Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

sábado, 12 de octubre de 2019

7° Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras



Se difunde el programa de actividades para el 7º Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras, a realizarse en la Biblioteca de Santiago de Chile, dependiente del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SNPC), del 18 al 20 de octubre, con el objetivo de intercambiar experiencias acerca de la realidad de las Editoriales Cartoneras en el escenario Latinoamericano.

Junto con este anuncio enviado por la incansable Olga Cartonera, comparto la actualización del Directorio de Editoriales Cartoneras, sumándose nuevas experiencias en Bolivia y Brasil, lo cual asciende a 298 la cantidad de editoriales cartoneras a nivel mundial.

Cabe señalar que por la naturaleza del contexto colaborativo y comunitario, el listado no pretende, ni podría, ser completo y/o exhaustivo. Los datos del directorio incluyen nombre de país, cantidad de editoriales, denominación de la cartonera, y enlace al sitio Web, Blog o Facebook.

Por otra parte se ha dado una excelente noticia, el Fondo Nacional de las Artes (FNA) dio a conocer los ganadores de las Becas Creación2019 en las disciplinas Artes Visuales y Arte y Transformación Social, una de las propuestas ganadoras corresponde a la primera editorial cartonera indígena bilingüe de la comunidad Wichí de Santa Victoria, de Ricardo Daniel Piña (provincia de Salta), personalmente considero muy importante la apropiación de este tipo de edición, para acompañar el traspaso de la oralidad a la escritura en aquellas comunidades indígenas que cuentan con bibliotecas.


Programa 7° Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras

Viernes 18 de octubre 

17:00 hrs. Lanzamiento de libro y presentación teatral “Todas vamos a morir”. Obra cafiola inspirada en crónicas de Pedro Lemebel. Por La Vieja Sapa Cartonera. (Auditorium, Biblioteca de Santiago).

19:00 hrs.  Inauguración EIEC 2019 (Terraza Sala Literatura, Biblioteca de Santiago)   Palabras Sra. Marcela Valdés, Directora Biblioteca de Santiago.

Charla inaugural: "Brasil de cartón: historia y realidad de editoriales cartoneras”. Lucía Rosa, Dulcineia Catadora. (São Paulo, Brasil). Modera: Olga Sotomayor.

Inauguración exposición “Historia y proyección del libro cartonero”. Exposición diseñada por el Centro Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú. Palabras del Sr. Juan Pablo Vegas, jefe del Departamento Político de la Embajada de Perú en Chile. 

20:00 hrs. Vino de honor - Inauguración.  

Sábado 19 de octubre 

11:30 hrs. Inicio de exposición de libros (Explanada Central) 

12:00 hrs. Ponencias: “Ganesha Cartonera: investindo na Potência das periferias da cidade a partir das margens do mundo editorial”. Ary Pimental (Ganesha Cartonera, Río de Janeiro, Brasil). “Curupira Cartonera como uma experiência de formação de professores” Flavia Krauss y Marcia Regginato (Tangará da Serra, Matto Groso, Brasil). Presentación del libro: “Poaia” de Alexander Rolim y João Vitor Ormond Sampaio, Curupira Cartonera (Matto Groso, Brasil) 

13:00 hrs. Presentación del libro “Las aventuras del Churrinche en el Valle Santa Eulalia” de Julissa Geraldine Sánchez Huallapa, ganadora del “I Concurso del Libro Cartonero Lima Lee” (Lima, Perú). Asistencia auspiciada por la Municipalidad Metropolitana de Lima.

14:00 hrs Ponencias: “El cartón en la sensibilización por la Cultura de Paz en Igarassu”. Edmario Jobat, Universo Cartoneiro (Pernanbuco, Brasil). “Libro cartonero: El decir por escrito – un derecho” Angela Maria da Silva Figueredo Va Cartonera (São Paulo, Brasil).

15:00 hrs.  Ponencias: “Lumpérica Cartonera, una editorial autogestiva de poesía, lectura y encuadernación”. Wendy Yashira Palian (Lima, Perú).  “S.A.C! la rueda que mueve al Piche: una experiencia de recuperación y promoción ambiental en Trelew, Chubut, Argentina”. Giselle Martinez y Alexis Saldivia (Provincia de Chubut, Argentina). 

15:30 hrs. Foto oficial participantes del “7° Encuentro Internacional de     Editoriales Cartoneras”.

16:30 hrs. Presentaciones de libros: Antología “Silvestres y Eléctricas”, poetas latinoamericanas” Poli Roa, Cartonera Helecho. (Puerto Montt, Chile). “Parábola de un Cachorro” de Alonso Fernández y “El fin del maltrato teórico” de Matías Ávalos. Lumpérica Editorial (Lima, Perú).

Domingo 21 de octubre 

11:30 hrs. Inicio de exposición de libros (Explanada Central).

12:00 hrs. Ponencias: “Lo tangible y lo invisible de los libros cartoneros”. Lilena Castro, Talentina Cartonera (Lima Perú). “Lectura, solidaridad y tapas de cartón”. Una exposición transmedia de los libros de Eloísa Cartonera. Magda Ferrer, Universidad Simón Bolivar (Caracas, Venezuela). “Fenómeno editorial cartonero en Costa Rica y presentación del catálogo Cartonera Tica”. Diego Mora (Costa Rica).

13:00 hrs. Presentaciones de libros: “Memorias del Gato” de Marcelo Ibarra Maldonado. Libertando Cartonera. (Valparaíso, Chile). Lectura y presentación del catálogo de publicaciones Marca Chancho. Sergio Bravo Loyola, Publicaciones Marca Chancho (Santiago, Chile). Lanzamiento de la Revista “MalaYerba” de Ruta y Leyenda Ediciones, (Pichilemu, Chile). 

15:30 hrs. Ponencias: “La experiencia del proyecto cartonero: La información componente esencial para promover el aprendizaje a lo largo de la vida del adulto mayor”. Lorena Chaves Salgado, Escuela de Bibliotecología Universidad de Costa Rica (San José, Costa Rica). “Marte: proyecto de educación artística creado desde el concepto cartonero”. Poli Roa, Cartonera Helecho (Puerto Montt, Chile). 

16:30 hrs. Presentación de libros: "La Maricartonera presenta, Acto I: Diversidad y Reciclaje", actividad teatral/musical de los textos "Venezuela Igualitaria. Antología de textos LGBTI" y "Corazón Delineado" de Williams Viveros. La Maricartonera, (Chile-Venezuela). Poemario “Peleador callejero II” de César Rey Marchant, La Vieja Sapa Cartonera (Santiago, Chile). 

19:00 hrs. Actividad de cierre “7° Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras”.   Espacio Chancho Seis. Presentación de libros: “Canto a lo maldito: décimas   de Quillón” del autor Homo Habilis. Editorial Colectivo Anartistas (Quillón, Chile). "Una misión especial" de la autora Elita Gonzalez. Editorial Casera   Cartonera. (Santiago, Chile).

Talleres Sábado 19 y Domingo 20 de octubre

Talleres disponibles en los días y horarios indicados, la inscripción previa asegura el cupo, pero se puede asistir directamente. Todas las actividades y talleres son GRATUITOS y los materiales están incluidos.
Inscripciones: encuentrocartonero@bibliotecadesantiago.gob.cl

Sábado 19

12:00 hrs. Confección de libro pop up: ¿Por qué leemos? Realiza tu libro pop up a partir de láminas ilustradas, las que recortaremos, plegaremos y pegaremos para confeccionar nuestro libro desplegable con tapas de cartón reciclado. Facilitadora: Karen Peñaloza Ponce, Comida Aérea Editorial (Chile). Sala Infantil. Todo Público. Duración: 1 hora, 30 minutos.

12:00 hrs. Confección de libro cartonero y diseño cartonero. Fabricación de un libro objeto en acordeón desde una caja de fósforos. Facilitadora: Ljuba Bustos Lira, diseñadora gráfica y especialista en Arte Terapia, Estela Imaginaria Cartonera; Ximena Silva, diseñadora gráfica, Diplomada en diseño editorial. (Las Cruces, El Tabo, Chile). Terraza Sala Literatura de Santiago. Todo Público. Duración: 1 hora.

15:00 hrs. Libro Giratorio. ¿Qué palabras llevarías siempre en tu bolsillo si sólo pudieses contar con algunas? Narración de cuentos y taller familiar de libro giratorio. Facilitadora: Tania Toledo, La Grullita Ediciones (Argentina/Chile), Sala Infantil. Todo Público. Duración: 1 hora, 30 minutos.

15:00 hrs.  Fabricación de taumatrópos giratorios ilustrados (ilusión óptica). Fabricación de taumatropos, utilizando cartón, para desarrollar la creatividad de los niños ilustrando una microhistoria, a la vez que se conoce la persistencia retiniana, fenómeno en el que se fundamenta el cine. Facilitadora: Magda Ferrer, Universidad Simón Bolivar (Caracas, Venezuela). Sala Novedades. Todo Público. Duración: 1 hora, 30 minutos.

15:00 hrs.  Lectura dramatizada. Taller de lectura dramatizada de textos teatrales. Durante el taller se hará lectura y juego lúdico de improvisación teatral, con dinámicas de danza y ballet. Facilitador: Danny Marenco, Cartonera Tica (Costa Rica). Terraza Sala Literatura. Dirigido a adultos y jóvenes. Duración: 1 hora, 30 minutos.

Domingo 20

12:00 hrs. Libros cartoneros, edición y confección de libros para todes. Facilitador: Nelumbo Cartonera (Chile). Explanada Biblioteca de Santiago. Todo Público. Duración: 1 hora, 30 minutos.

12:00 hrs. Geología cartonera para niñas y niños. Cuentacuentos sobre la historia de la tierra ¿De dónde viene y para dónde va? La Abuelita Cartonera nos cuenta la historia de la Tierra y porqué debemos cuidarla con su libro Pop Up cartonero. Facilitadora: Dalia Chiu, La Viejita Cartonera. (Santiago, Chile). Sala Infantil. Todo Público. Duración: 30 minutos.

12:00 hrs. Creación de portadas creativas. El propósito de este taller es brindar al participante el aprendizaje de técnicas de pintura y conocimientos de encuadernación, orientado principalmente a resolver las necesidades plásticas en la elaboración de libros alternativos confeccionados con cartón. Facilitadora: Leonor Parra, Cartonera Tica (Costa Rica). Sala Novedades. Dirigido a público adulto, mayores de 18 años. Duración: 1 hora, 30 minutos.

15:00 hrs. Creación de Marcalibros. Utilizando cartón de envoltorios, recuperemos material de desecho para hacer creativos marca páginas estimulando la lectura y creatividad. Facilitadora: Magda Ferrer, Universidad Simón Bolivar, (Caracas, Venezuela). Sala Infantil. Todo Público. Duración: 1 hora.

15:00 hrs. Creación literaria para niñas y niños. Exploración a través del juego, el cuerpo y los sentidos para estimular la creación de dibujos y/o textos en niños y niñas. Facilitadora: Laura Contreras, Cartonera Tica (Costa Rica). Dirigido a niñas y niños de 8 a 12 años.  Sala Novedades. Duración: 1 hora.

Editoriales participantes


Dulcinéia Catadora; Libertando Cartonera; La Grullita Cartonera; Comida Aérea, Juguetería de Papel; Universo Cartoneiro, Va Cartonera, Ganesha Cartonera, Nelumbo Cartonera; Revista Puf, Editorial Cayó la Teja; Arriba del Pegaso Ediciones; Griffo Ediciones; Lumpérica Cartonera; La Viejita Ediciones; Cartonera Tica; Taller Colectivo Anartistas. Publicaciones Marca Chancho; Curupira Cartonera; Ruta y Leyenda Ediciones; Editorial Fuerte de Tinta; Estalla Cartonera, Loquita Cartonera, Isi Cartonera, Helecho Cartonera, La Vieja Sapa Cartonera;  La Maricartonera; El Piche Cartonero; Estela Imaginaria Cartonera; Ojitos de Cartón; Antonio Kaleidoskopista; Olga Cartonera; Opalina Cartonera; Casera Cartonera.

Comité Organizador:

Sra. Marcela Valdes Rodríguez, Directora Biblioteca de Santiago
Coordinadores: 
Sergio Rodríguez Quezada srodriguez@bibliotecadesantiago.gob.cl  /  56-2-223282014
Alexis Ruiz Osses aruiz@bibliotecadesantiago.gob.cl/ 
Raúl Hernández rhernandez@bibliotecadesantiago.gob.cl 
Olga Sotomayor olgacartonera@gmail.com


Dirección: Avda. Matucana 151, Ciudad de Santiago, Chile.

www.bibliotecasantiago.cl
Facebook: http://www.facebook.com/SaladeLiteratura
blog: http://encuentroeditorialescartoneras.blogspot.com/

sábado, 28 de septiembre de 2019

Experiencia Punta Querandí: resistencias del territorio desde la cultura indígena



Llegué a Punta Querandí luego de un largo camino, me encontré a Pablo Badano, uno de los miembros de la comunidad, trabajando cerca de la maloka, junto con un grupo de entusiastas colaboradoras, quienes ayudaban con el adobe, el barro y la paja para terminar unas junturas de la pared, al fondo de la vivienda colectiva, en breve esta construcción será un punto de encuentro y de descanso de quienes visiten el lugar, verlo a Pablo un domingo a la tarde con la pala aplanando la tierra da una idea de qué se trata la experiencia Punta Querandí, de pronto aparece Reinaldo, un líder espiritual de ascendencia guaraní, que explica en ambas lenguas el sentido de su nombre, el sentido de su cultura en este espacio recuperado, ancestral, educativo y sagrado.

Tal como lo afirman sus responsables, Punta Querandí es una comunidad indígena pluriétnica enclavada entre barrios privados, en una zona ancestralmente habitada por querandíes, chanás y guaraníes, desde hace un tiempo corre peligro de desalojo por un juicio iniciado por Jorge O’Reilly, presidente de la desarrolladora inmobiliaria EIDICO. Esa amenaza jurídica implica la resignación de una inevitable destrucción del equilibrio ambiental de la región, especialmente en la Cuenca del Río Luján, ya que debido a la construcción de countries náuticos, se terminaron arrasando miles de hectáreas de humedales, lo que puntualmente derivó en el incremento de las inundaciones, el desplazamiento de pobladores históricos y la devastación de cementerios indígenas anteriores a la conquista europea.

Además de Reinaldo Roa, participan del proyecto Santiago Chara, referente de la Comunidad Cacique Ramón Chara de Benavidez (Tigre), ambos miembros del Consejo de Ancianos de Punta Querandí, Jesica Zalazar (de Raíces Guaraní) y Soledad ‘Jasuka’ Roa, las dos pertenecientes al Consejo de Mujeres, junto con la ayuda invalorable de Rosiene Bissoni y Pablo Badano (Consejo de Comunicación), cada uno con un rol determinado, pero colaborando con las tareas de fortalecimiento y preservación del territorio de la comunidad.


La biblioteca ubicada dentro del museo lleva adelante una función de apoyo al conocimiento registrado en diferentes soportes, las publicaciones refieren exclusivamente a documentos relativos a las culturas indígenas del país, historias de vida, valores, factores ligados a la identidad, a los derechos y a la educación de otras formas de conocimiento, no cuenta hasta el momento con documentos orales sobre la cultura, los paisanos la consideran un espacio en crecimiento, abierto a las donaciones de materiales específicos sobre temáticas indígenas. Es posible afirmar que en cierto modo la biblioteca cumple, junto con el museo, una función pedagógica, ya que sus ilustraciones y textos enmarcados en las paredes de madera, cuentan sobre el pasado histórico y el futuro de la comunidad, no deja de ser una toma de conciencia y a la vez un recordatorio de lo realizado hasta el momento, en el museo coexisten instrumentos musicales autóctonos, artefactos de caza, restos de cerámicas, fotografías y mapas, junto con el acervo bibliográfico obtenido en donación, en la mayoría de los casos por los propios autores.

En el año 2004 se registró un hecho que marcaría una pauta en el accionar de Punta Querandí, quienes allí estaban habían encontrado fragmentos de cerámica y vasijas que fueron fundantes del proyecto del museo, al mismo tiempo y en forma paralela tomaron conocimiento de la existencia de un cementerio indígena destruido a fines de los 90, por los responsables del barrio privado Santa Catalina, a escasos metros de distancia de los nuevos hallazgos. Ambas situaciones terminaron por fortalecer la idea de resistencia entre los paisanos y criollos que colaboraban, ya que imaginaron que ese patrimonio correría idéntica suerte si la comunidad no intervenía, la toma de conciencia fue determinante, y punta de lanza de una serie de proyectos que terminaron vinculando diversos elementos identitarios de las culturas querandí, chana y guaraní.


Pero si algo hace especial la situación del reclamo por el territorio planteado por esta comunidad es precisamente su ubicación geográfica, rodeados virtualmente de barrios privados, pero izando sus símbolos más representativos, la whipala del museo-biblioteca, el monumento al Yaguareté, la Maloka, el Opy ceremonial, todos estos espacios de resistencia cultural están a la vista, representan una toma de posición pero también un legado, que viene desde el fondo de los tiempos, se puede decir que si bien la cadena oral de conocimiento se ha visto interrumpida en muchas culturas indígenas, quienes forman parte de Punta Querandí han discutido e interpelado estas tradiciones, buscando recrear las antiguas construcciones, incorporando nuevos elementos sin perder de vista el simbólico eje de la espiritualidad, desde allí avanzan, incluso hacia el pasado, y lo que encuentran a cada paso los van determinando.

Un gusto haber estado.
Gracias Reinaldo, Pablo, Jesica, a seguir defendiendo lo que siempre fue de ustedes.



sábado, 24 de agosto de 2019

Sobre el Centro de Memoria Indígena y Biblioteca de la Sierra Nevada


Hace tiempo viene siendo noticia lo que se ha dado en llamar como “la construcción de la Biblioteca Indígena más grande de Colombia”, el denominado Centro de Memoria Indígena y Biblioteca de la Sierra Nevada, ubicada en el Centro de Simunurwa, parte sur oriental de la Sierra Nevada de Santa Marta, a 30 minutos del municipio de Pueblo Bello, en el departamento de Cesar, desde donde se pretende recopilar los documentos que se publican sobre las comunidades. El universo abarca a las culturas Arhuaco, Wiwa, Kankuamo y Kogui, esperando incluir a futuro el total de los pueblos existentes a lo largo del territorio colombiano.

Cuando este tipo de noticias surge, invariablemente se analizan una serie de cuestiones abordadas desde el contexto de la bibliotecología comunitaria, en especial aquellos bibliotecarios que investigaron sobre comunidades indígenas a lo largo de su ejercicio profesional, una tarea que ha sido frecuente desde aquel amanecer del “Encuentro latinoamericano sobre la atención bibliotecaria a las comunidades indígenas”, realizado en México en el año 2000, cuando se discutieron problemáticas concretas en torno a los servicios bibliotecarios, las colecciones, redes indígenas y modelos de atención en bibliotecas. Paralelamente se abordaron situaciones vinculadas con la oralidad, la memoria y la identidad de los pueblos originarios, buscando que las incipientes “casas de la memoria” lograsen representar el conocimiento de las familias indígenas.

La posibilidad del emprendimiento genera un anhelo, que esta casa grande, que contendrá salones para los cuenteros, para los tejidos, para la realización audiovisual y para las danzas, represente por sí misma el grado de pertenencia que han evidenciado en el pasado, construcciones similares como las malocas amazónicas (casas comunales del amazonas, entendidas como duplicados del universo, bajo una profunda comprensión de la totalidad), los Opy (casa de oración Mbya Guaraní) o los Usuré (casas cónicas de conocimiento de la cultura Bri Bri de Costa Rica, verdadero centro espiritual que representa la cosmovisión originaria así como su organización social), por nombrar solo algunas.

El reto es el mismo, preservar la memoria de los padres y los abuelos, o como bien lo expresa bajo el signo de un interrogante Hugo Jamioy, oralitor del pueblo camëntsá del Putumayo “¿Quiénes son nuestras bibliotecas vivas y hablantes?” “Nuestros abuelos, guardadores de un conocimiento, pero como seres humanos su vida tiene un límite, se mueren, y cuando uno de ellos se va, se lleva todo ese saber”.

Bajo ese entendimiento nació el proyecto del Centro de Memoria y Biblioteca Indígena Patrimonial de Colombia, que estará bajo la dirección de Jamioy, quien desde hace tiempo trabaja en forma permanente para preservar la tradición cultural y literaria de las culturas indígenas colombianas. Según se registra en la nota, el nuevo centro de conocimiento se ubica en territorio Arhuaco, en la comunidad de Simonorua de la Sierra Nevada de Santa Marta, y es, según el cronista, la biblioteca indígena más grande que se ha construido hasta el momento. Se erigió siguiendo técnicas arquitectónicas del pueblo, contó con la participación de la comunidad y recibió un apoyo monetario del anterior Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia.

Cuidar la palabra

Es interesante remarcar un hecho que respeta el criterio cosmológico presente en numerosas comunidades indígenas, en directa relación con el entendimiento de la arquitectura originaria. En el caso del Centro de Memoria, al ser considerado un lugar de gran importancia para las comunidades, se están cumpliendo actos espirituales antes de oficializar su apertura. Para el oralitor del pueblo camëntsá no se puede hacer un bautizo en cualquier momento, sino que es necesario esperar que el sol llegue a una posición específica para garantizar que la ceremonia se realice de la mejor manera posible, esta situación tiene un fuerte vínculo con el valor que las comunidades le dan a la palabra, la biblioteca pasaría a representar un espacio donde la palabra es cuidada y resguardada, ya que la palabra como tal está presente en el pueblo camëntsá en cada una de las actividades de la vida, y es allí que adquiere otra dimensión cuando la palabra incide de algún modo en el equilibrio de la naturaleza y el vínculo con la tierra, hay en todo esto una fuerte conexión entre la palabra y el espacio orgánico donde crece lo labrado en la tierra. Para Jamioy, la palabra “la inventaron nuestros mayores, no solamente para designar superficialmente un fenómeno natural, sino para ir al espíritu mismo”, y en ese ejercicio los paisanos experimentan una profunda interacción con el territorio. 

Como bibliotecarios resulta necesario, en este planteo, analizar aquellos elementos inherentes a nuestra praxis profesional, poder habilitar un entendimiento entre el valor de la palabra y el sentido de una biblioteca en dicho contexto, para no limitar su participación a la noción de resguardo, resultaría inconducente proponer ideas si las mismas no se generan en forma circular entre las familias y el bibliotecario, en tal caso es importante contribuir al desarrollo de un acervo en forma endógena y dinámica, que la estructura orgánica de una biblioteca construya identidad.

Por otro lado es muy interesante analizar el entendimiento de la poesía en este pueblo, para Jamioy, quien ha escrito varios libros en lengua camëntsá, las metáforas cumplen una significación muy particular, asimismo resulta habitual que el proceso de elaboración literaria obtenga sus raíces de las denominadas minga (reunión) de pensamiento, lo cual evidencia un conjunto de experiencias que representan aspectos identitarios de su pueblo, y si bien los libros se traducen, hay que tener cuidado en volcar al español el entendimiento indígena, a modo de ejemplo la palabra Shinye no es solo traducción literal de sol, como se encontró alguna vez cuando alguien intentó traducir su lengua al español. Esa palabra evoca un concepto más complejo, “hace referencia a un padre dador de luz en el tiempo”, la palabra tiene raíces con la cosmología antigua desde las cuales se despliegan las construcciones arborescentes, entender ese sistema de pensamiento es clave si es que la biblioteca decida, en un futuro no lejano, generar la propia colección dentro de la comunidad.

Letras indígenas

Por ahora, la biblioteca está dotada de libros “comunes”, cuenta Jamioy, quien será su director, pero el gran propósito es que sea un espacio de creación, en cuanto a las letras y otra clase de artes, pero que le den ese factor que lo convertirá realmente en un centro de memoria. No es una tarea sencilla, construir acervo que tenga anclaje en la memoria, para que la identidad sea fortalecida en el exacto momento en que un conocimiento se transforme en documento. Para el escritor indígena “ese es el reto, aportarle y crear contenidos desde nuestra visión que nos permita decir que esta es una biblioteca indígena”.

Aunque el saber de estas comunidades se ha divulgado principalmente a través de la oralidad, el equipo de trabajo de la biblioteca ya está desarrollando procesos de educación para estudiantes y profesores y así generar contenido propio, registrar lo que les han legado sus ancestros. También a través de otras narrativas: textos escritos, contenidos audiovisuales y audios. Como dice el autor “que ni la muerte arrebate el conocimiento que han generado durante siglos”.

Los paisanos tienen elementos para propiciar una construcción cultural: conservan costumbres, experimentan destrezas, guardan registros en la memoria, escuchan sin anular lo que el otro sabe, comunican saberes e integran a los niños en las actividades comunitarias, y en especial establecen un vínculo entre la literatura –sobre todo la poesía– con todo aquello que se cultiva, Jamioy lo expresa con un recuerdo: la vez en que fue con su padre a una chacra cuando era niño. Allí, sembraron una planta y cuando Hugo le preguntó: “¿Ya está?”, su padre respondió: “esta semilla solo será real cuando veamos su crecimiento y todo lo que te he enseñado se hará verdad cuando brote su primer retoño, no antes”. 

Resulta todo un desafío para un paisano representar con palabras la sabiduría de sus ancestros, ya que las palabras heredadas a lo largo del tiempo cobran otra dimensión cuando son trabajadas y perpetuadas en un texto, escritura que tiene reminiscencias con la oralidad, y cuyo sentido crece resguardando silencios, fuegos, canciones, consejos, decisiones, hilaturas que llevan al oralitor camëntsá a entender la poesía como un ejercicio comunitario, porque lo hilvanado pertenece al pueblo, porque la palabra puede transitar en equilibrio hacia la belleza.


Escribir como forma de resistencia

Para Jamioy, al formar parte de la construcción de la biblioteca, entiende que la misma debe ser un espacio para acercarse, para reconocerse y para leerse unos a otros, no solo entre los pueblos indígenas, sino también entre los demás colombianos. 
A la pregunta de por qué escribir, Hugo contesta: “Porque mientras estaba en la universidad yo era muy tímido, porque no encontraba muchos lugares para contar mis historias a través de la oralidad, como me habían enseñado. Así que empecé a escribir y me di cuenta de que así me escuchaban más. Y luego seguí escribiendo en camëntsá con traducción al español, para que la gente supiera que nuestras lenguas también pueden escribirse y que la escritura no le pertenece a la tradición occidental. La escritura simbólica e, incluso, alfanumérica, ha existido milenariamente entre nosotros. Por eso es importante que la gente deje de vernos como museos vivos”. 
Y es que, en la medida en que el país siga creyendo que los indígenas son piezas arqueológicas que no deben cambiar, seguirá destinándolos a la estigmatización, a la opresión y finalmente a su extinción. 

Más allá de la escritura alfabética

Miguel Rocha, el académico que más ha estudiado las oralituras en el país, hizo un esfuerzo enorme con las comunidades y la academia para visibilizar las creaciones contemporáneas de los autores indígenas. Con el cine, el documental, la pintura, el tejido, el performance y la poesía, Miguel les ha demostrado a los cientos de estudiantes que han pasado por sus aulas en la Universidad Javeriana, que la tradición indígena está viva y está en constante transformación, y que hay todo un mundo más allá del Popol Vuh. 

Para el autor es clave comprender que la biblioteca no reemplaza ni supera el conocimiento ancestral para las etnias de la Sierra, solo lo complementa, lo guarda y lo reúne en un momento esencial para las comunidades indígenas, en un momento en que sienten que las amenazan desde afuera y en que temen que sus costumbres y conocimientos mueran por la presión, situación que los lleva a considerar la construcción espiritual y filosófica de puentes, conversaciones, alianzas, en donde la biblioteca cumplirá un rol esencial, en directa vinculación con los oralitores, guardianes del conocimiento oral de la cultura.

Resulta valioso compartir lo que para muchos indígenas representa la figura de Hugo Jamioy, cuya noción de confraternidad se ve reflejada en su escritura, algo que marca junturas con la noción misma de biblioteca indígena: las personas son bibliotecas vivientes.  



Notas consultadas:

Una biblioteca indígena para la memoria / El Colombiano.com

La Sierra Nevada tendrá la biblioteca indígena más grande de Colombia / Semana Rural

La casa del conocimiento del pueblo bri bri / Que Sabe Quien

Opy - Casa de Oración Mbya Guaraní / Crónicas de la tierra sin mal
http://cronicasinmal.blogspot.com/2013/06/opy-casa-de-oracion-mbya-guarani.html

jueves, 18 de julio de 2019

Una nueva cartonera en Argentina


Las editoriales cartoneras siguen creciendo, y como muestra se ha sumado un nuevo emprendimiento, en este caso desde la provincia de Santa Fe, se trata del proyecto Vera Cartonera, cuya responsable es Analía Isabel Gerbaudo, Doctora en Letras Modernas, profesora e investigadora independiente en CONICET. La cartonera empezó a gestionarse en el año 2016, pero oficialmente arranca en 2018 con la publicación de su primer libro, "Cuadernos de la lírica", del escritor Marcelo Díaz, presentado en la XXV Feria del Libro de Santa Fe. Actualmente la cartonera tiene en preparación 8 libros para editar, lo cual muestra el empuje de quienes colaboran comunitariamente con el proyecto.

Los comienzos de Vera Cartonera se encuentran situados en el Centro de Investigaciones Teórico- Literarias de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral, y en el IHUCSO-Litoral (CONICET-UNL). Lo integran estudiantes, graduados, profesores y científicos.

Han realizado talleres de producción de libros cartoneros, cuyas técnicas incluyen nociones de corte, sellado, pintura, secado y armado de los materiales, que tienen por materia prima el cartón recogido en la vía pública, asimismo han participado en ferias, eventos literarios y festivales de poesía.
Es interesante resaltar la variedad de colecciones con las cuales clasifican las publicaciones, algunas de las cuales verán la luz en este 2019, a modo de registro de lo que implica este tipo de producción cartonera, se detallan a continuación las siguientes:

Director: Francisco Bitar
Gente del litoral, ilustres o vagabundos.  De ayer, de hoy y de nunca.

Colección setúbal 
Director: Santiago Venturini
Setúbal es la colección de poesía de Vera Cartonera. Con el nombre de la laguna que modifica el paisaje de la ciudad de Santa Fe, esta colección propone una serie de poetas argentinos que, como esa masa de agua bajo el sol del litoral, resplandecen.

Colección kuaa 
Director: Federico Ariel
Kuaa es la colección de divulgación de la ciencia de Vera Cartonera. Con el vocablo en guaraní que se refiere al saber y al conocer, esta colección propone reunir a los protagonistas del quehacer científico para compartir, en palabras simples, cómo desde el sur empujamos las fronteras del conocimiento (por la temática, un aporte muy particular desde el mundo de las editoriales cartoneras).

Colección quiloazas 
Directora: Larisa Cumin
Según lo expresan sus responsables “A orillas del Quiloazas se fundó por primera vez la ciudad de Santa Fe. El rollo vino a quitarle al pueblo y al río más que el nombre. La palabra como acto hace revivir, porque de ella  —como del río— se tira y se saca otro modo de nombrar, fundar y habitar” (una interesante iniciativa hacia la difusión del conocimiento local).

Colección algo compartido 
Directora: Ivana Tosti
Los textos de esta colección tienen vinculación con la comida, entendido como algo precioso que puede compartirse. Lo que pretenden en este caso es recuperar el rito del compartir comidas, pero también relatos, historias y recetas, consustanciado con la literatura.

Colección almanaque 
Directora: Analía Gerbaudo
Tal como lo expresa la autora “Como los viejos almanaques en los que caían juntos el santoral, dibujos o fotos y el calendario lunar, en esta colección se reúnen textos diversos hilvanados por la presunción de la necesidad de su difusión en este corte del presente”.

Como se notará, se trata de un proyecto entusiasta, dinámico y abarcativo, que busca desde el catálogo recuperar y difundir conocimientos de autores santafecinos y de otras latitudes, realmente un gusto saber de este trabajo que con tanto esfuerzo lleva adelante Analía, a quien agradezco por compartir esta información.



Datos de contacto de Vera Cartonera

Facebook:
Instagram:
Mail:
cartoneravera@gmail.com

lunes, 17 de junio de 2019

La necesaria tarea de recolectar tradiciones orales



Recientemente, las Bibliotecas Rurales de Cajamarca difundieron un nuevo trabajo comunitario, "La enciclopedia en Huamachuco", en donde vale tanto la intencionalidad del proyecto como el método de trabajo, y lo esclarecen con un ejemplo, tomando el entendimiento de un concepto según los diferentes ámbitos rurales en donde se manifiesta, ubicados en comunidades cajamarquinas, según dice la nota:

"De cómo se mueven los nombres y sus saberes en nuestras comunidades: la Mustela frenata –para poner un ejemplo– es conocida en Cajamarca con el nombre de Huayhuash; un poco hacia la costa es hurón o comadreja. Hacia el norte es mono, fino. Poco más al norte es huaygash o huayhuacho. Pero también se le conoce con el nombre de monoch’usho, masha, chupacuy, padrecuy, padrino. En general se le dice “compadrito”, pues si se le llama por su nombre, vuelve para hacer daño a la casa. Al sur, en la zona de Cajabamba, se le conoce con el nombre de ardilla. Esto significa que más hacia el sur, nuestros libros de la Enciclopedia Campesina pueden gozarse por su contenido, pero sería fantástico que en todas nuestras bibliotecas rurales tengamos también libros nacidos de sus propios conocimientos. Ahora que nos hemos extendido hacia la zona de Huamachuco, esta preocupación viene siendo una constante. Por eso ya empezamos a recolectar las tradiciones orales en esa zona”.

Lo que sigue es la tarea habitual que viene desempeñando el bibliotecario Alfredo Mires Ortiz, en cuanto a la conformación de los equipos y los pasos para continuar acopiando los saberes tradicionales de la cultura, y es en este punto donde formulan algo clave, una verdadera declaración de principios:

Para crecer hay que enraizarse. Para enraizarnos hay que tener la humildad de adentrarnos y reverenciar la prodigiosa sabiduría que aun habita en nuestras comunidades”.

"Para crecer hay que enraizarse", feliz entendimiento de las Bibliotecas Rurales de Cajamarca, es un modo genuino de registrar conocimiento, sobre todo si ese conocimiento se desarrolla oralmente en las chacras, al ritmo del trabajo cotidiano, cuando se dice lo que se sabe, mientras culmina la jornada.

Podríamos conjeturar una situación análoga, generada en la Biblioteca Qomllalqpi en 2010, cuando los libros vivientes Mauricio Maidana, Ana Medrano y Adelio Medrano, trabajaron una traducción del esquema clasificatorio de la Clasificación Decimal Universal (CDU), tomando como elementos de consulta un diccionario de la Real Academia Española y un vocabulario toba (realizado por Alberto S. Buckwalter, edición 2001), de ese modo pudieron acercarse a la comprensión de ciertos términos para luego traducirlos a la lengua qom. Recuerdo lo interesante que fue evidenciar como se iban descubriendo palabras nuevas, ya sea por condensación de ideas, fusiones de palabras y asociación cultural de los conceptos. Se sabe que hay términos que no tienen traducción directa en lengua indígena, como por ejemplo “filosofía”, pero si es posible traducir “amor a la sabiduría”, tal como lo representa la etimología griega del término, logrando un significado que en lengua qom se traduce como Na uoche na naÿasnec.

La propuesta consistió en confeccionar los carteles con los nombres de las diferentes disciplinas que en aquel momento componían el acervo bibliográfico de la biblioteca, términos que en su mayoría no tenían traducción directa al qom, y con los cuales hubo que conversar y discutir opciones para representar cada una de esas temáticas generales. De hecho el nombre final de la biblioteca, que completaba la denominación Qomllalaqpi (hijos de la gente), propuesta por Ana Medrano, se había definido en otro encuentro: Noýec Tounaxaqui logró representar la idea de biblioteca para la comunidad: Casa de la memoria.

Lo valioso de aquel encuentro entre tres lingüistas y un bibliotecario fue haber descubierto palabras nuevas, buscando resignificar entendimientos que en principio se presentaban ajenos a la cultura, con lo cual era importante contar con un diccionario para tener en claro la etimología, y a partir de allí consensuar una representación de los vocablos, sin pretender una definición estándar, que por otra parte necesitaría de la aprobación de las comunidades qom que habitan en Chaco, Rosario y Buenos Aires, a fin de homologar criterios (en aquel momento se habló tanto en Derqui como en la Biblioteca Qomlaqtaq de Rosario, sobre la necesidad de organizar un congreso de lengua qom, propuesta que no llegó a concretarse, pero que permitiría discutir acuerdos entre los lingüistas), en este punto vale resaltar que no todos en la comunidad de Derqui eran hablantes y escritores de la lengua materna, lo cual divide un poco las aguas a la hora de justificar ciertas elecciones gramaticales en relación a los conceptos.

Entre las conversaciones registradas en el blog de la biblioteca, incluyendo audios que no se publicaron en dicho espacio (lo que comúnmente se denomina en periodismo “material en crudo”), se habían resaltado algunos ejemplos cuyas discusiones excedían el entendimiento gramatical, se trataba de conceptos consustanciados con prácticas propias de la espiritualidad indígena, probablemente el término “religión” represente ese contexto, ya que en líneas generales tenía sentido hablar de cosmovisión, creencias, rogativas, cultos, dioses, con lo cual los lingüistas discutieron una expresión que contenía lo que podríamos entender como un conjunto de creencias: Na’amjanataxanac.

Otro caso se registró con la concepción de la Psicología (partiendo de la etimología común que indica “estudio de la conducta humana”), dicho término se representó como Nataxac. Las ciencias sociales presentaron variedad de términos, pero los paisanos lo comprendieron como “estudio de la sociedad” en forma global. Para este caso todo aquello que implicaba estudio de una disciplina o conocimiento se dice Paxaguenaxac, por ende el sector de ciencias sociales se había registrado como Paxaguenaxac Na Shiýaxauapi (entendido esto último como sociedad en general, no como comunidad en particular), lo cual de algún modo implica aceptar que la traducción está orientada al usuario no indígena que consulta una biblioteca indígena, en este caso habría que discutir la noción de comunidad, dentro del amplio círculo del concepto sociedad.

En cambio derecho (el derecho jurídico que corresponde a cada ciudadano como un conjunto de normas éticas a cumplir y exigir que se cumplan) fue comprendido por los paisanos como Huo’oda enec. Revisando los audios, hubo términos que no generaron dudas, el consenso fue inmediato, tal el caso del término “trabajo”, traducido como No onatac, acepción que en las comunidades tiene honda vinculación con tareas agrícolas y comunitarias, no así con la idea de cumplir un horario de trabajo en un espacio determinado. Lo mismo ha ocurrido con “familia”, Ñalaqpi, un concepto en el que los tres lingüistas acordaron sin inconvenientes, incluso “medicina”, que se traduce como Nata, no tuvo dudas, mientras que sí se discutieron apreciaciones con todo lo relacionado a la maternidad o parto, que es en este caso qooqi nam alpi mientras que lo referente a estudios sobre el cuerpo humano se expresa como N’ocguiaxac n’oc.

Otro motivo de reflexión lo originó el material relacionado con el arte y la música, en el primer caso se sugirió No’oxonecpi, mientras que música se representó como N’vic naxanaxac, aquí vale entender la noción de lo que para el qom representa el arte como actividad, relacionado con las prácticas habituales que se desempeñan en las comunidades, especialmente con las artesanías, se discutió previamente el alcance etimológico de la palabra, asociada como una actividad o un tipo de producto que tiene una finalidad estética y también comunicativa, pero también se mencionó la facultad de crear, un poco el entendimiento de la arcilla o barro, que una vez moldeado cobra una forma que termina en una representación relacionada con sus creencias, tomando elementos de la naturaleza, imágenes presentes en el monte y en los ríos, por lo tanto el consenso alrededor de esta palabra fue complejo, y llegó un punto en que los paisanos dieron a entender que la traducción la podían “dejar así” lo que no significaba que sea definitiva. Asimismo habría que considerar, previamente a la consulta, lo que representa la música en este contexto comunitario, asociada en ocasiones con prácticas medicinales, como forma de curación, un entendimiento propio de los chamanes que dista de la comprensión que la sociedad occidental pueda tener por este tipo de expresión artística, a lo que se llega en estos casos es a una aproximación conceptual, y no a una traducción directa.

Con los términos deportes o juegos infantiles coincidieron en traducirlo como Na’axaxacpi por lo general la asociación con el juego es más notorio entre los chicos, quienes en una oportunidad habían registrado en la biblioteca, en un cartel con fotografías, algunas variedades de juegos con bolitas.

Lengua, Lingüística se interpretó como Na’aqtaqa (a modo de ejemplo L’aqtaqa na qom se entendería como lengua de la gente), se trata de un término que no ha generado discusión alguna, probablemente por encontrarse vinculado con las prácticas orales de traspaso de conocimiento, y que tanta incidencia tiene en la educación familiar indígena, sin embargo en relación a Historia y Biografías, resultó interesante en aquel encuentro el debate entre Mauricio Maidana, Adelio y Ana Medrano, en un primer momento existían pocas diferencias entre ambos términos, la consulta al vocabulario toba despejó un poco las dudas, finalmente Historia se representó como Na’aqtaguec mientras que biografías (historias de personas) se entiendió como Laýajnec Shiyaxaua, allí las herramientas bibliográficas permitieron separar algunas apreciaciones sobre ambos términos para diferenciarlos en distintos planos.

El sector de enciclopedias y diccionarios lo representaron de varias maneras, “diccionario” se entendió en la comunidad como “libro de palabras”, para sorpresa propia, en aquella reunión los qom encontraron un término para representar la idea de libro: Nede, que partió de la imagen de representar con un objeto la posibilidad de “guardar palabras”, se trata de un novedoso enfoque de una expresión ajena a los patrones culturales de la comunidad, pero que ilustra sobre la necesidad de tender puentes hacia otros entendimientos por parte de sus libros vivientes. En ese caso la traducción completa fue Nede Na’aqtacpi. Enciclopedia en cambio significa “conjunto de todas las ciencia y artes”, por ende quedó establecido como Nede uetaigui na yajnecpi, limitado a la sabiduría de los pueblos indígenas en directa relación con la biodiversidad y cultura.

En aquella publicación en el blog de la biblioteca (septiembre de 2010), recuerdo haber dejado para el final lo que consideré un punto conflictivo para el modo de entendimiento de la cultura qom: el de las ciencias duras. Aproximadamente tres años después de este trabajo, tuve la experiencia de entrevistar a Omar Camachi para generar, dentro de la comunidad de Derqui, un documento oral sobre "las dos educaciones", que no eran otras que la educación escolar y la educación familiar indígena, fue allí que Omar lamentó la ausencia de química y física en el lenguaje y vocabulario qom, pero tomando su intervención como una falta, casi como un lamento. Por lo tanto esta disyuntiva ya estaba presente en la comunidad, razón por la cual resultó complicado encontrar una representación de las matemáticas, química y física, por el simple hecho de que los antiguos paisanos no conocían esos elementos, con lo cual la opción final, aunque no definitiva, fue la de consignar los términos en castellano.

Sin embargo sí resultó posible encontrar traducciones para estas disciplinas:
Estudio de la tierra (geología): Paxaguenaxac Alhua. Estudio de la flora y fauna (biología) entendido según los lingüistas como el estudio de todo aquello que vive, ya sea en tierra, agua o aire: Paxaguenaxac Nahuetalec Nac Alhua N ca’ altahuec. La paleontología (o estudio del pasado de la vida humana) se re-significó como Paxaguenaxac so aupi. En este caso no se encuentran documentos generados por los propios paisanos, salvo descripciones de flora y fauna características del monte chaqueño, elementos propios de la farmacopea tradicional indígena, y prácticas chamánicas con registros orales de los abuelos del Chaco. Recuerdo que cuando pregunté por el estudio del pasado, algunas respuestas remarcaron la importancia del presente, el pasado era un espacio guardado en la memoria, una forma de construir una vasija, un modo de cazar o pescar, un tejido que respetaba cierta composición en la técnica del hilado, destrezas y conocimientos para los cuales no dedicaban un tiempo en analizar el origen, todo eso estaba incorporado y era traspasado a los más chicos, podían discutir cómo se hacían ciertas construcciones, pero no delimitar esa discusión a una forma de homologación de cómo hacer lo que comunitariamente hacían, por ese motivo es que resulta complicado acercar una traducción con estas disciplinas.

Volviendo a las Bibliotecas Rurales de Cajamarca, a fin de cerrar este precario círculo reflexivo, resulta imprescindible resaltar la metodología empleada en la comunidad de Huamachuco, la necesidad de recolectar palabras, dotarlas de contexto, poblarlas de verdades comunes, en donde la identidad es un plano que todo lo cubre, que junto a la memoria todo lo articula, porque simplemente tiene que ver con lo que saben, porque en el fondo, el simple acto de hablar es interculturalidad viva, una noción vulnerable que anda por los campos evitando el olvido.

Fuentes consultadas:
La enciclopedia en Huamachuco

Noýec Tounaxaqui: en busca de una representación lingüística

Circuito de producción documental en bibliotecas indígenas: experiencia de trabajo en la Biblioteca Qomllalaqpi
http://eprints.rclis.org/16978/1/Circuito%20de%20producci%C3%B3n%20documental%20-%20ELIS.pdf


Testimonio oral sobre educación indígena y educación escolar
http://librosvivientes.blogspot.com/2013/03/testimonio-oral-sobre-educacion.html

Versión para El Orejiverde: