Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

domingo, 4 de mayo de 2025

Algunas (breves) reflexiones sobre el paradigma de la Bibliotecología


Hace unos días, cruzando ideas entre bibliotecarios, me dejó pensando un comentario de Mirta Pérez Díaz sobre la necesidad de replantear el paradigma de nuestra profesión, y cómo la transversalidad era una forma de prolongar el alcance del servicio, es algo que tiene que ver con el sentido del rol social profesional de la Bibliotecología. Pensé que para articular ese concepto de carácter interdisciplinario era necesario discutir, dentro del mismo plano, el entendimiento de otro concepto ya estudiado en diferentes artículos: el del bibliotecario incrustado o embebido.

Cuando observamos ciertas ideas en el mundo del arte, como las profesadas por Marta Minujín, se puede advertir que la obra requiere apropiarse de una experiencia estética que supone participación del público, a punto tal que lo observado genera construcciones artísticas, literarias o filosóficas, incluso musicales o cinematográficas, que habilitan la creación de artefactos propios, interrelacionados desde la noción fractal y arbórea de las ideas, situación que convierte en creadores a los que simplemente participan de un evento colectivo.

Cuando nos preguntamos por el futuro de la disciplina, surgen los fantasmas vinculados con el avance de la tecnología, se habla de lo prescindibilidad de la profesión, que somos demasiados técnicos, que no entendemos las urgencias de las consultas, en definitiva, que no asociamos esa idea de que "todo tiene que ver con todo", y a su vez, nos invita a interrogarnos porqué, ante discusiones de carácter social y política, los bibliotecarios/as no somos considerados/as para opinar sobre hechos concretos en los que sí suelen tener visibilidad y presencia profesionales de otras disciplinas, como los antropólogos, etnógrafos, psicólogos, sociólogos, filósofos o docentes, de quienes se espera un aporte según su práxis académica, la posibilidad real de aportar soluciones -o inferir posibilidades- a los problemas que aquejan a una sociedad, sea cual sea su conflicto.

El bibliotecario incrustado fue un modo de comprender nuestra visibilidad en contextos de investigación, de transitar algunos planos donde poder articular nuestro oficio, pero pareciera que no alcanza, y es allí donde creo que debemos pensar a conciencia el concepto de transversalidad de nuestra disciplina, ver hacia dónde podemos llevar la técnica en virtud de otorgar respuestas desde el rol social bibliotecario, y no perder en el camino nuestro sentido humanista, escenario de disputa intelectual. Necesitamos atravesar todos los planos posibles, que la Biblioteca no se vuelva irresoluta, que el alcance de nuestro quehacer conecte al conjunto, caso contrario seguiremos apartados en esa invisibilidad que ciertamente no nos representa.

Así como la destacada artista expresa que "todo es arte", bien podríamos decir que "todo es información", y en tiempos de Inteligencia Artificial, no podemos dejar de transformar nuestras prácticas para lograr entre la ciudadanía alertar sobre lo visibles que podemos ser ante la urgencia de un requerimiento de carácter informativo, cultural, político, vale recordarnos que sin usuarios las bibliotecas no tienen sentido, y allí también es necesario incluir en esta discusión, el alcance genuino de las bibliotecas humanas y la idea -siempre innovadora e inquietante- del concepto "tercer lugar", ya frecuentado en teorías y ensayos bibliotecológicos.

Un texto de Jesús Tramullas abre algunas líneas reflexivas para evaluar: “Hannibal ad portas, o los futuros perfiles profesionales de la información”, en donde me dejó pensando sobre cierta preocupación expresada por el autor con relación a los perfiles profesionales, que vendría a ser según sus palabras "la pretendida invisibilidad de la profesión", es una idea que se percibe en esa reinvención de la rueda que otras disciplinas hacen con nuestro campo de trabajo, y que preanuncia un escenario ya citado por Tito Livio en alusión a las famosas batallas ganadas por Aníbal: “Sabes vencer, Aníbal, pero no sabes qué hacer con la victoria”.

Hay un hecho que atraviesa la conjetura, lo expresó Liangzhi Yu al decir que “una profesión desaparece cuando su misión se convierte en irrelevante para la sociedad o todas las actividades requeridas para su misión pueden ser automatizadas”, esa preocupación (y es esta una palabra que atraviesa buena parte del texto), también está relacionada con los perfiles profesionales, en donde se percibe que si referentes de otras disciplinas reinventan la rueda en nuestro campo profesional, habilita indirecta y progresivamente la pretendida invisibilidad de la profesión. Así también lo observa Tefko Saracevic cuando menciona sobre la interfaz o comunicación que debe darse entre las personas y los registros del conocimiento humano. El punto es que el entorno cambiante exige adaptaciones rápidas de los bibliotecarios/as, lo que lleva, casi sin advertir el contexto, a una inevitable vigilancia del entorno y al replanteo del alcance profesional bajo un proceso continuo.

Las profesiones suelen definirse a través de las competencias y habilidades de los profesionales, y en este escenario resulta muy positivo que entre dichos atributos se encuentre la capacidad para resolver problemas, trabajar en equipo y proponder al aprendizaje permanente. El problema que esta posibilidad genera es que la identidad profesional de los bibliotecarios/as evoluciona en forma constante, donde pareciera que no alcanza con adquirir nuevas habilidades vinculadas con la innovación, los entornos digitales y la inteligencia artificial, aquí es necesario reflexionar sobre los cambios culturales y nuestro papel como gestores de la información, si realmente entendemos al destinatario de nuestros servicios y de nuestra vocación.

Hay una reflexión muy acertada de Mirta, que aporta claridad en medio de los conceptos transitados por el profesor de la Universidad de Zaragoza, cito sus palabras: El arte, como una particular manera de expresar emociones y percepciones sobre una realidad, independientemente de los valores estéticos, es transversal a todos los grupos humanos, épocas y espacios. Y también lo es la información, sin considerar las intencionalidades que subyacen. Pero creo que el punto crítico está en el receptor. Se modelizan conductas sociales con baja o nula capacidad crítica, se estimula la alienación colectiva con gran dependencia tecnológica, y se anula la interacción social. Sobre lo que no hay duda, es aquello que tan bien señalaba Tramullas años atrás, “la vigilancia del entorno y los replanteamientos profesionales deben ser un proceso continuo. La Sociedad de la Información no puede arriesgarse a perder”. 

En un entorno tan volátil, dinámico, de cambio rápido y continuo desarrollo profesional, deberíamos preguntarnos o cuestionarnos si ya no es un poco tarde para revertir este contexto. Por lo tanto, resulta ineludible discutir porqué, como bibliotecarios/as, no realizamos aportes concretos para evitar esa nula capacidad crítica y dependencia tecnológica observada por Mirta en aquella mesa de café, pensar si de alguna manera estamos haciendo algo para evitar esa anulación de la interacción social, si realmente nos interesa o tenemos conciencia de lo que significa la necesidad de trabajar algunas ideas para comprender el paradigma de la transversalidad, he allí un punto crítico, y Anibal está a las puertas, una vez más.

PD: la mesa de café, que incluyó a Mirta Pérez Díaz y Javier Areco, pareciera ser una práctica en riesgo de extinción entre bibliotecarios, me hizo pensar sobre lo bueno que resulta, de tanto en tanto, intercambiar reflexiones sin una pantalla de por medio, podría ser también un tema para analizar, en medio de tantas cosas que se están perdiendo.                                                                                      

Textos consultados: 

Tramullas, Jesús (2016). “Hannibal ad portas, o los futuros perfiles profesionales de la información”. El profesional de la información, v. 25, n. 2, pp. 157-162. Consultar en: https://zaguan.unizar.es/record/70750/files/texto_completo.pdf?version=1

Marta Minujín y su plan de operaciones. Alejandra Varela. Página 12. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/805559-marta-minujin-y-su-plan-de-operaciones

lunes, 21 de abril de 2025

Un día como hoy


Este espacio suele tratar sobre cuestiones reflexivas vinculadas con la Bibliotecología, con sus intermitencias, con sus sobrevuelos, pero es también un espacio personal, donde suelo recoger, en ocasiones con cierta perplejidad, algunos conocimientos revelados, algunos pretextos que me permiten no olvidar ciertos cruces de caminos, ciertas verdades compartidas, luminosas, incompletas, certeras, arborescentes, acaso horizontales, acaso fractales, siempre manifestadas a través de la vocación.

Pero este no es un día más, ya que fue un 21 de abril de 2020 que un gran amigo, Rafael Bardas, marchó hacia otro plano luego de una vida intensa. Si estoy evocando esta circunstancia, luego de 5 años de ausencia, fue por una noticia que hoy dio la vuelta al mundo, el fallecimiento del Papa Francisco, quien fuera ni más ni menos que un amigo de Rafael en su adolescencia, justo el mismo día, con 5 años de diferencia.

Encontré un correo electrónico, en ocasión de la asunción de Jorge Bergolio como Papa, allí Rafael comentó que “la máquina del tiempo arrastra pesados vagones”, que luego de las noticias había optado por apagar todo y que intentó rememorar las tardes de fútbol y volley que compartió con su amigo Bergoglio en asados domingueros, sin sorprenderse cuando se enteró que viajó a Roma en clase turista. Recordó haberlo encontrado una vez en la estacion de Liniers, esperando el tren Sarmiento con su típico traje negro, por aquel entonces ya era Cardenal Primado de Argentina, para confiarme que no podía salir a decirle a todo el mundo "mi amigo es Papa", porque lo consideraba “romper un codigo de honor y una imperdonable falta de respeto y fidelidad amical”.

En aquella época, Rafael estaba intrigado por la teología, finalmente la inquietud por la filosofía inclinó la balanza y siguió otros caminos. Antes de partir a EEUU se pudo despedir, brindando con un vaso de vino “de la casa”, que Bergoglio sostenía, mientras recordaban a algunos compañeros, jesuitas, profesores, alumnos, las tardes de fútbol y las “nada tranquilas tertulias sobre los vaivenes de la Política Argentina”. Cuando salieron a la calle, se separaron en la esquina de la avenida Santa Fe, lo vió alejarse por última vez hacia la parada del colectivo, Rafael dijo que en ese momento no pudo evitar esta reflexion: "Ahi va el Arzobispo de Buenos Aires".

El tiempo a veces es extraño, si Rafael hoy hubiese estado, este día hubiera sido muy difícil de sobrellevar, y si algún oráculo le hubiese dicho que ambos se irían el mismo día, seguramente algo parecido a una sonrisa se hubiera instalado en su rostro.

Como sea, prefiero que las verdades no sean olvidadas, mientras anochece.

domingo, 6 de abril de 2025

Nunca olvidar


Recientemente, un fotógrafo registró una bellísima imagen del Cementerio de Malvinas, un trabajo colectivo que contó con un contexto impactante de luna llena, en un escenario que nunca nos será indiferente.

La técnica del uso de un drone, con el que se generó un haz de luz sobre la cruz central del cementerio argentino, permitió registrar, en una sola toma -con una cámara Sony A7IV y lente 16-35 GM- una imagen que seguramente será recordada por mucho tiempo.

Como indican sus autores, esta hazaña técnica fue también un acto de respeto, de arte, de memoria viva. Y es cierto que esa luz no solo atravesó la noche: atravesó el tiempo.

Fuente consultada:

Por: (daniponcefilmmaker)
©️ Dani Ponce G. Menendez F Ruiz
Por: Operación Malvinas. Para no olvidar. 

https://www.instagram.com/p/DH4cinwA4p3/

PD: agradezco a Mirta Pérez Díaz haber compartido la noticia.

domingo, 30 de marzo de 2025

En memoria de la Argentina rebelde

A propósito de la triste e innecesaria destrucción del monumento a Olvaldo Bayer, uno como ciudadano imaginó que había límites que no iban a cruzarse, sin embargo, ocurrió una verdadera provocación sin ningún tipo de respeto con las adscripciones identitarias propias de la memoria popular, donde ya no tiene sentido adjetivar lo sucedido, y que ciertamente la capacidad de asombro se encuentra lejos de agotarse. Lo acontecido parecería representar el prolegómeno de una batalla cultural perdida, por el hecho de advertir que no existe del otro lado de la comunicación un interlocutor racional, que exprese con cierta coherencia el porqué de su desprecio, el porqué de su violencia.

Se cree que cuando un contexto es representado por la obra colectiva de un autor -el autor que se nutre del testimonio, que revisa las fuentes, que cita trabajos previos, que objetiviza desde la propia subjetividad para interpretar lo sucedido- el resultado habilita una herramienta para fundamentar sobre las causas y consecuencias de cualquier proceso histórico, sin la cual no existiría referencia de lo ocurrido. Esto suele pasar con el aporte de los historiadores y los investigadores, del cual Osvaldo Bayer hizo un postulado ético y crítico, para desbrozar un territorio en el que las ideas en disputa suelen obviar, ante los argumentos, los componentes de una verdad, y bien valdría recordarnos, una vez más, que la etimología del concepto "verdad", según los antiguos griegos, era "no olvidar". 

Con sus convicciones, Osvaldo Bayer le dio una sentida reparación a la memoria de los obreros de la Patagonia cruelmente asesinados por defender sus derechos, les dio correspondencia a esas vidas, les dio alivio a sus familiares, pero esencialmente puso en un lugar a resguardo, la trascendencia de las personas que cultivaron en lo más profundo el entendimiento de la dignidad -con lo poco que tenían a su alcance- y que, lejos de silenciarlos o amordazarlos, al paso del tiempo tuvieron nuevas voces, muchísimas voces, que fueron tales porque antes hubo lecturas y escrituras de un historiador que parece que aún sigue molestando a cierta parte de la sociedad.

Que curiosa paradoja, dado el contexto que estamos atravesando, ya que, de algún modo, quienes adherimos a la defensa de los derechos humanos, la tolerancia, el pensamiento crítico, y la empatía, estábamos necesitando que la gente lea a Osvaldo, y ahora con este hecho irracional, de una insensatez penosa, muchos que no lo conocían están aprendiendo que fue lo que realmente ocurrió en la Patagonia a principios de siglo, que pasó con los pueblos originarios en la denominada “campaña del desierto”, el porqué del racismo en la política, las numerosas matanzas en comunidades indígenas, el origen del movimiento obrero argentino, entre tantos otros temas. Como se suele decir, a estos funcionarios les salió el tiro por la culata.

Lo que hizo Bayer con sus andares es como el dibujo de Rep que ilustra este texto, un jardín hermoso que seguirá siendo regado por quienes aprendieron de sus ideas, no hace falta aclarar que la memoria nunca se marcha, que no es un monumento -por más que esto sirva para simbolizarla- que su ejercicio fortalece la identidad, algo que se cultiva en forma permanente, porque siempre habrá alguien que aporte un poco de discernimiento para que las ideas busquen representar las condiciones y los desarrollos de un mundo más equilibrado. Es lo que sucede con las verdades cuando se las aborda con criterio ético, con compromiso social, terminan representando una alternativa para las demandas más elementales, por eso mismo, que bueno que ahora se vuelve a sumar aquel que nunca se fue, nuevamente Bayer tiene otros brazos para sostener lo creado, la esperanza vuelve al ruedo…

La historia dirá que, en la Patagonia de los años 20, las huelgas de los trabajadores rurales fueron reprimidas por el ejército nacional, con un trágico saldo de más de mil quinientos trabajadores asesinados. Bayer supo registrar lo ocurrido en su libro “Los vengadores de la Patagonia trágica” (conocido luego como La Patagonia rebelde), y que luego el director Héctor Olivera estrenó una recordada versión cinematográfica en 1974, en donde Bayer aportó el guion junto con el mismo Olivera y Fernando Ayala. Era simbólico lo que expresaba el monumento que acaban de derribar los actuales funcionarios: “Usted está ingresando a la tierra de la Patagonia Rebelde”.

Cuando la pala mecánica de Vialidad Nacional tiró abajo el homenaje a Osvaldo Bayer -un retroceso a tiempos que creíamos superado- algo parecido a la vergüenza y la incredulidad se instaló en buena parte de la conciencia social, y es que por hechos como este estamos siendo observados en el mundo, una imagen tan insensata como cuando se quemaron libros en la dictadura, algo de lo que pensábamos no íbamos a volver a presenciar, pero vuelve a suceder, y eso nos obliga a reflexionar, una vez más, contra la barbarie.

Este concepto me hizo acordar unas palabras que pronunció Pedro López López, profesor en la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid, en noviembre de 2016, en ocasión de una conferencia sobre derechos humanos y bibliotecas brindada en el Instituto Superior de Formación Docente N° 35 de Montegrande:

“Una democracia formada por una masa amorfa de consumidores compulsivos que aceptan acríticamente un modelo comunicativo (especialmente en lo que se refiere a la televisión) y de consumo absolutamente alienantes, que no participan en la colectividad, que son indiferentes a la injusticia social, es solamente la cáscara de una democracia. La democracia se protege fortaleciendo la ciudadanía, y esto sólo – o principalmente- puede hacerse a través de la educación. Pero no sirve cualquier tipo de educación. Conseguir un alto nivel cultural no protege contra la barbarie, como demostró la Alemania de los años treinta y cuarenta, el país más adelantado de su época, tanto cultural como científica y tecnológicamente. El nazismo, barbarie en estado puro, tuvo dirigentes con exquisito nivel cultural. Podemos decir, con Voltaire, que la civilización no suprime la barbarie, sino que la perfecciona. Como decía Soledad Gallego-Díaz en una columna publicada en el diario El País “Desde entonces, como escribió George Steiner, ‘sabemos que los hombres pueden leer a Goethe o a Rilke por la tarde, interpretar a Bach y a Schubert por la noche, e ir a la mañana siguiente a su trabajo diario en un campo de concentración’. La cultura, toda la cultura europea, no fue capaz de protegernos de la barbarie y desde entonces todos sabemos también que, como escribió otro sabio alemán, T.W. Adorno, la única cultura verdadera es la que alienta la crítica, la que alimenta la ciudadanía, la capacidad de resistencia frente a la inhumanidad y sus dogmas... Desde Auschwitz todos deberíamos saber que lo que importa es mantener engrasados los mecanismos que permiten el libre conocimiento de los hechos frente a la propaganda... El conocimiento de los hechos y la capacidad crítica son los diques de la barbarie”.

El agravante de lo que señala Pedro, más allá de pertenecer a otro contexto geográfico y temporal, es que, en el caso ocurrido en Santa Cruz, ni siquiera estamos observando un alto nivel cultural, sino más bien, todo lo contrario. La historia debería servir para alertar sobre estos hechos, para tratar de superarlos, para aprender de los errores y desde allí construir valores ciudadanos en los cuales podamos reconocernos.

A modo de epílogo, sirve como ilustración una reflexión de carácter premonitoria que hace años hizo Carlos Busqued, un destacado escritor argentino, fallecido en 2021 a la edad de 50 años, considerado por muchos críticos como una de las voces más originales de la literatura argentina del siglo XX. Mencionando sobre la ideología de derecha, llegó a decir que en la ultraderecha había algo parecido a lo que siente alguien de izquierda, que es un mundo hacia el que uno quisiera ir, pero que lo que hay en la ultraderecha es mucha gente lastimada, y ofreció como ejemplo el nazismo, Busqued dijo que si aquellas personas hubieran sido criadas con amor, el nazismo no existiría, que básicamente el nazismo es gente destruida buscando venganza, buscando una compensación, y además, necesitada de sentirse mejor que el otro.

Salvando las distancias, vaya coincidencia con estos tiempos que nos aquejan.

Fuentes consultadas:

La Patagonia Rebelde / Osvaldo Bayer. Buenos Aires: Hyspamerica, 1985. (Biblioteca Argentina de Historia y Política).

¿Reconocimiento social sin compromiso social? / Pedro López López. Artículo publicado en Educación y Biblioteca, nº 176, marzo/abril 2010.

Entrevista a Carlos Busqued. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=D3jYzDYBF5E

Nota: la imagen, realizada por el dibujante Rep, es el afiche del documental Awka Liwen ("Rebelde amanecer" en mapuche) film con guión y libro cinematográfico de Osvaldo Bayer, realizado por Mariano Aiello y Kristina Hille. 

lunes, 24 de marzo de 2025

El legado presente de las lenguas originarias


A contramano de estos tiempos que nos tocan presenciar, en un contexto nacional donde se recortan derechos, Punta Querandí sigue adelante con una política lingüística pionera en el país, con anclaje en las culturas originarias, en este caso apoyando un hecho infrecuente en nuestra sociedad: continuar con los cursos de lenguas originarias, en total 8 propuestas de carácter gratuito que desde 25 de marzo de 2025 se realizarán por intermedio de representantes del Municipio de Tigre, y autoridades de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar.

Cabe recordar que la lucha de Punta Querandí siempre estuvo encuadrada en el movimiento indígena, realidad que se consolidó -en una asamblea realizada en noviembre de 2020- con la formalización de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar como organización representativa de las comunidades indígenas, con el objetivo de potenciar las innumerables demandas de los pueblos originarios, del cual resultó la articulación de petitorios presentados en los Municipios de Tigre y Escobar, zona norte del área metropolitana de la provincia de Buenos Aires.

Como indican en el sitio Web de Punta Querandí en el primer cuatrimestre de 2025 se agregan dos nuevas propuestas para profundizar los aprendizajes. Quechua y Guaraní tendrán niveles 1, 2 y 3, una necesidad planteada por la masiva participación de estudiantes, mientras que continúan los cursos de Qom y Moqoit, todos con participación de destacados docentes

Hace tiempo que Punta Querandí representa un faro de resistencia dentro de la cultura Argentina, con su abnegación y compromiso transformaron un predio destinado a la explotación inmobiliaria en un centro vivo de cultura originaria, con múltiples actividades y tareas colaborativas, por tal motivo, que en este 24 de marzo tengamos presente, por lo que aún significa en nuestro país la memoria, la verdad y la justicia, que la mejor respuesta ante los atropellos cotidianos, sigue siendo la educación, la cultura y el bien común, y sobre todo, generar un espacio que pueda seguir ofreciendo conocimiento, sabiduría, información, de la manera más coherente y razonable, para que la ignorancia y el desprecio vayan perdiendo terreno en la conciencia de nuestros ciudadanos.

Se trata de no seguir negando nuestra identidad como pueblo, entender que, si reconocemos nuestras matrices culturales históricas, podremos tener conciencia de nuestra fortaleza como sociedad. De algún modo, estos cursos de lenguas originarias nos muestran que esa idea es posible, porque siempre la educación, si se la cultiva con sentido de pertenencia, termina siendo la más integradora de las respuestas.

Fuentes consultadas:

Las lenguas originarias suman fuerza en Tigre: 8 cursos gratuitos desde el 25 de marzo

https://puntaquerandi.com/2025/03/07/las-lenguas-originarias-suman-fuerza-8-cursos-gratuitos-desde-el-25-de-marzo/

Lanzamiento de los cursos de lenguas originarias de Tigre

https://puntaquerandi.com/2025/03/20/lanzamiento-de-los-cursos-de-lenguas-originarias-de-tigre/

Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar

https://puntaquerandi.com/union-de-pueblos-originarios-de-tigre-y-escobar/

Instagram - Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar

https://www.instagram.com/union.tigre.escobar/