Espacio que pretende resguardar voces y conocimientos desde el abordaje de la
bibliotecología. Documentación de archivos orales sobre el patrimonio cultural intangible
conservado en la memoria de los libros vivientes. Entrevistas a bibliotecarios sobre el rol social
de la profesión. Reflexiones en torno a la bibliotecología indígena y comunitaria.

lunes, 14 de marzo de 2016

Shailili Zamora Aray , la primer bibliotecaria indígena...


Recientemente se dio a conocer la feliz noticia de una egresada en bibliotecología en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Se trata de Shailili Zamora, oriunda de Puerto Ordaz, Venezuela, quien a los 11 años vino a vivir a Puerto Tirol, provincia del Chaco. Este título honra sus orígenes, mezcla de la etnia kariña de Venezuela y la etnia wichí del Chaco, por parte de su madre y su padre respectivamente, según la información de Extensión Universitaria. No conforme con su título, Shailili planea recibirse a fin de año de Archivóloga, así como también continuar con la Licenciatura en Ciencias de la Información.

Shailili es además la primera egresada del programa Pueblos Indígenas de la UNNE, que fue puesto en marcha cinco años atrás por esa Universidad, con el objetivo de promover la inclusión de estudiantes de las etnias qom, wichi y moqoit. “Nací en Venezuela, mi mamá es venezolana y mi padre es argentino, wichi, de Salta. Decidimos venir acá porque le ofrecieron trabajo a mi papá, entonces nos mudamos por acá”.

Al mismo tiempo que estudiaba, la joven wichi trabajó en el Centro de Documentación Indígena en el marco del programa Pueblos Indígenas del Instituto de Cultura del Chaco, que dirige el historiador qom Juan Chico, donde continúa desempeñándose recopilando información sobre los pueblos indígenas de la zona y de América Latina.
Este trabajo paralelo implica un valioso conocimiento por la variedad de información especializada sobre culturas originarias que allí se realizan. Shailili Zamora Aray se convirtió en un ejemplo a seguir para muchos integrantes de su comunidad, que ahora se sienten estimulados para continuar con sus estudios universitarios.

Bibliotecas indígenas sin bibliotecarios indígenas...

Recién en el año 2000 un movimiento generado por bibliotecarios latinoamericanos organizaba en México un Congreso que recogía una serie de investigaciones, trabajos de campo y experiencias diversas en comunidades indígenas, punta de lanza de sucesivos encuentros que discutirían la compleja realidad de los servicios bibliotecarios en comunidades pertenecientes a pueblos originarios. Entre las conclusiones de aquel evento se prestó especial interés a los modelos de formación para bibliotecarios indígenas, donde según los especialistas era “deseable que quien atienda a estos grupos sea preferentemente originario de la etnia, que sea bilingüe (lengua materna y lengua franca, en este caso el español), con formación teórica en ciencias sociales, antropológicas, lingüísticas y bibliotecológicas. Un conjunto de conocimientos, aptitudes, habilidades y actitudes que lo ubiquen como nexo entre dos culturas y que le permitan reconocer y valorar la cultura propia manejando diferentes tipos de soportes”.

Si nos tenemos que remitir exclusivamente a la existencia de bibliotecarios indígenas en Argentina, basta considerar las diversas experiencias de bibliotecas indígenas para contrastar que efectivamente no hay registro de bibliotecarios pertenecientes a etnias locales. Haciendo un breve recorrido encontramos la biblioteca del CIFMA (Centro Integral Formación Modalidad Aborigen), creada en 1995 con la misión de formar docentes indígenas de las etnias tobas, wichí y mocoví. Su colección, especializada en Educación Intercultural Bilingüe, ha contado con el servicio de bibliotecarios escolares pero no indígenas.

La Biblioteca Qomlaqtaq, que se inicia en Rosario desde el año 2004, cuenta con documentos orales y escritos en lengua qom, proyecto que fue llevado adelante por un grupo de trabajo coordinado por la antropóloga Marcela Valdata, en donde colaboran jóvenes de la comunidad qom (ubicada en el Barrio Roullion). Actualmente son responsables de la biblioteca Andrés Honeri (moqoit) que es estudiante de antropología, y Agustín Lopez (qom) pròximo a graduarse como Analista de Sistemas, además de contar con la valiosa ayuda de Ruperta Pérez, lingüista qom.

En junio de 2007 se inauguró en la la localidad Fishcüg Menuco del partido de General Roca (Río Negro), la “Biblioteca Mapuche y Pueblos Originarios Ñimi Quimün” (en mapuche zungún “pensamiento revalorizado”), un centro de documentación que trabaja en vinculación con la biblioteca “Ernesto Sábato” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue, en el sur del pais, donde colaboran y participan miembros de la comunidad indígena “Elel Quimun”. El responsable a cargo es el profesor mapuche Lucas Curapil, linguista y docente en cultura mapuche, contando en su momento con la colaboración de una licenciada en Bibliotecología no indígena.

A principios de 2009 se crea en Buenos Aires la Biblioteca Qomllalaqpi: Noýec Tounaxaqui (Hijos de la gente: casa de la Memoria), ubicada dentro del Centro Comunitario Daviaxaiqui, Derqui, quienes allí colaboran son artesanos y lingüistas qom, con el apoyo de un bibliotecario no indígena desde 2009 hasta 2012.

Posteriormente la Biblioteca Indígena Sisa Jan Inakt' tiri” (“Flor inquieta” en quechua), que nace en Jujuy en abril de 2010, cuenta con la colaboración de escritores kollas y locutores radiales, pero sin bibliotecarios.

Cabe agregar que paralelamente a estos espacios de la memoria recién a partir de 2004 empezarían las publicaciones de artículos y trabajos de campo realizados en comunidades chaqueñas y bonaerenses por parte de bibliotecarios graduados no indígenas.

“No pensaba ser la primera”

Es la reflexión de Shailili, que a los 27 años rindió la última materia de la carrera de Licenciatura en Bibliotecología. “Aunque cuesta un poco adaptarse a la vida universitaria realmente vale la pena y lo podemos hacer. Aunque lleva un tiempo, es posible, nosotros podemos”, afirmó en declaraciones radiales. 

La primera graduada de los pueblos indígenas de la UNNE confiesa que “con la carrera me decidí porque era un tiempo corto, para la tecnicatura son tres años. Pero, después, en el cursillo de orientación nos hablaron sobre la licenciatura y lo que es la investigación, entonces me interesó también”, reconoce.

Cuándo se la consulta sobre cómo se siente al convertirse en la primera egresada de la UNNE perteneciente a los pueblos indígenas, aclara que “no lo pensaba así pero después me lo fueron repitiendo mucho. No pensaba ser la primera tampoco, ahora que ha pasado todo me toca estar aquí”.


Queda mucho por hacer, pero seguramente será muy valioso considerar la visión de Shailili con respecto a la idea de brindar servicios bibliotecarios a las comunidades wichi, qom y moqoit. Ojalá que desde la bibliotecología podamos compartir futuras experiencias e intercambiar opiniones, y que sobre todo esta mujer pueda brindar un servicio idóneo y representativo a su comunidad. Enhorabuena.

Fuente: El Orejiverde

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