría. En dicho evento diferentes libros humanos contaron a los lectores sus experiencias de vida desde el protagonismo por el cual representaban. Los libros humanos interactuaban con los lectores, esto permitió dejar de lado el prejuicio o el estereotipo vinculado hacia ellos.

-¿Recuerda en alguna clase que el docente haya abordado cuestiones vinculadas a bibliotecas en contextos sociales vulnerables? (comunitarias, rurales, campesinas, indígenas, carcelarias o de temas relativos a minorías, desplazados sociales, multiculturalidad, comunidades sexuales, bibliotecas humanas, etc.)
Sí. En el primer año de la carrera en la materia Introducción en Bibliotecología y Ciencias de la Información, la docente a cargo nos dio una actividad para relacionar videos con las Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas. En aquellos videos estaba por ejemplo, el del biblioburro, donde un docente se acercaba con sus burros Alfa y Beto y llevaba libros a los niños que viven en la zona rural en el Estado colombiano.
-Si le fuera dado proponer modificaciones en los planes de estudio de la carrera ¿En que aspectos técnicos y/o humanísticos focalizaría su atención? ¿Favorece la institución académica escenarios de discusión y debate que habiliten posteriormente la concreción de dichas propuestas por parte de los alumnos?
En cuanto a los aspectos técnicos reforzaría aún más en la práctica y en lo humanístico propondría que se tratara con mayor profundidad, ya que en algunos espacios no se los considera. El instituto cuenta con un centro de estudiantes donde allí se podrían plantear estas propuestas.

-Se habla frecuentemente de la lenta desaparición del libro impreso, incluso en foros de bibliotecología, en su caso como estudiante ligado permanentemente a la utilización de dispositivos físicos, digitales y/o virtuales ¿Qué le provoca esta situación?
Particularmente creo que estamos preocupándonos por el soporte, pero lo que importa siempre es el contenido del documento. Sin duda los dispositivos físicos, digitales o virtuales son los más utilizados, debido a que la información “actualizada” está disponible en la web y llega a sus usuarios de manera más rápida. Prefiero el documento impreso, pero voy a ser sincera, cuando leo lo hago a través de la computadora, e-book y complemento con el soporte impreso.

Muchas gracias Julieta
Daniel Canosa

domingo, 5 de noviembre de 2017

En tierras de bibliotecarios y comuneros


Una tarea que se extiende, un sentido de vocación que no cesa, un conjunto de voluntades que se multiplican, cultivando valores entre los cerros y las chacras, en el medio de los caminos, sin importar las lluvias, cargando libros en las mochilas...hay que imaginar ese momento de la tarde, cuando los comuneros terminan sus labores y retornan a sus hogares, para tomarse el trabajo de labrar lecturas en vez de surcos de tierra, en resguardar la memoria con las propias escrituras, ese persistir de la cultura a través de la palabra, antiguamente perpetuada en la oralidad, esa construcción que ya lleva 46 años, y que ahora acerca los andares de las Bibliotecas Rurales de Cajamarca a los pueblos de Santa Cruz y Contumazá.
Felicitaciones a Alfredo Mires Ortiz y a los paisanos de Cajamarca por tan increíble tarea.
Fuente:
Andares de las Bibliotecas Rurales de Cajamarca
Nota del Orejiverde:
http://www.elorejiverde.com/el-don-de-la-palabra/3435-en-tierras-de-bibliotecarios-y-comuneros

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Entrevista a Facundo Tomás Orellana, estudiante de bibliotecología del Instituto de Formación Técnica Superior Nro. 13 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires)


Noticia biográfica

Facundo Tomás Orellana es alumno del Instituto de Formación Técnica Superior Nro. 13,  en el año 2016 realizó una pasantía en la escuela de Comercio N° 2 D.E N° 1 "Dr. Antonio Bermejo" (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Asimismo participó del proyecto   ``objetos que hablan´´: un viaje en el tiempo, década del 40, en la misma institución educativa, y cuya muestra itinerante fuera presentada en la noche de los Museos.

Entrevistador: Daniel Canosa

- ¿Por qué la Bibliotecología?
En verdad tenía curiosidad de saber de qué trataba la carrera, me anoté para cursar las materias para saber con qué me iba a encontrar y lo que más me ha encantado fue lo referido a procesos técnicos.
- Antes de descubrir la profesión ¿ha frecuentado la consulta en bibliotecas? ¿Ha manifestado afición por la lectura, por alguna expresión artística, literaria o cultural en particular?
Si he frecuentado las bibliotecas antes de encontrarme con la carrera, en mi niñez leía mucho sobre narraciones fantásticas y también solía concurrir a los talleres culturales que se realizaban en la biblioteca popular de mi barrio.
- Dos preguntas en una ¿Cuál fue el libro que más lo influenció? y ¿Qué está leyendo actualmente?

El libro que más influencia tuvo en mi fue el Señor de los anillos de J.R.R. Tolkien. Actualmente estoy leyendo la trilogía de la Fundación de Isaac Asimov.
- ¿Cómo definiría a un bibliotecario?
El bibliotecario es un profesional de la información que brinda servicios de este tipo para poder satisfacer las necesidades de sus usuarios.
- ¿Qué opina del rol social del bibliotecario?

Opino que el bibliotecario esta desvalorizado debido a aquellos que ejercen la profesión y se conforman con ofrecer un servicio estándar. Eso no quiere decir que todos sean así, hay muchos profesionales que son excelentes e intentan día a día ser mejores para que la profesión crezca.
- Con respecto al plan de estudios de la carrera ¿Considera que sus contenidos favorecen la adquisición de conocimientos y desarrollo de habilidades vinculados al rol social del bibliotecario?

Si, se hace mucho hincapié para que los alumnos sean promotores de las bibliotecas, la lectura, las actividades culturales, pero desde mi punto de vista la carrera tiene sus errores. Hay materias que podrían ser resumidas en un cuatrimestre y así no abarcar un año; con respecto a las materias de procesos técnicos que es algo fundamental en esta profesión deberían de tener una mejor base en el primer año, por lo general no se enseña con profundidad lo que deberíamos saber los bibliotecarios.


- Se habla frecuentemente de un cambio de paradigma dentro de la profesión (pasando del paradigma de la información al de la comunicación), según su enfoque particular, ¿Percibe ese cambio en el tratamiento docente de cada materia? (la pregunta va orientada hacia los contenidos que brinda el docente, si fomenta habilidades sociales o comunicativas o centra toda su atención en contenidos técnicos)

Este cambio se percibe, cada profesor a su manera trata de inculcar a los alumnos para que sean promotores de las bibliotecas y actividades culturales. No en todas las materias se ve esto porque hay algunas que están centradas en otro tipo de temas, pero en general el 80 % de los profesores con lo que he cursado quieren que sus alumnos se hagan ver, que promuevan su profesión; pero una cosa es decirlo y otra es hacerlo, queda en cada uno tomar en cuenta todo aquello que se nos dice.

-En el caso que, promovido por el docente, haya realizado una práctica académica o pasantía en alguna unidad de información ¿Considera que los conocimientos adquiridos fueron suficientes para desempeñarse en tales prácticas? ¿Qué conocimientos tuvo que aplicar?

Si, me sirvió mucho tener un buen docente de catalogación y clasificación porque gracias a eso pude encargarme del área de procesos técnicos en una pasantía que realicé. Al principio ha de resultar difícil acostumbrarse a un nuevo trabajo, es algo que pasa por lo general en cualquier ámbito pero tuve la suerte de poder adaptarme rápido a las labores que se me encomendaron.

- ¿Considera que la bibliografía utilizada en materias relacionadas con tecnologías de comunicación e información se encuentra actualizada? ¿Considera válido el equilibrio entre teoría y práctica en relación a los conocimientos técnicos impartidos en la carrera?

La información que brindan es bastante obsoleta, por lo general en las asignaturas que tratan las tecnologías de la información le dan mucho hincapié a formatos que ya no se utilizan, software obsoletos y también el surgimiento de las nuevas tecnologías de información y comunicación. Esta bueno que te expliquen todo este proceso pero que este abarque todo el año de la asignatura me parece absurdo debido a que las tecnologías se actualizan constantemente. Lamentablemente no puedo decir que es válido, en nuestro instituto vemos mucho más la teoría, por problemas que tenemos en utilizar el espacio del laboratorio (donde se encuentran todas las computadoras) y debido a eso no vemos mucho la práctica.

-¿Suele participar en listas bibliotecarias? ¿Considera interesante el nivel de los debates? ¿Cómo percibe en dicho espacio la recepción de temas políticos?

La verdad no pude participar, he querido hacerlo pero por problemas laborales no he tenido tiempo de ir a esos eventos.
-Como estudiante ¿Presenció en el aula un debate / clase/ conversación /comentario / reflexión y/o contenido sobre la necesidad o no de contar con sindicatos / gremios / asociaciones en temas relativos a derechos laborales? En caso que la respuesta resulte negativa ¿Considera de utilidad profesional que el docente favorezca espacios de discusión y debate sobre estas temáticas?

Si he presenciado muchos debates en las clases, considero que esta bueno ese tipo de reflexiones porque así uno puede saber que es lo que piensan los demás. Este tipo de debates los presencie en diversas cursadas; como en Biblioteconomía, Introducción a las ciencias de la información, Psicología del lector e Historia de los soportes de la información.  

- El concepto de neutralidad en la profesión ha dividido las aguas ante las problemáticas sociales y políticas que inciden en alguna medida en el contexto bibliotecario, según lo vivenciado como alumno/a de la carrera ¿desde el aula, recuerda si algún docente ha interpelado y/o analizado esta cuestión?
La verdad no tengo recuerdos sólidos sobre eso, es probable que el profesor de Introducción a las ciencias de la información y el de Historia de los soportes hayan tocado este tema porque son dos profesores que suelen hablar acerca de que los bibliotecarios necesitamos un estatuto, las asociaciones de bibliotecarios y diversas temáticas sociales. Pero bueno ando muy atareado a nivel laboral y personalmente  hay veces que se traspapelan algunas cosas.
-¿Cómo percibe a la bibliotecología en contextos interdisciplinarios? ¿Resulta visible? ¿Siente que la carrera le otorga elementos para dar respuestas a problemáticas sociales que otras disciplinas sí ofrecen? (ejemplo inclusión social, problemáticas de minorías sociales, desastres ambientales, conflictos bélicos, problemáticas jurídicas, etc.)

Si, aunque la verdad depende de cada uno. En las bibliotecas barriales se ve mucho el tema de la inclusión social; crean un espacio para que las personas que tienen problemas para relacionarse puedan ir y participar de actividades que ofrezca la biblioteca. Tuve la oportunidad de presenciar bibliotecas (en su mayoría populares) que realizaban este tipo de tareas. Recuerdo que en una biblioteca popular del barrio de Flores ofrecía talleres de ajedrez a los chicos, también contaban con una estación de radio dándole la oportunidad a los jóvenes para que puedan utilizar ese espacio para expresarse a través de la música o debates sociales y talleres de arte urbano. Es muy lindo ver que se realizan todas estas actividades, los chicos lo pasan bien y está bueno que se acerquen y tengan su espacio de esparcimiento.
-¿Recuerda en alguna clase que el docente haya abordado cuestiones vinculadas a bibliotecas en contextos sociales vulnerables? (comunitarias, rurales, campesinas, indígenas, carcelarias o de temas relativos a minorías, desplazados sociales, multiculturalidad, comunidades sexuales, bibliotecas humanas, etc.)

Si, de hecho tuve diferentes profesores que  hablaron sobre ese tipo de contextos. Hay una materia específica que trata sobre las bibliotecas en diferentes ámbitos. En principio cuando curse Introducción a las ciencias de la información el docente nos contó una anécdota sobre un bibliotecario del interior del país que tenía tan solo 18 o 19 años (no recuerdo bien su edad) que se encargaba de la biblioteca de su pueblo, el profesor lo describió como alguien muy humilde pero a su vez era muy culto para su edad. Después en la asignatura de prácticas bibliotecarias vimos acerca de las bibliotecas carcelarias, vimos el contexto en que se originaron, las bibliotecas carcelarias más importantes del país, el material que debe poseer este tipo de biblioteca y la importancia que se les da en otros países.
-Si le fuera dado proponer modificaciones en los planes de estudio de la carrera ¿En que aspectos técnicos y/o humanísticos focalizaría su atención? ¿Favorece la institución académica escenarios de discusión y debate que habiliten posteriormente la concreción de dichas propuestas por parte de los alumnos?

Focalizaría a que se diera una mejor base en las materias que abarcan los procesos técnicos, porque el profesional bibliotecario puede tener un gran nivel de promoción de su labor pero lo referido al área técnica también es muy importante; que en los primeros años se den los mismos temas en las diferentes comisiones que están divididas las asignaturas, estaría bueno que haya un programa específico para cada año; porque cuando van pasando el ciclo lectivo te das cuenta que cada alumno aprende cosas diferentes debido a que cada docente se enfoca más en temas que otros docentes no hacen. No estoy al tanto sobre si la institución brinda un espacio que habilite a la posteridad la concreción de dichas propuestas por parte de los alumnos, pero es muy probable que no exista dicho espacio.
-Se habla frecuentemente de la lenta desaparición del libro impreso, incluso en foros de bibliotecología, en su caso como estudiante ligado permanentemente a la utilización de dispositivos físicos, digitales y/o virtuales ¿Qué le provoca esta situación?

Particularmente no me parece mal que haya un cambio en el soporte de los materiales ya que a medida que transcurren los años las tecnologías de información y comunicación van a acaparar el mercado. Pero esto no quiere decir que el formato papel vaya desaparecer.
Muchas gracias Facundo
Daniel Canosa