Espacio que pretende resguardar voces, experiencias y conocimientos desde el rol
social del bibliotecario. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural
intangible conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas, semblanzas,
historias de vida. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.
Mostrando entradas con la etiqueta Pachamama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pachamama. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de agosto de 2026

Los andares de Carlos y Alfredo

Hay muchos puntos en común entre los andares de Alfredo Mires Ortiz y Carlos Martínez Sarasola, lo que ellos representaron dejó una huella que quienes estuvieron cerca intentaron continuar. De alguna manera, simbolizaron unos versos que alguna vez entonó Atahualpa Yupanqui en una canción: “de tanto dir y venir abrí mi huella en el campo, para el que después anduvo, ya fue camino liviano". Es por eso que resulta alentador saber que las Bibliotecas Rurales de Cajamarca continuaron el sendero que iluminó Alfredo con cada recorrido comunitario, con cada palabra que los paisanos esperaban escuchar.

En este caso, se celebra la edición de un nuevo libro de esta red comunitaria: El barril mágico de la serie El domador de cuentos de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca. Se trata de un libro que reúne diez textos de tradición oral de diferentes partes del mundo, contiene cuentos de autores conocidos como Charles Perrault o los hermanos Grimm, pero también lleva al lector al mundo árabe, francés, inglés y hasta la China con escritos no tan conocidos que los comuneros buscan socializar.

Esta publicación coincidió con la celebración de un nuevo aniversario de este soberbio emprendimiento colectivo, el pasado 31 de marzo, y no refleja otra cosa que la coherencia por dar lugar al pensamiento crítico y la expresión literaria.

Porque allí donde estuvo Alfredo quedó en evidencia que, en ocasiones, la lectura es una aventura que vale la pena transitar, como una ofrenda de lo que significa dinamizar el conocimiento.

Porque allí donde estuvo Carlos la memoria de los pueblos originarios encontró un modo de resignificar la identidad de una cultura en permanente movimiento.

Porque a través de ellos, la causa indígena encontró sentidos que permitieron empoderar a los que siempre estuvieron silenciados.

Porque de esa memoria seguimos creyendo que vale la pena no olvidar.

En este día en que se celebra la Pachamama, vayan estos versos del gran Alfredo, publicado en Romance de la montaña:

El camino

Entraré hasta el corazón
de la penumbra
para encontrar la luz
mientras te nombre.
(…)

Volveré a ser de verdad
hecho de estrellas,
de aquel viento que llegó
de dentro y fuera.

Y por fin entenderé
por qué camino
el andar que viene andando
mi destino.



Textos consultados de las Bibliotecas Rurales de Cajamarca:

El barril mágico

https://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/2026/05/el-barril-magico.html

El camino

https://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/2026/08/el-camino.html

martes, 1 de agosto de 2023

La Pachamama, tiempo y espacio

En estos tiempos tan inciertos, cobra sentido recuperar un modo de entendimiento, que busca equilibrar el permanente desbalanceo de los valores sociales y culturales de cada comunidad, recobrar la importancia de lo que significa el tiempo y el espacio en esa relación concebida por los pueblos del mundo andino, desde las antiguas tradiciones que aún hoy prevalecen.

Es una consecuencia de este desequilibrio el actual escenario de guerras entre países, de los efectos irreversibles del cambio climático, del desarrollo acrítico de la inteligencia artificial, del desprecio y autoritarismo de algunos dirigentes políticos que impiden la libre expresión de sus conciudadanos, un ejercicio democrático básico que corre riesgo de perderse. 

Cuidar la Pachamama es cultivar lo único que nos sostiene, siempre es bueno recordarnos eso, se trata de pequeños actos que nos permiten continuar el camino, y que en ese devenir, plagado de verdades y conocimientos, podamos recordarnos el aprendizaje que implica la observación atenta de la naturaleza, porque siempre están ahí las respuestas más simples, de todo aquello que no merece ser olvidado.

Comparto nota del Orejiverde sobre esta simbólica fecha:

Comienza el tiempo de la Pachamama: http://elorejiverde.com/buen-vivir/6760-comienza-el-tiempo-de-la-pachamama

domingo, 1 de agosto de 2021

La necesaria ceremonia de la Pachamama

Si analizamos el contexto de pandemia que estamos atravesando como sociedad, no podemos dejar de observar la necesidad de un equilibrio en este desbalanceado mundo en el que intentamos un sentido de coexistencia.

En dicho territorio, donde todo es arborescencia, multiplicidad, heterogeneidad, se encuentran una serie de conceptos que alguna vez fueron pronunciados por Carlos Martínez Sarasola, al estudiar a los paisanos desde los recónditos de la historia. El gran antropólogo mencionó concepciones básicas, cultivadas durante siglos por los pueblos originarios: equilibrio, reciprocidad, circularidad, entendimiento, representatividad, totalidad, sacralidad, completitud, identidad.

No basta con el acto comunitario que consiste en dar un alimento a la Pacha, es preciso un cambio de conciencia, que muchas comunidades ya vienen trabajando desde hace tiempo.

Es necesario hacer una lectura de todo esto que está ocurriendo, donde queda en evidencia la noción de lo que significa convivir con un contexto absolutamente desfavorable, pero que requiere de numerosos entendimientos que permitan equilibrar el plano social en el cual estamos insertos.

La sabiduría ancestral de los pueblos originarios aún sigue presente entre nosotros, a pesar de la invisibilidad, indiferencia y olvido con que históricamente fueron desplazados del imaginario social de lo que representa la identidad nacional, queda en nosotros darnos cuenta, porque en esta desventura que el aislamiento provocó, necesitamos más que nunca, que esos silencios sean convocados, que podamos escuchar lo que siempre supieron, que nos sirva de algo lo mucho que perdimos.

Fuente:

El lenguaje de los dioses, arte, chamanismo y cosmovisión indígena / Ana María Llamazares y Carlos Martínez Sarasola. Buenos Aires: Biblos, 2004.

Nota: la imagen pertenece al sitio Web Pixabay.

sábado, 1 de agosto de 2020

Pachamama



Los tiempos se cumplen, amparados en los ciclos que la naturaleza ofrece, como un manto que todo lo cubre, cada vez que llega el primer día de agosto, las comunidades indígenas se preparan para agradecer por lo recibido.

Para los paisanos, Pacha es un término quechua y aymara que significa: cosmos, tiempo, espacio, mundo, universo. Tal como lo refiere Amalia Vargas, perteneciente a la Comunidad Lajas Salitre Quechua, de la Nación Chicha, “habitualmente se relaciona la palabra compuesta Pachamama como "Madre tierra" desde el español, pero tiene un sentido más amplio y complejo, abarca la totalidad del tiempo y del espacio universal. Ella es la Gran Madre originaria de la Tierra, que controla las potencias de la naturaleza. Es la esencia femenina dadora de vida”.

Como madre de esos tiempos y de esos espacios, la Pachamama representa de algún modo una entidad orgánica, que equilibra los permanentes desbalanceos que la sociedad provoca, estableciendo un vínculo basado en la reciprocidad, la fecundidad y la fertilidad, un ritual que nos recuerda lo efímeros que somos y lo perdurable que es la naturaleza en todo su contexto.

Las prácticas y las ceremonias fueron manteniendo un espíritu común a todas las culturas originarias, existen diversas costumbres en este sentido, siempre bajo un sentimiento de sacralidad, que es acompañado con agradecimientos e invocaciones a la Madre Tierra.

En este escenario surge un concepto que las culturas andinas conocen como ayni, para la corresponsal del Orejiverde, tiene relación con lo que se da y lo que se recibe, donde cada acto condiciona la interacción de esas fuerzas que generan vida, es por eso que las abuelas y abuelos valoran el agradecer, por todo lo que es ofrecido bajo nuestros pies, porque saber agradecer es también saber recibir, es también poder dar, se trata de un entendimiento que es posible advertir en las semillas que se arrojan a los sembradíos, en los ríos donde todo fluye en armonía, en la energía del sol y la divinidad femenina de la luna.

Es para evaluar, en tiempos de pandemia, todo lo que puede enseñarnos este modo de comprensión, se trata de una ceremonia que, por algún motivo, ha podido perpetuarse en la memoria de los pueblos, cultivada desde los antiguos, el simple acto de dar y recoger un alimento, no cometamos el error de perder ese legado.

Fuente: Amalia N Vargas, PukioSonqo - El Orejiverde

domingo, 25 de enero de 2015

Evo...


Desde este espacio de trabajo quiero unirme al sincero deseo expresado por el equipo de El Orejiverde, con respecto a las elecciones realizadas en octubre de 2014 en el Estado Plurinacional de Bolivia, donde el pueblo ha confiado una vez más en su presidente Evo Morales, quien de este modo, y en una ceremonia reciente, ha empezado su tercer mandato consecutivo con dos días de fiesta. 

Es realmente significativo observar al líder boliviano un líder espiritual, social, político, cultural, que representa la concepción de una verdadera democracia para América Latina– caminando entre sus paisanos en Tiwanaku, respetando los usos y costumbres de los pueblos indígenas andinos. Allí, en el templo de Kalasasaya, ante la Puerta del Sol, el presidente recibió dos bastones de mando de manos de amawtas, guías espirituales de la cultura inca, quienes fueron los encargados de organizar la ceremonia a la que asistieron varios jefes de Estado. Morales inició su jornada caminando desde la Pirámide de Akapana hasta el legendario templo "de las piedras paradas", acompañado por unos 500 ponchos rojos, conocidos como su guardia indígena. Luego recibió una limpieza realizada por los amautas, entre ellos Wilfredo Murga, quien aseguró que la ceremonia tiene como objetivo garantizar una gestión óptima del líder aymara, cuyo tercer mandato finaliza en el 2020.

En la pirámide de Akapana Evo realizó una ofrenda a la Pachamama, con dulces naturales, alcohol y hojas de coca, mientras los sabios indígenas pidieron por sabiduría, humildad y conocimiento, luego se cubrió con un chu’ku, ancestral gorra en cuya frente lleva una pieza de oro con el rostro de Wiracocha. Fue ataviado con un unku, prenda hecha de lana de vicuña, en cuyo pecho repetía la cara de la deidad, también impresa en oro, y caminó hacia su gente, entre su gente, legítimo guía de su cultura.

Un nuevo tiempo ha comenzado en el hermano Estado Plurinacional de Bolivia, que sea con bienaventuranza, para dicha de los amigos bolivianos.

Jallalla!

viernes, 1 de agosto de 2014

La pachamama...


Madre nuestra que estás en la tierra

En los pueblos de los andes, la madre tierra, la Pachamama, celebra hoy su fiesta grande.
Bailan y cantan sus hijos, en esta jornada inacabable, y van convidando a la tierra un bocado de cada uno de los manjares de maíz y un sorbito de cada uno de los tragos fuertes que les mojan la alegría.
Y al final, le piden perdón por tanto daño, tierra saqueada, tierra envenenada, y le suplican que no los castigue con terremotos, heladas, sequías, inundaciones y otras furias.
Ésta es la fe más antigua de las Américas.
Así saludan a la madre, en Chiapas, los mayas tojolabales:

Vos nos das frijoles,
que bien sabrosos son
con chile, con tortilla.
Maíz nos das, y buen café.
Madre querida,
cuidanos bien, bien.
Y que jamás se nos ocurra
venderte a vos.

Ella no habita el Cielo. Vive en las profundidades del mundo, y allí nos espera: la tierra que nos da de comer es la tierra que nos comerá.

                                                                       De Los hijos de los días, Eduardo Galeano.

El primero  de Agosto se celebra en el mundo andino el día de La Gran Diosa originaria de la Tierra, La Pacha, que tal como lo expresa Carlos Martínez Sarasola, es un concepto amplio que abarca la totalidad del espacio y el tiempo.

Dicen los paisanos “ella es la que nos da, sobre ella andamos, nos da los sembríos, nos da de comer,  ella está esperando que le den de comer, que le den de beber

Es costumbre entre los kollas, cuando salen al campo, ofrecer coca y alcohol a la pacha, es muy significativa la ceremonia que desde el origen de los tiempos se celebra en los poblados indígenas y rurales, la llamada Corpachada de agosto (dar de comer), un rito consagratorio que consiste en cavar un agujero profundo y ofrecer bebidas y alimentos, entre ellos coba, alcohol, chicha y la tistincha, acto que es acompañado por rezos e invocaciones a la diosa, donde es frecuente dejar ofrendas en las apachetas (monumentos indígenas que consisten en montículos de piedras colocadas en forma cónica unas sobre otras). Luego cierran con tierra y empiezan la "copleada" donde los paisanos bailan y cantan. También es costumbre beber un trago de caña con ruda, para conservar la salud, atraer la suerte y alejar los maleficios”.

Esta divinidad, de origen incaico, integraba -junto a Inti (Rey Sol) y a la Mama Illa o Quilla (Luna)- la trinidad astrológica venerada por los calchaquíes.
La Pachamama es la verdadera fuerza germinadora de la naturaleza.

Nota: la imagen pertenece al sitio web de la red social facebook de El Orejiverde