sábado, 16 de mayo de 2026

El dilema de la IA y el error como respuesta

Desde hace tiempo que no deja de sorprenderme la proliferación de cursos, talleres y eventos relacionados con la Inteligencia Artificial (IA) en el contexto de las unidades de información (bibliotecas, archivos, centros de documentación, museos, entre otros), entendiendo hasta cierto punto lo que significa utilizar la herramienta sin caer en la dependencia y anulación de las propias capacidades cognitivas, una cosa es usar la IA para configurar datos de un Excel y otra muy distinta que la IA piense por nosotros para encontrar respuestas a los problemas. Recientemente tuve conocimiento de una interesante reflexión del periodista Cristian Campos, cuyo contenido se puede ver en la Web, tiene relación con una serie de propuestas artísticas que van en contra de la IA, utilizando un recurso que las máquinas no pueden implementar, que es ni más ni menos que la consideración del error en la creación de contenido. Es un hecho que la IA genera perfección desde la irrealidad, en donde el concepto de valor queda cuestionado en parte por el bajo costo que implica utilizar la herramienta, lo que el periodista advierte es que desde hace un tiempo las máquinas nos ganan por aburrimiento, idiotizando a través del entretenimiento, lo que en algún punto nos deja vacíos ante la irremediable y progresiva ausencia de la creatividad humana, pero el foco al que dedica su atención el autor es que hay algo que la IA no sabe hacer, y es equivocarse… 

La artificialidad implica reducir el acceso de contenidos a un conjunto mínimo de referencias, donde las “creaciones” se limitan a una serie de productos que no habilitan en el oyente la posibilidad de advertir la arborescencia y complejidad de una composición. Todo es llano y predecible. Ante ese cuadro, la variable antagónica es precisamente mostrar lo imperfecto, lo irregular, que se vean las vetas de la madera y no una superficie lisa y homogénea, una creación que para plantear diferencias requiere el error del alma humana, así sea una pintura, una fotografía, un poema o una artesanía, si es humano es real, y el resultado compete a las características propias de los seres biológicos, con sus rasgos analíticos, emocionales y espirituales. 

Me pareció excelente este ejemplo que comparte Campos, porque sirve para pensar el contexto en el que estamos situados, ocurrió en el siglo XIX, más precisamente en el año 1839, cuando el francés Louis Jacques Mandé Daguerre presentó el primer procedimiento fotográfico comercial de la historia, que consistía en una imagen obtenida sobre una placa metálica pulida recubierta de plata, revelada químicamente y fijada para su conservación, no había en ese proceso negativos ni copias simples, lo que significaba que cada imagen era una pieza original e irrepetible. A esa materialidad de la imagen se la conoció como daguerrotipo, lo que generó cierto pánico entre los pintores al saber que, a partir de ese momento, una máquina reproducía la realidad en modo perfecto, con lo cual lo que a un pintor le llevaba semanas reproducir, esa máquina lo hacía en minutos, fue un invento que oscureció en aquel entonces el horizonte de los artistas, pero los pintores no se rindieron, hicieron algo mucho más inteligente: abandonaron la realidad.

Como la representación perfecta de la realidad se había devaluado porque ahora era automática, los artistas se refugiaron en la subjetividad, así nació el impresionismo, el cubismo, el expresionismo, el surrealismo, diferentes formas de "deformar" la realidad, de mostrar lo abstracto, lo caótico, lo extraño, fue la auténtica respuesta humana a la cámara de fotos, una forma de decir que esa expresión era única, imposible de replicar por una máquina, porque allí estaban las distorsiones, la creatividad, incluso el error, como forma genuina de expresión e intervención artística, el arte se tornó más humano cuando dejó de intentar hacer una copia perfecta de la naturaleza, de hecho las vanguardias terminaron siendo una respuesta humana a la aparición de una máquina que intentaba sustituir el esfuerzo creativo de las personas. 

Para Cristian Campos, la IA es un espejo retrovisor, modelos que son entrenados con lo que ya existe, y lo que ya existe es el resultado de años de algoritmos optimizados para el consumo masivo, donde el mecanismo es simple, la IA genera contenido basado en lo genérico y la sociedad consume ese contenido lo que a su vez alimenta la siguiente generación de la IA que se vuelve invariablemente más genérica ¿eso adónde nos llevaría? pensemos en lo que se anula como percepción, como creación, como diferencia, como innovación, y el resultado, en el corto plazo, es un desierto estético total y absoluto, donde todo es parecido, frívolo, banal, inexpresivo, comercial, asociando el producto a una idea de éxito que una buena parte de la sociedad consume de modo acrítico. 

Esto nos lleva al motivo por el cual el periodista abordó esta problemática, un video de un grupo de música, Angine de Poitrine, que se volvió variable en las redes sociales, se trata de algo que parece hecho a propósito en cuanto a la desconexión rítmica y las escalas utilizadas en las notas musicales, el sistema colapsa porque su música es impredecible, incluso irracional, algo así como una declaración de guerra contra la estandarización, pero acaso sin saberlo o sin proponérselo, la mera existencia de la propuesta terminó siendo un acto de resistencia. Es probable que, al cabo de un tiempo, si tomamos en cuenta esta experiencia musical, podamos decir que gracias a la IA el arte volvió a ser una opción genuina creada por artistas reales.

Podría ubicar en este contexto la música generada por el grupo Reynols de Argentina, una banda de culto absolutamente inclasificable, que rompe con los estándares de lo que se entiende por música, dando valor al sonido como modo de experimentación y creación artística, en donde incluso llegaron a editar -a modo de primer disco oficial- la publicación de un “disco sin disco” (titulado Gordura Vegetal Hidrogenada), ya que al abrir la caja del CD el usuario se encontraba con ilustraciones, una lista de temas y notas, pero ninguna canción para escuchar, en donde se indicaba que el disco como tal se había “desmaterializado” (el texto en el sobre interno decía “Este CD se desmaterializó hace 15 segundos”). Más allá de lo atípico del grupo, integrado por Alan Courtis, Roberto Conlazo y Miguel Tomasín, en la que buena parte de su producción fue editada en el exterior (su catálogo cuenta con más de 120 ediciones en sellos de Japón, Europa, Estados Unidos y Oceanía), la creatividad manifestada se encuentra en las antípodas de lo que la IA registra en cuanto a la comercialización y la composición musical. 

Sus contenidos son permanentemente centro de atención de discusiones filosóficas, musicales, artísticas y literarias, llegando incluso a distintas áreas dentro de la neurociencia y neurodiversidad, dada la condición de su cantante y baterista, Miguel Tomasín, quien tiene Síndrome de Down. Es para prestar atención lo que genera este cantante, que suele utilizar palabras inventadas, pero que ha logrado compartir un sentido único del entendimiento de la música, ya que, tal como lo afirma Courtis “para trabajar con Miguel necesitás manejar lo no-verbal y lo no-lógico”. Se trata de un músico que no ha seguido ninguna tradición y que simplemente fue seguido por los demás miembros de la banda, emprendiendo la “búsqueda de un estado de consciencia alternativo”. Las composiciones de Reynols, además de propiciar la creación de conceptos dentro del género noise (no-filosofía, entre otros), llevaron su experiencia sonora más allá de los límites conocidos de los géneros y las convenciones.

Si trasladamos este tema al campo de la literatura, sin tratarse exactamente del mismo problema, tenemos un libro del poeta Daniel Samoilovich en donde ofrece un modo de entender qué es el arte, la belleza, la verdad, pero tomando al error no como una falla que debe ser corregida, sino una oportunidad de descubrimiento y creación, el error como punto de partida para complejizar la producción artística, extendiendo el criterio no solo a los poemas sino también a las obras de arte, las teorías y corrientes artísticas clásicas y contemporáneas, lo que también termina siendo una respuesta auténticamente humana sobre las percepciones de la realidad, los desajustes, las incoherencias, las distracciones, donde lo inesperado -aquello que la IA no puede predecir- cobra forma y sentido. El crítico literario comparte una frase que considero relevante: “acaso todo error en un mundo sea un acierto en otro que apenas podemos pensar, un patito feo de una raza de cisnes fantásticos”.

Otro punto que me resulta relevante en ese aporte de Samoilovich es el universo donde conviven los bocetos, las notas y los diarios personales, que en ocasiones el paso del tiempo, a través de quienes investigan estas colecciones, los considera legibles como obras. Se discurre allí sobre lo “no terminado” lo apenas insinuado o esbozado, tanto en poesía como en las artes plásticas, y donde el foco está puesto en el error (ya que por algún motivo no fue publicado por su autor), bajo esa idea de lo imperfecto entendida como el devenir contrario de la perfección en el arte. En tal caso, resulta válido evaluar cómo, en la apariencia de dicho terreno irregular, las distracciones y los ensueños obran como palanca de nuevas técnicas e ideas, y de la creación de obras maravillosas. Entonces, en ese marco, tal como lo afirma Samoilovich, la heterogeneidad termina siendo la apuesta, en alegre contrapunto con la reincidencia. Fracasando una y otra vez en la representación, surge acaso un nuevo concepto de belleza, en todo caso son asombros que se repiten, y con los cuales el acto de vadear el cauce no implica abandono sino cultivo de variables que forman parte de lo no pensado del pensamiento.

Volviendo al testimonio de Campos, hay una lógica que subyace al problema que nos interpela, si nos damos cuenta que las máquinas hacen nuestro trabajo mejor que nosotros, no nos queda otra que volver a nuestra esencia: el libre albedrío, la capacidad de ser incomprensibles, irracionales, extraños, ya que la racionalidad es el terreno de la máquina, de lo digital, y nuestro terreno es la irracionalidad. Entonces, lo que los usuarios han visto en ese video reproducido por millones es humanidad en estado puro, una idea de lo irracional frente a la tiranía de la perfección racionalista, más bien es un trabajo ligado a la belleza, a la curiosidad, a la intuición, a la expresión, que nos hace enteramente humanos. La libertad creativa nace de la posibilidad de equivocarse, ahí para Campos tenemos una ventaja con respecto a la IA, ya que en ese mundo que nos obliga a ser perfectos, ser imperfectos termina siendo el único acto de rebeldía. 

Fuente consultada:

Campos, Cristina. Opinión. ¿Por qué millones de personas se han obsesionado con Angine de Poitrine?. El Español. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=cpiBHy0iX5Y

Reynols: Minecxiología / Reynols: editado por Gabriela De Mola, 1ª ed. Buenos Aires: Dobra Robota, 2022.

Samoilovich, Daniel. Estética del error: apuntes sobre arte y poesía. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2024.

jueves, 7 de mayo de 2026

Audiencia Pública para la protección de los glaciares

Como ya es de público conocimiento, las audiencias públicas por el proyecto de ley en revisión por el cual se modifica la Ley 26.639, de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial, concluyeron a fines de marzo de 2026, en donde se debatió sobre el alcance de una ley que inicialmente fue sancionada en el año 2010, propiciando en aquel contexto, el antecedente de haber sido la primera en el planeta en proteger a los glaciares, y la primera en Argentina en hacer referencia al cambio climático. Este hecho histórico generó la participación de más de 102.000 personas que se inscribieron para discutir su reforma en la Audiencia Pública. Pocas veces se hizo tan visible un compromiso público ciudadano por un recurso indispensable para la vida humana. Se sabe que, luego de esas instancias, en donde a pesar de los reclamos, la ley fue aprobada en el Senado, diversas organizaciones ambientalistas han presentado recursos de amparo para frenar la aplicación de la reforma de la Ley de Glaciares, pero lo que vale tener presente, es el grado de conciencia que impulsó a la sociedad para alzar voces a favor del medio ambiente y los recursos hídricos del país.

Los representantes de las Comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, restringieron la participación a unas 200 personas, que representaron apenas el 0,5% de quienes se inscribieron, traducidos en un total de 23 horas de exposiciones, aproximadamente 80 videos y más de 2600 ponencias. Lo que importa es desde qué lugar se posicionó cada uno para hacer valer sus derechos, esa memoria queda grabada para siempre, ese compromiso nos hace parte de una comunidad con un sentido de pertenencia, todo eso tiene que ver con nuestra idiosincrasia, con nuestra identidad como pueblo, con nuestros valores como ciudadanos.

De mi parte, fue un gusto haber podido enviar un texto para participar del debate público, incluido en el trámite legislativo correspondiente, es el que, con las mejores intenciones, comparto a continuación.

Estimados representantes de las Comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano y de Asuntos Constitucionales de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Agradezco la posibilidad de participar como ciudadano en esta Audiencia Pública por el tratamiento de Ley venido en revisión sobre la modificación del régimen de presupuestos mínimos para la protección de glaciares y del ambiente periglacial. Es muy probable, dada la cantidad de inscriptos, que los argumentos para modificar este proyecto de Ley incluyan, por parte de los ciudadanos, datos e información con énfasis en aspectos científicos, ambientales, ecológicos, jurídicos y políticos, entre otros. De mi parte creo necesario aportar una referencia sobre estos cuerpos de hielo en movimiento, que corresponde al contexto de la geología, ejemplos concretos con el ánimo de generar conciencia. Uno de ellos corresponde a un caso emblemático de los Andes Patagónicos, el del Lago Buenos Aires, que tiene una extensión de 2240 kilómetros cuadrados, ubicado en una región que simboliza uno de los mejores ejemplos mundiales de preservación de paisajes modelados por la acción de los hielos, se agrega en esta mención que las geoformas glaciares (accidentes geográficos moldeados por la erosión y el depósito de hielo), que rodean al lago Buenos Aires se encuentran entre las más antiguas conservadas en la superficie de la Tierra. Imaginemos por un momento la intervención humana para autorizar actividades mineras e hidrocarburíferas en zonas periglaciales similares, con intereses centrados en una minoría con base política y empresarial, sabiendo que intervenir sobre algo tan valioso como el agua resulta irreversible en cuanto al daño que puede provocar no solo a estas extensiones de hielo y a los ecosistemas circundantes, sino al devenir de las comunidades y la supervivencia de los seres vivos que forman parte de dicho escenario.

Otro dato que deberían considerar en la Cámara de Diputados, por más que corresponda o no con futuros proyectos mineros, es del Parque Nacional Los Glaciares, que como se sabe fue creado en el año 1937 con el objetivo de preservar, entre otras maravillas naturales situadas en esta región de los Andes Australes, una dilatada área ocupada por numerosos glaciares y escenarios naturales excepcionales, como el Campo de Hielo Patagónico Sur y el glaciar Perito Moreno. En 1971, a partir de la promulgación de la Ley N° 19.292, se establecieron los límites actuales y se formalizó la zonificación de Parque Nacional y Reserva Nacional, de tal forma que de los 6.000 kilómetros cuadrados de superficie total que abarca, una cuarta parte pertenece a la Reserva Nacional, mientras que el resto corresponde al Parque Nacional propiamente dicho. Los glaciares que se hallan dentro del parque, y que constituyen una de las razones primordiales de su existencia, cubren una superficie de 2.600 kilómetros cuadrados. 

Debido a la espectacular belleza de sus paisajes, el interés glaciológico, geológico y geomorfológico que despierta a escala nacional e internacional, y las características de las especies de fauna y flora que encuentran cobijo en su ámbito, algunas de ellas en peligro de extinción, en 1981 la UNESCO declaró a este lugar como Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad (Malagnino, 2008). El Campo de Hielo Patagónico Sur configura un extenso conjunto de glaciares dentro del ámbito de los Andes Patagónicos de la provincia de Santa Cruz. De todos estos glaciares el que acapara la atención mundial es el glaciar Perito Moreno, pero no podemos dejar pasar por alto que aproximadamente un 30% de la región protegida se encuentra actualmente bajo la acción del hielo, y que tanto el Campo de Hielo Patagónico Sur, junto con el Campo de Hielo Patagónico Norte, es considerado una de las reservas de agua dulce más importante del planeta, luego de Antártida y Groenlandia. Es para tomar conciencia de lo que implicaría, en estos términos, incidir en los procesos naturales mediante proyectos mineros por el solo hecho de considerar "importante" por la autoridad de turno, ejecutar obras que podrían incrementar el riesgo hídrico en áreas que representan un patrimonio para la humanidad.

Por otra parte, el estudio de los avances y retrocesos de los glaciares a través del tiempo puede resultar de gran ayuda para reconstruir la historia de cambios climáticos a largo plazo, que pueden abarcar centurias o incluso milenios. Los cambios climáticos en zonas de volcanes han evidenciado, a través de capturas fotográficas, las desapariciones de casquetes de hielo en un lapso aproximado de 70 años, como ha ocurrido dentro del Glaciar Castaño Overo (Villarosa...et al., 2008), ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, cerca de Bariloche, se trata de una masa de hielo que funciona como centro colectivo de alimentación para varios glaciares, con lo cual, la incidencia que habilita esta Ley puede perjudicar no solo el área de extracción sino también que alcanza al resto de los glaciares que dependen del recurso hídrico presente en los casquetes polares. Otro tema no menor, vinculado con recursos económicos genuinos, es el alcance que tienen los glaciares en cuanto valor paisajístico, multiplicidad de actividades recreativas y área de estudios científicos sobre cuestiones volcánicas, que inciden en el escenario turístico, lo que representa uno de los atractivos más valiosos de la región.

El futuro de nuestros ríos, glaciares y bosques depende de decisiones políticas, dentro de la Cámara de Diputados no pueden desconocer las posiciones de los biólogos, ecólogos y glaciólogos, por sentirse ustedes habilitados a interpretar qué es importante y qué no lo es, de un modo discrecional, sin carácter científico, ya que, en este escenario, decir que es relevante y que no lo es, no puede depender del arbitrio de una autoridad de turno sino del consenso mismo de las comunidades educativas y del pueblo en su conjunto, se trata de algo más que de entendimientos, se trata de saber cómo nos paramos desde un punto de vista ético en un mundo cruzado por intereses comerciales, en donde el agua pasa a ser una moneda de cambio, y lo que no se comprende es la consecuencia del mundo que dejarían si como ciudadanos dejamos que intervengan en una de las pocas regiones con recursos hídricos fundamentales en el mundo, no solo del país. 

Así también creo, que debería tenerse en cuenta qué fue lo que sucedió en el Hoyo, Puerto Patriada y Epuyén con los incendios forestales ocurridos en enero 2026, ya que cuando el interés es económico lo que se pierde es el valor de la diversidad geográfica, de los recursos, y de hacer más habitable el espacio que nos rodea. Así como alterar el proceso de la fotosíntesis de las plantas perjudica el mantenimiento de la vida en el planeta, así también el agua -la importancia de su cuidado- antecede como valor primigenio el sentido mismo de la supervivencia humana, cuyas decisiones sobre cualquier intervención ciudadana que modifique o altere su consumo, debe contar con la opinión de la ciudadanía en su conjunto. Si se avanza en esta Ley, el sentido de comunidad quedará deteriorado, tanto como el equilibrio biológico y ecológico, el alcance del daño será visible en el largo plazo, no es futurología, son datos que anticipan hechos.

Cualquier cosa que pensemos en relación con la naturaleza, se requiere que el agua no sea manipulada para beneficio de unos pocos, cuando las políticas intervienen sin establecer consensos con la ciudadanía, lo que se observa es el riesgo de un progresivo deterioro del medio ambiente, a cuyos ambientalistas el actual presidente agrede sin detenerse a pensar en las consecuencias. Lo que hay que reflexionar en este momento delicado de nuestra historia como país, es que una vez que se interviene un recurso tan valioso, el daño es irreversible, ya que no hay modo de repararlo, salvo esperar años sin intervenciones humanas para que la naturaleza encuentre su equilibrio, algo de esto ya lo saben los ciudadanos de Chubut cuando ven los árboles negros de la cordillera andina, toda esa generación y la que viene se tendrá que habituar a observar los restos de lo que alguna vez fue una verdadera belleza geográfica, con el agua puede ser muchísimo peor, porque los antecedentes políticos -los discursos, las teorías- ya nos demostraron que la naturaleza y el medio ambiente no interesan, todas esas posturas, en donde se dice que los ambientalistas son idiotas, que la tierra es plana, y que los recursos hídricos están para ser intervenidos, no dejan otra cosa que un país resignado a perder lo que tiene de patrimonio, advirtiéndose que numerosos territorios con acceso a agua dulce ya han sido vendidos a empresarios extranjeros, sin que las comunidades lindantes tengan voz ni voto.

Ir lejos en la promulgación de esta ley es perder una oportunidad de hacer lo correcto, de salvaguardar la vida humana por sobre todas las cosas, de generar conciencia a las futuras generaciones, y especialmente, de no arruinarles las vidas por tener que acostumbrarse a vivir sin los recursos que el agua genera. La promulgación no afectaría solo a los pueblos cercanos, sino a todos, ya que generaría un precedente peligroso, parecería que lo que están buscando desde el oficialismo y sus aliados es tirar de una cuerda, y si se rompe, ya no servirá de nada saber que los informes y los testimonios alertaron sobre el grave retroceso ambiental que inevitablemente van a provocar. Resulta básico reiterarlo y entenderlo, la norma reconoce a los glaciares y al ambiente periglacial como reservas estratégicas de recursos hídricos, y los recursos son los elementos con los que cuenta un Estado para garantizar el normal desarrollo de la vida humana, de su deshielo dependen ríos, lagos y arroyos que abastecen de agua para consumo humano, riego agrícola y ganadero, turismo y diversas actividades industriales, también cumplen un rol central en la regulación del clima y sostienen una biodiversidad única en zonas de alta montaña. Estamos hablando de seguridad hídrica, garantizar que país queremos para las generaciones futuras, dejarles posibilidades, no limitaciones.

Si de algo espero como ciudadano de todo esto es que sirva para generar conciencia, imaginar un futuro que solo puede garantizarse desde este presente. Cuando en una manifestación algunas personas sostienen carteles que dicen "el agua vale más que el oro" están entendiendo algo que viene desde el fondo de los tiempos, aproximadamente desde el 3500 a.C. como lo comprendieron las primeras ciudades-estado que instalaban sus construcciones alrededor de un recurso hídrico, así sea un pozo de agua, un valle, un río, algo básico, elemental, pero que garantizaba la supervivencia a futuro. Realmente Argentina tiene una ubicación geográfica de privilegio, pero el peso de la historia no puede menospreciarse, si prosperan las modificaciones de esta Ley, perderemos para siempre una oportunidad para conservar lo que tenemos, lo que hoy nos interpela es la necesidad de corregir este problema.

Espero que estén a la altura. 

Bibliografía consultada:

Malagnino, E. C. (2008). El campo de hielo patagónico sur. Un pasado, un presente...y un futuro incierto. Sitios de Interés Geológico de la República Argentina. CSIGA (Ed.) Instituto de Geología y Recursos Minerales. Servicio Geológico Minero Argentino, Anales 46, II, 461 págs., Buenos Aires. 2008.

Miranda, Fernando. 2010. Lago Buenos Aires...la huella de un glaciar. Panel de información geológica, Los Antiguos, Provincia de Santa Cruz. 1 p., Buenos Aires, Servicio Geológico Minero Argentino. Instituto de Geología y Recursos Minerales.

Villarosa, G., Outes, V., Masiokas, M., Villalba, R., Rivas, S. Sitios de Interés Geológico de la República Argentina. CSIGA (Ed.) Instituto de Geología y Recursos Minerales. Servicio Geológico Minero Argentino, Anales 46, II, 461 págs., Buenos Aires. 2008.

Información consultada:

Audiencia Pública 2026. Proyecto de ley en revisión por el cual se modifica la Ley 26.639, de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial. https://www.diputados.gov.ar/comisiones/permanentes/audpub/

Nota: una de las imágenes fue tomada desde este sitio: https://farn.org.ar/glaciares-la-audiencia-publica-mas-grande-del-mundo-con-participacion-restringida/