Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

sábado, 23 de julio de 2016

El incesante aporte educativo del grupo qom Chelaalapi


Esta nota publicada en El Orejiverde me hizo pensar mucho sobre el sentido de las profesiones, hay varias instancias que resultan clave en la vida de un profesional, una de ellas, que cobra hondo significado conforme sucede el tiempo, es el traspaso del “testimonio” al discípulo que viene detrás, eso ocurre en un momento determinado. Lo vemos en el criterio ético del docente cuando confía en algunos alumnos la posibilidad de continuar la misma senda educativa, lo apreciamos en el bibliotecario que cumple su servicio luego de toda una vida, anhelando que los libros “estén en otras manos”, instruyendo al que acaba de ingresar para que siga su eterno recorrido, lo percibimos en el investigador que confía sus apuntes a un colega que recién empieza, cuando el cansancio lo lleva a declinar en favor de otras inquietudes reflexivas.

Es lo que hace que la incesante rueda siga girando, que el camino se continúe desasnando, abriendo nuevas posibilidades, nuevos destinos, nuevas construcciones.

Otra instancia relevante es cuando los profesionales deciden, paralelamente al desarrollo de sus profesiones, enseñar a quienes quieran lo que saben: cursos, talleres, cátedras, foros, encuentros, conferencias, y tantos otros espacios donde volcar lo que aprendieron, mientras avanzan en otras teorías, en nuevos aprendizajes.

Algo de todo eso lo acabo de comprobar en el grupo musical qom Chelaalapi, que incorporan a su arte el aporte de la enseñanza cultural en escuelas y comunidades, allí donde van, enseñan la lengua, enseñan el canto de los antiguos, enseñan la fabricación del mítico n'viqué, le otorgan al concepto una noción tanto académica como museística, un carácter reflexivo y a la vez comunicativo, valorativo, participativo, colaborativo.

Hoy son noticia por un proyecto de enseñanza en escuelas públicas denominado “Los Zorzales van a las escuelas”, pero su reconocimiento viene sosteniéndose desde el permanente boca a boca de los paisanos. Quienes frecuentan comunidades pueden dar fe de este fenómeno (entre ellos los integrantes pertenecientes al Centro Comunitario Daviaxaiqui de Derqui) porque los han visto llegar y forjar sus propias construcciones culturales. Uno de los últimos casos es el que recientemente difundió El Orejiverde luego de consultar fuentes de diarios chaqueños, el encuentro celebrado en la Escuela de Educación Primaria nº 666 Antonia Panieri de Riu, ubicada en el Barrio 12 Viviendas Villa Oro, de Fontana, Chaco. Allí, dos de los integrantes del grupo, Erminda Martínez y Claudio Largo, enseñaron a los estudiantes de quinto y sexto grado sobre danzas originarias, mientras que los músicos Omar Toledo, Claudio Largo y Elvio Mansilla ofrecieron clases de música originaria qom, incluyendo una versión en lengua qom del Himno Nacional Argentino.

Lo interesante de esta propuesta es que suelen utilizar narraciones de leyendas originarias que vinculan con las canciones, contando en muchos casos historias de las familias qom.
Hace años, el libro viviente Mauricio Maidana comentó en la Biblioteca Qomllalaqpi de Derqui que los Chelaalapi eran uno de los pocos grupos que tocaban el n’viqué (violín de lata qom) y que enseñaban sobre la cultura de los ancestros, incluyendo la construcción de los artefactos, decía Mauricio “en el Chaco los Chelaalapi mantienen la música, mantienen el violín de los tobas, con lata. Yo nunca vi con madera, sino con lata, y calabaza

Y entre los qom se sabe que el violín n’viqué es tan representativo de la cultura como el algarrobo o el pi'oxonaq, es parte de su identidad, los Chelaalapi lo saben y lo enseñan en las escuelas, manteniendo vivo un patrimonio de siglos.


El museo qom de los zorzales

Otra particularidad de este reconocido grupo musical es que también cuentan con un museo qom bajo el mismo nombre del grupo, funciona en el Centro Cultural Leopoldo Marechal (calle Pellegrini 272), en donde suelen ofrecer diversos talleres, entre ellos el de pintura sobre cajitas de madera, relativos a la temática de la cosmovisión indígena, o el de cocina autóctona tradicional, enseñando comidas del pueblo guaraní.

El Museo Qom Chelaalapí fue inaugurado el 17 de mayo de 2014, cuenta con objetos que retratan la cosmovisión indígena Qom y artesanías de los tres pueblos que habitan el Chaco: Wichi, Moqoit y Qom; así como historias del Coro contadas en fotografías, plaquetas, reconocimientos a nivel provincial y nacional, historias y significados de cada instrumento.

Se trata de una agrupación que trasciende la música, fortaleciendo con su accionar la identidad de los paisanos.

Fuente:

Diario Chaco:



Coro Qom Chelaalapi. Página Facebook:

Documento oral sobre el violín n’viqué:

El Orejiverde.

Nota: la imagen pertenece al sitio Territorio Cultural:
http://www.territoriocultural.com/2015/03/concierto-del-coro-qom-chelaalapi-por-su-53o-aniversario/

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