Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

viernes, 22 de septiembre de 2017

La cartonera colibrí


Tal vez uno de los casos más representativos en el universo de las editoriales cartoneras indígenas corresponda a la experiencia denominada Qinti Qartunira (”Picaflor” en lengua quechua) que inicia su trabajo en marzo de 2011. Se trata de una cartonera kichwa ubicada en la Amazonia Alta Peruana, en donde los paisanos suelen confeccionar libros de cartón cubriendo las carátulas con telas de algodón crudo, incluyendo lonas o telares que son tejidos por mujeres kichwa-lamistas, quienes bordan las semillas pintando las telas a mano.
De este modo se evidencia una apropiación del formato cartonero tradicional (cuyo movimiento surge en Argentina luego de la crisis de 2001 a través de Eloísa Cartonera), pero aplicando elementos y materiales propios de su cosmovisión.
En los pueblos originarios de la región, según el entendimiento kichwa, el picaflor o colobrí es considerado crianza de viento, un mensajero de los espíritus que trae buenas noticias. En las palabras del profesor bilingüe Segundo Felipe Cachique Amasifuén, el picaflor puede ser comparado a un chaski, “porque chaski era aquel que llevaba las noticias entre los Incas”.
En otras regiones de la Amazonía cuentan las leyendas que estos pájaros transportan el fuego en su pico.
La cartonera surge gracias al interés y participación del Consejo Étnico de Jóvenes Kichwa de la Amazonía (CEJOKAM), contaron con el apoyo de la editorial Sarita Cartonera, con quienes aprendieron las primeras técnicas sobre la confección de libros de cartón. Los materiales publicados buscan representar el mundo de las chacras, las siembras, las plantas medicinales, el monte y los cerros.
Uno de esos libros, publicado en 2011, se titula “Habla en Quechua (Como la Estrella) / Qichwapi Rimay (Quyllurshina)” se trata de una edición bilingüe quechua-castellano organizada por Bárbara Rodrigues y publicada por Genaro Quintero Bendezu y Segundo Felipe Cachique Amasifuen.
Entre los objetivos de la cartonera figuran la producción de textos literarios “libros-cosechas” escritos en quechua para fortalecer las colecciones de escuelas bilingües, y que cuentan con un logo propio, diseñado por la artista kichwa-lamista Rosario Izuiza Pizango, quien realizó las carátulas de cartón cubriéndolas con algodón orgánico.
Sin dudas, un emprendimiento genuino que busca compartir el entendimiento kichwa mediante la publicación colaborativa de libros de cartón pintados a mano.
Fuente:
Qinti Cartunira
http://qintiqartunira.wix.com/qinti#!
http://www.elorejiverde.com/buen-vivir/3185-la-cartonera-colibri
Nota:
El quechua lamista (llakwash) es una variedad de la lengua quechua hablada en la provincia de Lamas en el departamento de San Martín, y en algunos pueblos a orillas del río Huallaga en el departamento de Ucayali, Perú. Forma parte de la rama Chinchay septentrional de la familia de lenguas quechua, junto con el quechua chachapoyano, el kichwa del Ecuador y el ingano.

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